Diez perros iguales a sus dueños

Existe una apreciación muy extendida sobre el asombroso parecido que guardan ciertos perros con sus dueños y viceversa. La verdad es que estas similitudes “más que razonables” entre humanos y canes, que comparten su vida, no se reducen a su comportamiento y carácter. Algunos, también, se parecen en el aspecto físico. Y, en ocasiones, de un modo espectacular. Esta coincidencia, a veces, trasciende el ámbito puramente estético y revela una clara afinidad de carácter y personalidad. Tienen la misma cara, caminan igual, comparten actitudes, formas de ser… Es cierto que en muchos casos los perros y dueños parecen vivir una simbiosis perfecta: son armónicos, elegantes, prepotentes, presumidos o tímidos, ¡son iguales!

Pero, ¿es posible que un perro se parezca a su dueño? O mejor dicho, ¿que un dueño termine pareciéndose a su perro? Esta redactora de cuv3 ha salido a la calle, cámara en mano, en busca de estos parecidos razonables. Y ha encontrado pruebas de que la sabiduría popular y un puñado de estudios científicos están en lo cierto.

Estudios confirman la similitud entre los dueños y sus perros

Disney ya demostraba en 101 dálmatas, con esas imágenes del inicio de la película, que sí lo creía posible. Y saliendo a la calle, hemos podido comprobar que lejos de ser una exageración, Walt Disney no se equivocaba. Quien también quiso demostrar esta teoría fue el psicólogo de la universidad japonesa Kwansei Gakuin, Sadahiko Nakajima. Su estudio consistía en exhibir por un lado a dueños, y por otro a canes, mientras que personas ajenas a estas parejas tendrían que determinar qué perro pensaban que correspondía con cada propietario. El resultado fue un 74% de aciertos. Por lo tanto, la mayoría de las personas pensó que los perros tenían similitud a sus dueños en sus rasgos faciales.

Asimismo, otros dos psicólogos, Jo Fearon y Lance Workman, de la Sociedad Británica de Psicología, publicaron un estudio en el que aseguran que las personalidades de los propietarios se reflejan en el perro con el que conviven.

¿Genética o similitud?

El carácter, los hábitos, la forma de ver el mundo, e incluso la apariencia física solemos heredarla de nuestros padres, pero… ¿es la genética la culpable de todo esto, o es esa capacidad de imitación del ser humano lo que le hace parecido a sus progenitores?

En más de una ocasión se han podido ver casos de niños adoptados desde edades muy tempranas, que han terminado por desarrollar rasgos físicos similares a los de sus padres adoptivos. Pero los niños adoptados no son el único caso de semejanza física entre seres humanos debido a la cercanía. También existen parejas de novios que comparten similitudes de apariencia entre ellos.

Está demostrado que el ser humano encuentra más atractivas a aquellas personas que son afines a él y por tanto, esto también resulta aplicable a la relación perro-dueño, puesto que de una manera, muchas veces inconsciente, la persona a la hora de elegir a su fiel compañero buscará que éste se parezca a ella.

Esta mímesis también la han investigado Claudia Fugazza y Adám Miklósi, de la Universidad Eötvós Loránd de Hungría, que aseguran que los perros tienen incluso capacidad para imitar a sus dueños.

Con este reportaje demostramos que esa capacidad de semejanza del ser humano no es solo aplicable a otros seres humanos cercanos a él, sino que también le permite terminar pareciéndose al que se considera el mejor amigo del hombre: el perro.

About María Matos

Estudiante de 4º de Periodismo

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