El resumen más completo de la Cumbre del Clima de París

Desde finales de noviembre y hasta este fin de semana el mundo se daba una nueva oportunidad en la cumbre del clima de París, con la finalidad de cerrar un trato que permita establecer un tope a la subida de la temperatura en el mundo y así frenar el calentamiento global que afecta al planeta entero. Lo que se buscaba con este COP21 es, básicamente, un sustituto al protocolo de Kyoto firmado en 1997, y que, además, sea más efectivo.

El proceso de redacción de borradores y reuniones bilaterales hasta altas horas de la madrugada en la capital francesa ha tenido un reflejo muy efectivo en el número de corchetes (puntos en los que no se cerró el acuerdo) dentro de los borradores, que se han ido reduciendo paulatinamente. El acuerdo final, aprobado el 12 de diciembre, este sí que sin ningún corchete, significa muchas cosas, y a continuación las resumimos con datos recogidos de Paris Agreement, una página de la ONG americana Tropical Forest Group para el seguimiento de la cumbre del clima de París.

Un total de 195 estados más la Unión Europea han intentado cerrar un acuerdo con numerosos borradores, reuniones a altas horas de la madrugada y desesperación y esperanza a partes iguales. El viernes la situación era de caos, y parecía imposible cerrar un acuerdo, pero el sábado por la mañana se anunció que se había llegado a un borrador que se intentaría aprobar en las siguientes horas.

Un total de 195 estados más la Unión Europea han intentado cerrar un acuerdo con numerosos borradores

En un discurso largo y emotivo, el ministro de exteriores francés, Laurent Fabius, explicó la importancia de cerrar un pacto climático importante en París, y se emocionó hasta casi las lágrimas al recordar a las víctimas de los atentados del 13-N. La traductora también lo pasó mal para seguir adelante.

Como casi siempre, el país que más problemas creó fue Arabia Saudí, una potencia totalmente dependiente del petróleo y de las energías carbónicas. El pacto de París ha ido perdiendo fuelle a lo largo que pasaban las horas por la sede de la Cumbre del Clima en Le Bourguet mientras los periodistas se descalzaban y dormían a la espera de un pacto a altas horas de la madrugada.

El cambio de verbos como “tendrá” por “tendría” rebaja tremendamente la ambición del proyecto

El consenso ha sido posible gracias a la rebaja de la ambición del proyecto. El cambio de verbos como “tendrá” por “tendría” rebaja tremendamente la ambición del proyecto, pero sin embargo esto es lo que ha permitido cerrar un trato.

El papel de China e India

Los países en desarrollo han abierto una de las brechas que ponía en peligro el pacto, y que se cerró con el acuerdo del traspaso de 100 millones de euros de los países desarrollados a estos terceros, principalmente las potencias asiáticas, China e India. Hay que apuntar que, además, el pacto será revisado cada cinco años para que los países actualicen sus compromisos.

¿Cuánto nos corresponde a cada uno?

Todos conocemos el papel de China y Estados Unidos como grandes emisores mundiales, sin embargo, el cálculo de las emisiones per cápita es una operación que pocas veces tenemos en cuenta. Si lo hacemos nos llevamos algunas sorpresas. El máximo de emisiones de toneladas métricas de CO2 per cápita lo tiene Qatar.

A cada qatarí le corresponden unas 43 toneladas métricas de CO2. Sin embargo, gracias a su gran densidad poblacional, en China solo les corresponden unas 6 toneladas métricas per cápita, y en India a penas llegan a las 2 toneladas métricas per cápita. En el siguiente mapa podemos ver como alguno de los principales obstructores de un pacto más ambicioso, como Qatar, Arabia Saudí (18 toneladas métricas per cápita) o Kuwait (27 toneladas per cápita) ocupan los puestos de mayores emisores en estos términos. En este mapa, realizado con datos del Banco Mundial, pueden observar las toneladas métricas de CO2 per cápita que le corresponde a cada país.

Los errores del pacto

El acuerdo se cierra sin especificar cómo se logrará frenar el aumento de la temperatura, o el hecho de ni intentar hablar de la descarbonización de la industria. Sin embargo, mejor es un pacto intermedio que un fracaso total. El recordatorio de la experiencia de la anterior cumbre del clima, en Copenhague, obligó a los 196 firmantes a intentar llegar a un acuerdo total. Ese es el punto positivo, el negativo es que el intento de consenso ha llevado a un pacto incompleto y con algunos fallos de forma que pueden crear problemas en el futuro.

About Ignacio Alarcón

Estudiante de 4º de Periodismo en CUV. Información política, económica e internacional.

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