Ocho años de concentración ecuestre en la Andalucía de Gredos

El pasado 24 de octubre tuvo lugar en San Esteban del Valle (Ávila) la VIII Concentración Ecuestre organizada por la Asociación Ecuestre San Pedro Bautista, donde más de 150 equinos se dieron cita con el fin de recorrer la Senda de Las Cinco Villas en un entorno de diversión y culto al animal en plena Sierra de Gredos.

A las 9:00 de la mañana empezaban a agolparse en la Plaza del Ayuntamiento de dicha localidad abulense los jóvenes (y no tan jóvenes) participantes a lomos de sus inmaculados corceles para inscribirse en la ruta y posteriormente dar comienzo, a eso de las 9:30 horas, al tradicional desayuno con migas caseras y un trago de vino de pitarra.

Recorrido

Pasadas las diez de la mañana, el centenar y medio de caballos con sus respectivos jinetes dejaron la localidad del Protomártir del Japón para dirigirse hacia Santa Cruz del Valle (a dos kilómetros) por medio del sendero de Arenillas. Allí, en la Plaza de Toros Municipal, pausaron el paseo para hablar entre risas y beber una cerveza acompañada de un tentempié.

Desde Santa Cruz, pusieron rumbo a Mombeltrán por el cordel (vía pecuaria utilizada para el transporte de ganado a pie o trashumancia) hasta llegar al jardín del castillo de los duques de Alburquerque, erigido en el siglo XV. En dicho monumento, siguiendo con el aperitivo como ya habían hecho en Santa Cruz, dejaron relajarse durante veinte minutos a los caballos en su idílica zona verde de hierba cual si estuvieran en uno de los mejores prados del norte peninsular. Decenas de vecinos villanos salieron de sus casas para presenciar tal acontecimiento y algunos niños cargados de valentía aprovecharon para montarse en las sillas vaqueras de sus conocidos.

Al reanudar la marcha, esta vez en dirección a Cuevas del Valle (localidad pegada al Puerto del Pico), empezó a llover enérgicamente. La ruta se condujo mediante la famosa calzada romana desde Mombeltrán hasta llegar a la población covachera, donde la organización volvió a repartir bocatines de jamón, chorizo y panceta en la Plaza Nueva a unos jinetes envueltos en chubasqueros que llegaban con los animales empapados. Antes de volver al lugar del comienzo, los caballistas pararon a por la última tapa en la Plaza de España de Villarejo del Valle, frente al monumento en forja del arriero.

Fin de la jornada ecuestre

A las tres de la tarde, el grupo llegó de nuevo por el camino de La Garganta a San Esteban del Valle, cabalgando a trote y a galope por las calles del pueblo. Antes de ir a la comida en familia que se iba a impartir en los salones del Restaurante Oliver, los mozos fueron a guardar sus caballos en los establos y remolques. Tras la comida, un riquísimo guiso de judías blancas o pipas, como son conocidas en la comarca del Barranco de las Cinco Villas, la fiesta campera siguió en la Discoteca Ophelia con sevillanas y cante flamenco.

About Christian García

Estudiante de 4º de periodismo.

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