Padre Ángel: “La crisis de refugiados tiene culpables, los Gobiernos”

En 1962 emprendió su batalla contra la pobreza y la injusticia. Recuerda cada rostro de aquellos a quienes recogió, que siempre le llamaron padre. A sus 78 años se levanta cada día luciendo tal paternidad, que su solo nombre de pila evoca, y aunque es común, en él adquiere el sentido más noble. Irán, Irak y ahora Siria Se comprometió con la paz desde un principio. Todavía hoy recorre países que no la conocen o la han perdido. Es Ángel García, sacerdote.

“Solo estamos a cuatro horas en avión de Siria”

No hay excusas. El Padre Ángel a sus 78 años lo ha hecho: ha viajado en avión para estar con los refugiados sirios. Recomienda a los dirigentes de los distintos Gobiernos europeos “que se pasen un rato por allí”, y así puedan descubrir el verdadero sufrimiento de un pueblo exiliado. “Solo estamos a cuatro horas en avión para poder ir a verles, y que vengan”, argumenta. Para el Padre el motivo de la visita no debe ser arreglar la situación, sino “que los políticos en sus propias carnes comprueben lo que de verdad sucede aquí y puedan ver el dolor”, señala.

“El 70% de las personas que hay en las fronteras son niños”

Él lo ha hecho con nuestros políticos españoles, les ha animado a visitar a los refugiados y a buscar soluciones: “He mandado una carta a los cuatro posibles presidentes del Gobierno, de la cual aún no he recibido respuesta”, relata.

Situación real

“Hay centenares de personas en la calle, en filas, andando kilómetros y kilómetros. Entre ellos muchos niños recién nacidos o madres embarazadas. Pasan mucho frío, hambre y  tienen mucha incertidumbre“. Con estas palabras el Padre Ángel describe la situación real– de la que sus ojos han sido testigos- de los sirios en la frontera con Hungría. El dato que ofrece es significativo: “El 70% de las personas que hay en las fronteras son niños”.

“Los niños siguen queriendo jugar, aunque sea con frío y una pelota de trapo”

Sus historias son un duelo manifiesto. Han dejado por el camino a quienes les acompañaban. Lo que les queda de vida es éxodo.”Huyen de la guerra, huyen de que se les pueda matar. No vienen a hacer negocio, tampoco quieren vivir en palacios, solo piden una vivienda con techo”, declara. En su huida, los más pequeños aún conservan la sonrisa.”Los niños siguen queriendo jugar, aunque sea con frío y una pelota de trapo”, afirma con una sonrisa.

Unos calcetines, por favor

Miles de testimonios recogidos en una maleta. El Padre Ángel, como presidente de Mensajeros de la Paz, ha llevado hasta las fronteras ropa de abrigo, carpas y comida para más de 4.000 personas. “Lo que más piden es ropa de abrigo y de manera significativa calcetines, porque andan muchos kilómetros y pasan frío”, afirma. Pero no es lo único de lo que están faltos, “la esperanza es quizá lo que más necesiten”, añade con media sonrisa.

Ustedes, políticos

Culpa a los gobiernos por su mal hacer. Pero reconoce la difícil tarea de hallar una solución. “La situación es vergonzosa y no estamos dando solución. A los políticos hay que acusarles de que no hacen nada, pero después ofrecerles ayuda”, explica. Para el sacerdote los políticos tendrían que volcarse con todos los problemas sociales, no solo con inundaciones y edificios derruidos.

“La crisis de los refugiados es un problema de crímenes de humanidad”

A la hora de buscar un responsable, no le tiembla el dedo.”Los presidentes de la Comunidad Europea son responsables de las muertes de muchos inmigrantes, aunque ellos no lo hayan causado. Son responsables porque no lo han evitado y se podía evitar”, acusa. El problema reside -según el sacerdote- en la voluntad política: “Han estado intentando ver quién era el que menos refugiados traía a su país”.

El político debe responder con su cargo. “Cuando uno es elegido presidente es para resolver problemas, no para echar pelotas a las ONGs. Las organizaciones podemos ayudar, pero no podemos sustituir al Gobierno, porque sino iríamos al congreso, y los haríamos diputados”, sentencia.

El destino deseado por los refugiados no es España. Sueñan con países como Alemania. “Es verdad que ellos prefieren ir a Alemania, pero eso no quiere decir que nosotros desde España no pongamos facilidades para que puedan venir aquí y darles acogida”, afirma el Padre Ángel.

13.000 refugiados era la cifra inicial que nuestro país acogería, pero hasta el momento solo han llegado 12 personas. “El mismo ministro del Interior montó una parafernalia para recibir a 12 refugiados por la Sala de Autoridades, sus palabras fueron que había que agilizarlo. Si esto lo dice un cura o una ONG parece que hacemos demagogia. No pueden quedarse de brazos cruzados”, exige.

“El problema de Cataluña se queda pequeño”

Hombre del siglo XXI y pegado a la actualidad, reconoce que a la vuelta de su viaje de Siria, los problemas en España se reducen a nada. Lo que nuestros tabloides sacan en portada, para el Padre no puede compararse con esta crisis. “El problema de Cataluña se queda pequeño al lado de esta crisis. “Estamos hablando de crímenes de humanidad, un problema que hace morir a hombres y mujeres”, explica. Además plantea la siguiente cuestión: “Nos preocupa el problema de Cataluña y la polución en Madrid, pero ¿qué pasa con los refugiados?”.

Con información de Carlos Cañil Velasco

About Bárbara Cid Rivero

Estudiante de 4º de Periodismo

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