¿Quieren saber algo del Titanic? Pregunten a María e Irene

El recuerdo del Titanic ha desembarcado en Madrid con una buenísima acogida. La exposición “Titanic The Exhibition” se encuentra en el Centro Cultural de la Villa Fernán Gómez, donde quedará anclado hasta el próximo 6 de marzo y donde se podrán apreciar cerca de 200 objetos originales que se encontraban en el “Buque de los Sueños” en su viaje inaugural de 1912. María Neira e Irene Hernández, dos historiadoras y coleccionistas, amantes de todo lo relacionado con el Titanic, hablan con cuv3 para contarnos sus vivencias.

Pregunta: ¿Qué significa la palabra “Titanic” para ustedes?

María Neira: Es una pasión, una forma de vida. No es solo un barco que se hundió hace 103 años. Para mí es mi sueño. Cada una de las 2.208 personas que iban a bordo son como parte de mi familia, son parte de mí y me han enseñado muchas cosas.

Irene Hernández: Me he hecho esa pregunta a mí misma en infinidad de ocasiones y nunca consigo determinar exactamente qué es lo que significa, lo que me transmite. ¡Son tantas cosas que no sé por dónde empezar! Lo primero que se me viene a la mente es tragedia, desolación, muerte, sin embargo rápido se convierte en valentía, lucha y fuerza. Esa noche de abril se vivieron tantas historias de superación y coraje que son dignas de admiración. Los 2.208 pasajeros son viejos conocidos y sus nombres me acompañaron el día de mi boda rodeando mi ramo de novia. Ni siquiera yo lo comprendo muy bien.

Recuerdos del Titanic

P: ¿Cuándo comenzó su pasión por toda la historia que rodea al buque?

MN: Realmente no lo recuerdo. Por lo que me han contado mis padres, vi la película por primera vez con 4 años y desde entonces siempre he tenido una conexión especial. Tengo fotos con 7 años en las que ya sale mi primera maqueta colocada en una estantería. En bachillerato nos mandaron a analizar un texto del Titanic. En ese momento el Titanic volvió a mí. Ahí empecé a investigar con más frecuencia.

IH: Tenía 7 años y mientras veíamos la televisión, salió el tráiler de la película “Titanic” de James Cameron. Jamás lo olvidaré. Me quedé completamente ensimismada mirando la pantalla, recuerdo perfectamente la escena en la que salían los dos protagonistas cogiendo a un niño y corriendo con él intentando zafarse del torrente de agua que finalmente les arrollaría. Supongo que empaticé con ese pequeño.

P: Son también coleccionistas, ¿qué objetos originales del Titanic han adquirido y cuáles les gustaría tener?

MN: Tengo un trozo de carbón recogido en una expedición al pecio y un trocito del casco. Además Irene Hernández, coautora del blog “La verdadera historia del Titanic”, me trajo de Belfast una piedra del dique seco y una lámina pequeña de hierro del pórtico. A parte de eso no tengo nada más original. Tengo bastantes libros y réplicas de las vajillas de primera, segunda y tercera clase entre otras cosas.

IH: Bueno mi gran tesoro son los pedazos de carbón extraídos del lecho marino donde se encuentra el pecio. Tengo varios y uno de ellos concretamente lo llevo siempre colgado en mi cuello. Sin duda son lo que más valoro. Hace escasos meses conseguí también un trozo de “rusticle”, que son el producto del óxido que está consumiendo al Titanic. El resto son libros, réplicas de todo tipo, vajillas, productos de higiene, una manta e incluso una muñeca que representa a Rose Bukater y algunos de los vestidos que la actriz Kate Winslet lució en la famosa película de Cameron. También tengo todas las películas y documentales que se han hecho sobre el tema.

“Nuestra pasión se lleva dentro desde pequeño, estamos muy vinculadas al ‘Buque de los Sueños'”

P: ¿Qué cosas han llegado a hacer por el Titanic que alguien que no comparta su admiración por él no entendería?

MN: Pues algo tan simple como quedarme en casa investigando en vez de salir con los amigos. Un día, tras visitar la exposición “Titanic The Exhibition” en Madrid, me fui al cementerio de La Almudena a buscar la tumba de Fermina Oliva Ocaña, pasajera del Titanic. Cosas así. Parte de mi familia y de mis amigos no lo entienden, aunque lo respetan.

IH: Me fui de luna de miel a Belfast, la cuna del Titanic, donde fue construido desde cero. Fue el viaje de mi vida y afortunadamente, mi ya marido siempre me ha apoyado. También asistí a la cena del Centenario del Titanic hecha en Barcelona, una experiencia muy emotiva y en la cual pude conocer a los que hoy son mis grandes amigos, un grupo de personas que, como yo, aman la historia del Titanic.

P: El hecho de ser tan entendidas, historiadoras, diría yo, ¿les ha permitido conocer a gente muy cercana al círculo del Titanic?

MN: Gracias al blog he podido entrevistar a otros expertos e historiadores de la talla de Tad Fitch, con quien me mantengo en contacto, y Don Lynch. Además tengo amigos titánicos que son grandes historiadores también.

IH: No llegué a conocer a ninguno de los supervivientes del Titanic y es mi gran espina. Sí he llegado a conocer a algunos de los familiares de supervivientes y víctimas. A las dos sobrinas de uno de los españoles que falleció en la tragedia, Víctor Peñasco. Fue muy emocionante, ya que me comentaron algunos detalles que no conocía, como que para la familia fue un tema tabú durante mucho tiempo o que una de ellas había usado un esmoquin heredado del joven para salir por la noche. También conocí a la sobrina nieta de Gerda Lindell, una sueca de 30 años que viajaba en tercera clase con su marido Edvard. Su historia es una de mis favoritas. Conocerla fue uno de los momentos más emotivos que he vivido con respecto al Titanic. También he tenido el honor de estar con Hjordis Ohlsson, la nieta de Mauritz Adhal, otro pasajero sueco de tercera clase que tenía 30 años cuando perdió la vida en el Titanic. Por último, tuve el honor y el placer de estar también con una sobrina de William Murdoch, Primer Oficial del Titanic.

 

 

About Christian García

Estudiante de 4º de periodismo.

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