Elpidio Silva: “Hay muchos jueces españoles prevaricando”

La función judicial no es tarea fácil y es evidente que no se aprende solamente estudiando Derecho, sino con la experiencia que otorga el ejercicio de la profesión. Pese a ello, no seria “justo” hablar de Elpidio Silva sin poner de manifiesto su brillante carrera académica. Se licenció en Derecho siendo el número uno de su promoción en la especialidad de Derecho Público. Obtuvo el Premio Extraordinario de Licenciatura y se doctoró en Derecho Cum Laude. Comenzó a ejercer la judicatura en 1991, hasta que en 2008 fue nombrado magistrado-juez de instrucción en Madrid.

Pero no fue su trayectoria judicial ascendente la que le llevó a la cima de la popularidad y la controversia, sino el haber sido el juez que llevó inicialmente el caso Blesa y su posterior incursión en la política.

Pregunta: En la carrera judicial el cometido está por encima del cargo. ¿Cree usted que en general los jueces tienen presente este mandato?

R: Cuando el cargo se interpreta adecuadamente, puede ir más allá de los cometidos. Lo que está sucediendo en España, es que los jueces están muy confundidos, presionados y contemplan la inexistencia de un poder judicial independiente, y así no pueden trabajar.

“La justicia en España está descontrolada”

P: ¿Cuál es el motivo de esa creciente desafección ciudadana por las actuaciones judiciales?

R: La gente se da cuenta de algo que la generalidad de los jueces no es capaz de ver. Y es que la aplicación del derecho en España se aleja de buscar la resolución de los problemas de las personas. La justicia no atiende debidamente a estos problemas.

P: ¿Cómo se podría solucionar entonces?

R: La justicia española tiene que someterse a la transición política, porque aún no la ha pasado. Hay que depurar el aparato judicial, es inevitable. Si queremos tener una justicia mínimamente homologada, necesitamos depurar un aparato judicial que ni cree en la Constitución, ni en un sistema democrático, ni en un Estado de Derecho, ni en jueces independientes. Hablamos de jueces que entonan un cántico dulce y de acomodamiento ante la existencia del Consejo General del Poder Judicial, que es un organismo destinado a triturar la independencia judicial.

“El aparato judicial no cree ni en la Constitución, ni en jueces independientes. Hay que depurarlo”

P: Dicen que las leyes están para interpretarlas, ¿qué papel juega el punto del vista del juez dentro de esa interpretación?

R: La interpretación jurídica es un proceso bastante complejo en el mundo del derecho y se guía por unas reglas subjetivas. No hay ninguna norma -ni siquiera los colores de la bandera de España- que no sea susceptible de interpretación.

P: ¿Qué pasa cuando se pone en entredicho la actuación de un juez hasta el punto de que llegue a ser condenado?

R: En el ámbito judicial, la equivocación o el error, tiene que ser asumido. Por ello existen varias instancias, se puede recurrir, se puede revocar las resoluciones… esto pasa diariamente, y es normal.

“Hay jueces ex compañeros que no están a la altura del cargo”

P: ¿Cree que la política ha tenido algo que ver?

R: Yo creo que lo fundamental es que hay jueces, ex compañeros, que no están a la altura del cargo, pues se dejan presionar y no son objetivos. ¿Qué se puede esperar de un magistrado que es presidente del Tribunal Supremo y dice que controla a los jueces con el palo y la zanahoria? La gente está esperando la zanahoria. Y si te desvías en algún sentido, te castigan.

P: ¿Cree que se puede recuperar la credibilidad en el poder judicial que la ciudadanía ha perdido?

R: La gente comprueba cómo los procesos son un maquillaje, no terminan nunca y no avanzan. Es muy difícil que la gente recupere la credibilidad. Como por ejemplo, el desastre del caso Blesa, donde se aparta a un tío para que no haga lo que tiene que hacer, que es su trabajo.

P: ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué se quita de en medio a estas personas?

R: Porque hay corpúsculos, entornos de poder que son determinados grupos que tienen muchísimos contactos con la justicia, una gran capacidad de conectar con los jueces, de influirles, de manipularlos…

P:¿Prevaricando?

R: Yo entiendo que sí es prevaricando. Y que si nos pusiésemos a investigar muy en serio las actuaciones de muchos jueces españoles, como si se tratase de una auditoría, el escándalo sería mucho mayor que el de Caja Madrid.

“Hay discriminación, no todo el mundo es tratado de la misma manera”

P: Dicen que la justicia se representa con los ojos vendados porque no mira a las personas, sino a los hechos. ¿Cree usted que siempre es así?

R: En España no. Hay discriminación, no todo el mundo es tratado de la misma manera. Hay prejuicios enormes.

P: ¿Es ser juez un cargo, una misión o una vocación?

R: Ser juez es un trabajo.

P: ¿Se ha arrepentido usted de algún veredicto?

R: No, pero sí se que me he debido equivocar. Es inevitable. Son muchas resoluciones las que se dictan y siempre puede haber una equivocación. El tema no es que te equivoques, lo fundamental es que no quieras esforzarte por razonar lo mejor que puedas las resoluciones judiciales. Este es el trabajo del juez. Y ese trabajo en España desgraciadamente, ya se ha olvidado.

P: ¿Quiere usted volver a ejercer después de su inhabilitación?

R: Ahora en mi ejercicio profesional estoy muy satisfecho. Si uno es un apasionado del Derecho, su lugar no es el de ser juez. Pero tenemos que trabajar entre todos para que esto cambie. Lo que está pasando ahora es una cosa aberrante. El aparato judicial se dejado llevar por una politización que ejerce un control muy perverso y hay que salir de eso.

About María Matos

Estudiante de 4º de Periodismo

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