Por qué Bruselas es la cantera de los yihadistas europeos

Tras los atentados del 13 de noviembre en París, Bruselas se ha convertido en el centro del foco mediático mundial. Militares en las calles, tanquetas en los portales, calles desiertas y un estado de excepción que se extiende desde la semana pasada. La ciudad se ha convertido en la capital del yihadismo en el Viejo Continente y Bélgica no ha sabido actuar a tiempo. ¿Por qué ha ocurrido? ¿Qué ha llevado a la capital de la Unión Europea a convertirse en la mayor cantera de yihadistas europeos?

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Conexiones terroristas

Bruselas aparece en casi cualquier acto terrorista de los últimos tiempos. A principios de nuestro siglo los atentados del 11-M en Madrid, y posteriormente los de Londres, fueron realizados por terroristas que guardaban alguna relación con la capital belga, concretamente con el barrio de Molenbeek, el más problemático de la ciudad. También tenían relación con este barrio los terroristas de Charlie Hebdo, el atacante a un museo judío bruselense o el intento fallido de masacre en un tren con 554 pasajeros que cubría la ruta Ámsterdam – París. Por supuesto, los ataques en París también tienen relación con Molenbeek y con la ciudad.

“Como nunca han sufrido el terrorismo siempre lo han tratado como un tema ajeno”

“Como nunca han sufrido el terrorismo siempre lo han tratado como un tema ajeno”, explica Carlos Fernández, Catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad Rey Juan Carlos y miembro del Observatorio Internacional de Estudios sobre el Terrorismo. “Sus tribunales negaban extradiciones de etarras a España todavía en fecha muy reciente”, recuerda el experto. En noviembre de 2013 Bélgica rechazó la extradición de la etarra Natividad Jáuregui porque entendía que se podían violar sus derechos fundamentales. “Ahora despertarán de su letargo”, asegura Fernández. En Bélgica se ha formado “una tormenta perfecta que ha crecido tras años de escasa atención”, explica Alberto Bueno, miembro del Grupo de Estudios en Seguridad Internacional.

El laberinto administrativo belga

Una de las claves de que el terrorismo haya encontrado su cuna europea en esta ciudad es la “compleja arquitectura político-institucional y administrativa de Bruselas y del mismo Estado belga”, como explica el propio Bueno. Bélgica es un Estado con una alta complejidad y muy descentralizado. En una revisión de la Constitución en 1993, el país pasó a ser un Estado federal con tres regiones: Flandes, Bruselas-Capital y Región Valona. A su vez, se dividen en provincias, después se subdividen en municipios, en mancomunidades y en distritos. ¿El resultado? Que una zona como la de Bruselas con 1,2 millones de personas cuenta con 19 ayuntamientos distintos y seis cuerpos de policía diferentes que carecen de comunicación entre ellos. Además “no hay que olvidar la romántica prohibición a la policía de entrar a los domicilios en horario nocturno”, ironiza Fernández.

En 15 años la población de Molenbeek se disparó un 30%, el mayor incremento de toda Bélgica

El Estado ha perdido el control de algunas zonas, y una de ellas es Molenbeek. El que fue alcalde del distrito desde 1993 y hasta 2012, Philippe Moureaux, encontró un filón en los votos de los inmigrantes y tuvo una política de puertas abiertas. En 15 años la población de Molenbeek se disparó un 30%, el mayor incremento de toda Bélgica. Cerca del 90% de la población es inmigrante o descendientes de inmigrantes. Mientras la población crecía, desde Bruselas no se crearon políticas para la integración de los jóvenes musulmanes. Sin embargo, no contamos con un modelo de integración a seguir dentro de Europa. “Se discute acerca de Molenbeek, pero observamos cómo el modelo británico (comunitarismo) o el francés (asimilacionismo) parecen haber fracasado también”, explica Bueno.

Puertas abiertas

Otro aspecto que hace de Bélgica la cantera de yihadistas europeos es su relación con la rama salafista del Islam. En 1967 un incendio provocó la muerte a 323 personas durante la visita al país del rey de Arabia Saudí, que donó dinero para las víctimas. Como recompensa, Bélgica construyó una mezquita salafista (la primera del país) y la convirtió en la interlocutora de la población musulmana belga bajo el nombre del Centro Cultural Islámico (CCI). El CCI y el gobierno alentaron la llegada de imanes y de profesores salafistas extranjeros.

Esto explica que algo como la organización ‘Sharia4Belgium’ pudiera llegar a ocurrir. Solo en Bruselas podía pasar. ‘Sharia4Belgium’ promovía que Bélgica se convirtiera en un Estado islámico y alentó los altercados en el barrio de Molenbeek en 2012. Su portavoz, Fouad Belkacem, atendía a la prensa tranquilamente mientras reclutaba jóvenes para luchar en Siria. Ahora cumple una sentencia de 12 años en la cárcel.

Sharia4Belgium promovía que Bélgica se convirtiera en un Estado islámico

Además, el tratado de Schengen ha permitido que, una vez entran armas en la Unión Europea, estas circulen en un mercado negro que tiene uno de sus puntos neurálgicos en Bruselas. ¿Y qué puede hacer la UE ahora? “Ahora tenemos una oportunidad para ahondar en mecanismos de colaboración y cooperación intergubernamental e internacional”, sentencia Bueno.

About Ignacio Alarcón

Estudiante de 4º de Periodismo en CUV. Información política, económica e internacional.

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