Una coreografía de moda en la Fashion Week de Madrid

Vestido en neopreno palabra de honor, largo medio y dos colores: blanco o amarillo. En el backstage de Maya Hansen, en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid, se decide el primer look del desfile a menos de un cuarto de hora de que llegue el gran momento. Mientras, periodistas y fotógrafos se pelean por un primer plano de las invitadas al front row, la actual pareja de Guti, Romina Belluscio, o la de otro conocido madridista, Pilar Rubio.

Trabajo a contrarreloj

“Tenemos que empezar a vestir con 20 minutos de antelación, así que ya vamos tarde”, relata una joven del equipo de la diseñadora que a la vez que habla se encarga de comprobar que zapatos y prendas estén bien colocados y en el conjunto establecido. El equipo de la marca recibe la ayuda de las vestidoras, un grupo de 16 jóvenes encargadas de calzar, vestir y colocar los complementos a todas las modelos.

La preparación de un desfile es una actuación perfectamente cronometrada. La medida del tiempo se extrema cuando la marca y la colección tienen como prenda insignia los corsés. “En ponerles el lazo, en el maniquí, tardamos tres minutos; pero con la modelo dentro tardado el doble”, explica la diseñadora.

“Tenemos que empezar a vestir con 20 minutos de antelación, así que ya vamos tarde”, relata el equipo de Maya Hansen

Una modelo, dos diseños

El goteo de modelos en el backstage se hace más frecuente y por fin se juntan allí las 18 encargadas de lucir las 28 prendas en pasarela. La creadora explica que ninguna de las modelos sale más de dos veces porque no daría tiempo a que se cambiaran.

De este grupo, las primeras en vestirse, por ser las primeras en llegar, son las contratadas por la marca, siete jóvenes. Las once restantes forman parte del casting realizado por la MBFWM y por lo tanto salen de un desfile, tienen un breve descanso y vuelven a iniciar el proceso en el salón de belleza. En menos de ocho horas de trabajo viven más de 10 cambios de imagen.

[Las imágenes del desfile de Maya Hansen en la MBFWM 2015]

Ambiente tropical en la MBFWM

Una coleta baja, rostro natural y labios negros es el maquillaje que acompaña a una colección realizada en neopreno y con estampados florales. Los árboles son la inspiración en la que la diseñadora lleva trabajando más de seis meses y que recorre todos los tonos de la naturaleza, desde el amarillo al verde pasando por el azul.

La decoración de la sala se suma a esta idea y junto a una mesita y dos sillas, de madera, las plantas se convierten en protagonistas del desfile. Las primeras filas de asientos se adornan con una maceta de regalo para los invitados. “Probablemente algunos les peguen una patada y otros entiendan el regalo”, comenta la propia Maya Hansen entre risas nerviosas a menos de 5 minutos de que llegue su gran momento.

Las luces verdes que iluminaban hasta ahora la pasarela se apagan, sin que los miembros de prensa se den cuenta. Siguen buscando la mejor foto de las famosas. El estruendo de una alarma de policía alerta del inicio del desfile. Al final, gana el vestido amarillo.

(Con información de Verónica Moreno)

About María Rodríguez

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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