Ortorexia, un trastorno alimenticio cada vez más común

La ortorexia es una enfermedad derivada de la obsesión por comer comida saludable. Se trata de un trastorno obsesivo que lleva a las personas que lo sufren a controlar de manera excesiva los componentes que integran los alimentos que ingieren. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 28% de la población de los países occidentales la sufren, principalmente  adolescentes y mujeres. “Ha llegado a controlar mi vida, me levanto y me acuesto pensando en ello”, afirma Carlos, padre de familia y afectado por este trastorno desde hace dos años.

Síntomas

Las personas que lo sufren comienzan por limitar la ingesta de huevos, carne roja, lácteos, azúcares y grasas; no son conscientes de la importancia de comer de manera equilibrada. Mª José, esposa de Carlos, muestra su preocupación, “ya solo come verduras, fruta y proteínas orgánicas; no consiente nada más”. Los afectados por la ortorexia crean sus propias reglas en torno a la comida y utilizan su “trastocado criterio” para decidir qué es sano, y qué no lo es. Se trata de una enfermedad muy similar a la anorexia y a la bulimia, sin embargo, los anoréxicos o bulímicos controlan la cantidad de comida que consumen, mientras que los ortoréxicos se preocupan únicamente de su calidad. “A mi marido le da igual que engorde o no, sólo se fija en si tiene conservantes o aditivos alimentarios. En mi casa vivimos una pesadilla”, afirma Mª José.

“La obsesión con  la comida sana le está quitando a mi marido la salud”

Causas y consecuencias

La tendencia de la sociedad a los excesos y la constante presión que vivimos con los descubrimientos diarios sobre alimentos “insanos” y “peligrosos para la salud”, alimentan el auge de este trastorno alimenticio. “La culpa de que mi marido este así, es del bombardeo constante sobre las enfermedades derivadas de la comida. Cada día hay algo nuevo, algo más que te mata”, afirma la mujer de Carlos, indignada con la sociedad y su obsesión con la comida.

Los ortoréxicos se esconden bajo el término salud y niegan tener un trastorno

Esta enfermedad puede degenerar en un aislamiento social de las personas que la sufren pues dedican mucho tiempo a planear lo que van a comer y a desplazarse a puntos especiales donde puedan conseguir esa “comida especial”. Llegan a dejar a un lado su rutina y sus obligaciones por conseguir su principal objetivo: comer únicamente alimentos saludables.

“Su día es perfecto si ha comido lo planeado el día anterior. Si algo no sale como está estipulado, su día se tuerce y en muchas ocasiones sufre una ansiedad muy fuerte”-dice Mª Jose- la cual se muestra preocupada al garantizar que “la obsesión con la comida sana, le está quitando a mi marido la salud”.

La dificultad de esta enfermedad es que las personas que la padecen se esconden bajo el término “salud”, y la mayoría niega tener algún problema. “Carlos admite su obsesión, pero niega que sea un problema ya que tiene como fin cuidar su estado físico. Estamos muy preocupados ya que le va a pasar factura en un futuro próximo”, termina contando Mª José.

Es importante concienciarse de que la ortodexia es una enfermedad, un problema en auge cada vez más común. La clave está en la moderación y en tener claro que comer exclusivamente alimentos que sean saludables, puede arrastrarnos a situaciones como la de Carlos y su familia.

About Maria Masaveu Mateos

Estudiante de 4º de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva Natural de Jerez de la Fra.

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