Vuelve el hombre (a la barbería)

La barba está de moda. Larga, recortada, en trenzas, teñida o al natural. Los rostros masculinos se visten de pelo, porque desde hace algún tiempo lucir barba ya no es síntoma de mala higiene, sino de ir a la última.

Un oficio con historia

El nacimiento del hombre metrosexual a mediados de los 90 revolucionó los cánones de belleza masculinos. Pero la imagen cuidada de varón que va al gimnasio, se depila y usa cremas se torna en 2010 por la de macho rudo de aspecto descuidado, abundante vello facial y corporal que viste con camisas de cuadros al más puro estilo leñador. El lumbersexual llegaba a nuestras vidas, y con él, la profesión de los barberos resurgió de sus cenizas.

“Acudir a la barbería es recuperar un espacio de hombres”

“Es el segundo oficio más antiguo del mundo”, afirma Daniel Perales. Es hijo de barbero, lo lleva en la sangre. Desde los 14 años ayudaba a su padre en la barbería y ahora, con 38, tiene la suya propia: Chamberí 5. Un rincón en el centro de Madrid que recuerda al pasado, en el que cuida al detalle la decoración y ante todo, el trato humano. “Acudir a la barbería es recuperar un espacio de hombres. Aquí lo de menos es arreglar la barba, lo que importa es la conversación”, comenta entre risas.

Abierto, puede pasar

Con las nuevas tendencias, las barberías, muchas de ellas cerradas por falta de clientela, colgaron de nuevo el cartel de abierto.

Otras tantas han nacido bajo una estética híbrida entre pasado y presente, porque los hombres demandan una barba cuidada a manos de los profesionales. “En España teníamos tradición de acudir al barbero, lo que ha pasado es que las grandes multinacionales, con el lanzamiento de cosméticos que puedes adquirir en los supermercados, se convirtieron en enemigas directas de las pequeñas barberías. El mercado nos desfavoreció en ese aspecto y ahora nos vuelve a favorecer gracias a las nuevas modas”, cuenta Perales.

“Las grandes multinacionales han perjudicado a las pequeñas barberías”

Lo que es innegable es que los hombres son cada vez más presumidos, y con esto los barberos necesitan estar actualizados. Este verano 2015, los más atrevidos se han dejado crecer la barba y optado por colores de lo más llamativo. Los nuevos machos modernos responden al estilo merman. Teñidos en azul, verde o fucsia que resaltan sus facciones y no pasan desapercibidos ante nadie. Sin duda alguna, la moda del aspecto desaliñado sigue imperando frente a las múltiples -y no siempre ciertas- teorías de que la barba es foco de infecciones, antihigiénica o no gusta a las mujeres.

(Con información de Pablo Gómez)

About Rocío Durán

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U

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