Entretenimiento para los pequeños con menos posibilidades

En el barrio de Hortaleza, situado en la zona noreste de Madrid, desde 1978 hay un grupo de personas trabajando en el bienestar y la felicidad de todos los niños del barrio, tanto para los presentes como los futuros. Este barrio es conocido, como tantos otros, por el grado de desigualdad entre sus población.

Desde 1988 la asociación Amejhor es la encargada de realizar distintas actividades con los pequeños. Como en todos los lugares de España, en el barrio se han vivido momentos de mayor número de actividades de este tipo, debido a la crisis económica que vivió el país, y otros en los que ellos eran los que estaban en crisis.

Los voluntarios de Amejhor tratan de hacer que los niños en el rato que estén en el local se entretengan y, aunque tienen que hacer los deberes, también puedan tener un rato para distraerse y jugar con los demás chavales que allí acuden.

Historia de Amejhor

En 1991 la asociación comenzó a realizar proyectos respondiendo a las necesidades de la gente del barrio. Estos se mantienen y renuevan en función de las necesidades del barrio. Actualmente, Amejhor cuenta con tres proyectos fijos: “aprender”, que consiste en ayudar y enseñar a los niños cómo estudiar y cómo trabajar; talleres de habilidades sociales y el taller con las familias.

Amejhor es una asociación que cuenta con aproximadamente 20 voluntarios durante todo el año. Ellos buscan “dar apoyo para que la gente que está en exclusión social tenga las mismas oportunidades que los que no están excluidos”, indica Elena, trabajadora social y voluntaria en Amejhor.

Son niños que sus padres intentan evitar que sufran y a Amejhor van a divertirse y ser felices

La mayoría de los niños, de 3 a 10 años, que asisten a las actividades realizadas por la asociación son de etnia gitana, pero hay niños de distintas nacionalidades. Las familias son tanto vecinas del barrio de toda la vida como otras que se han mudado a Hortaleza por diversos motivos.

“Son niños que sus padres intentan evitar que sufran y a Amejhor van a divertirse y a ser felices”, explica Beatriz, otra de las voluntarias de la asociación. Estos chavales son cariñosos, divertidos y espontáneos. Lo que buscan los voluntarios con ellos es que, por encima de todas las cosas, disfruten del rato que van a estar allí.

Anécdotas

Algunos de los niños son muy traviesos y a veces tienen cosas bastante ingeniosas. Como una vez que les dieron plastilina para hacer figuras. Todos cogieron los corta-plastilinas que hay en el local y realizaron los muñecos que ahí vienen. Uno de ellos decidió hacer un país con plastilina. Y otra vez jugando dos niños con un aro, decidieron que iban a, con tan solo pasar el aro, cambiar de época histórica.

About Belén Lázaro

Estudiante de 4º Periodismo en Centro Universitario Villanueva

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