Pepe Rodríguez (MasterChef): “Jamás me interesó la cocina”

“Jamás me interesó la cocina”, cuenta Pepe Rodríguez, jurado de MasterChef. Es verdad que, con el paso de los años al frente de los fogones del El Bohio, la restauración ha conseguido cautivarle. Eso sí, asegura que le apasiona lo que hace, no solo porque sea cocina, sino porque ya que está quiere hacerlo lo mejor posible: “Soy súper limitado, soy el tío más malo de Illescas, seguro, pero lo intento”.

Le pasó lo mismo al aterrizar en la televisión, poco a poco fue descubriendo todo lo que aporta este medio. En la entrevista, un Pepe divertido, cercano, amable y bromista desvela algunas de las claves del éxito de MasterChef y su experiencia personal en el programa: “En la televisión hay tanta magia o más que en la cocina”.

P: ¿La cocina es su mayor pasión? ¿Por qué?

R: Vamos a decir que sí. A mí nunca me gustó la cocina y jamás pensé que acabaría de cocinero. Es verdad que una vez que entré, encontré eso que tiene que te engancha. Además me he dado cuenta es que quiero ser el mejor donde esté. Entonces, eso te deforma y se convierte en una obsesión. ¿En una pasión? Pues también. Pero también me gusta el lado del cliente, es otra forma de cocina. No cocino yo, pero probar es una de mis grandes pasiones y lo paso mejor que cuando cocino.

 P: ¿Qué aconsejaría a aquellas personas que tienen miedo a entrar en la cocina?

R: Hacen muy bien. A mí lo que me preocupa es que no vengan a los restaurantes. Yo creo que tampoco tiene que estar todo el mundo en la cocina, esto es algo que te tiene que llamar la atención o te tiene que gustar. Lo que me parece una torpeza del ser humano es no probar las cosas, no comer de todo, no asistir a los buenos restaurantes donde te den una experiencia única. Eso me parece tristísimo, pero ¿que no cocinen? Vamos, me parece hasta inteligente.

“En la tele disfruto mucho, tanto o más que en la cocina”

P: Cuando le ofrecieron trabajar en la televisión, ¿qué fue lo primero que pensó?

R: Entré ignorante, sin saber a lo que iba. No veo la tele, no conocía el formato MasterChef, pero me sedujo el rollo de la televisión y… me pagaban bien. Yo creo que esto lo antepongo, me pagaban bien y por eso entré. Voy a ser claro, a mí la tele me daba igual, ahora reconozco que es un medio extraordinario. Disfruto mucho, muchísimo, tanto o más que en la cocina.

P: ¿Qué técnicas se pueden hacer para subir el nivel de audiencia?

R: ¿Qué se puede o qué se debe? Yo creo que ningún profesional de televisión tiene la fórmula, porque sino todos harían eso para subir la audiencia. Pero, en el caso de MasterChef, yo creo que es un programa con muchos ingredientes: la gente se engancha por mí, por Jordi, por Samantha, por Eva, por los concursantes, por lo que ofrece, por los productos, por la tensión… tiene que haber muchos ingredientes para que tu te enganches a un programa de televisión.

P: ¿Qué perfil de concursante se busca?

R: Gente que sea su pasión, que se quiera dejar la piel en el programa y que realmente se quiera dedicar a este mundo profesional. Luego hay que dar en cámara. Yo lo explico claramente, porque a veces existe cierto miedo para hablar de la palabra reality. Pero es que la vida es reality. Tiene que haber televisión, estamos haciendo un programa de televisión que habla de cocina y con el que la gente tiene que disfrutar.

“Existe cierto miedo para hablar de la palabra reality”

P: ¿Los concursantes actúan o son así?

R: Son así, son gente de la calle, no son actores. Si no, haríamos una película. Están concursando y, el que llora mucho, es porque llora de verdad y, el que ríe, porque se está riendo. Y, el que es medio lelo, es que es medio lelo. No puedes engañar a la cámara. En la cámara sale lo que hay. Lo que hay que hacer es buscar esos perfiles.

P: ¿Qué le parece MasterChef Junior?

R: Me parece un formato extraordinario. ¡Lo que enseña un programa de esos! Lo que ha hecho MasterChef Junior es único: hacer pensar a los niños que alimentarse mejor es parte de nuestra cultura, que además nos beneficia en la salud, que existe una pirámide nutricional, que el esfuerzo y el compañerismo son fundamentales… Esto es lo que se enseña a través de un reality. Sí, claro, es que no se puede hacer de otra manera. Extraigamos lo bueno que tiene. Pero no quiero que los niños sean cocineros, ¿eh? Y si alguno quiere, peor para él.

About María Royo

Estudiante de cuarto de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva.

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