Tocar un iceberg y otras sorpresas en la exposición del Titanic

Una exposición apta para todos los sentidos. Han pasado más de 100 años tras la tragedia, y el Centro Cultural de la Villa Fernán Gómez presenta una exposición del Titanic en Madrid que alberga multitud de objetos personales e históricos para recrear una de las mayores tragedias marítimas del último siglo. Vajillas, muebles, camarotes, cartas… Objetos que no sólo dan a conocer el interior del Titanic, sino también las historias de las personas que decidieron cruzar el Atlántico a bordo del “insumergible”.

Los visitantes pueden leer las historias que cuentan las cartas de los viajeros, tocar con sus propias manos un iceberg y escuchar la historia real de este barco que desembarcó con más de 200 personas a bordo. Todo ello con el objetivo de recrear una realidad histórica para los visitantes y trasladarles a las historias más personales del Titanic.

Una exhibición con una alta carga emocional y humana, que muestra objetos tan significativos como el collar que inspiró a James Cameron para crear la joya de ficción denominada como corazón de mar, el famoso anillo de la pasajera Gerda Lindell o los relojes parados en la hora exacta del hundimiento.

“La exposición permite conocer en primera persona la dimensión humana de la tragedia”

La exposición, según la información publicada por el Centro Cultural de la Villa Fernán Gómez, espera recibir al menos 150.000 personas para “embarcar en un recorrido impactante y emotivo que permite conocer, en primera persona, los hechos auténticos, verídicos y la dimensión humana de la tragedia“. Los visitantes accederán en la primera sala a las historias de algunos de los pasajeros a bordo del Titanic, y continuarán esta pequeña travesía por los camarotes de tercera clase o las habitaciones de lujo de primera clase, por las que se pagaba lo equivalente a 50.000 euros actuales.

Todos aquellos que han podido disfrutar de la exposición aseguran que se sienten mucho más cerca de la historia real del Titanic y que incluso han podido recrear algunos momentos que sucedieron durante la tragedia del que se hacía llamar “el barco insumergible”. Todo aquel que quiera vivir esta experiencia, podrá hacerlo hasta el mes de marzo de 2016 cuando la exposición que reúne cerca de 200 objetos personales y originales, cierre sus puertas en la capital española.

(Con información de Beatriz Martínez)

About Amparo González Giraldós

Estudiante de 4º de Periodismo y Moda

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