El asiento del miedo: un día en la piel de un copiloto de rally

Inspira, expira. Cronometro a 0. Inspira, expira. ¡15 segundos!, escucho gritar al comisario de la salida. Ultimo vistazo a la primera curva del tramo y la compruebo con mis notas. Todo en orden. Inspira, expira. El corazón se me sale por la boca. Cinco, cuatro, tres, dos, uno, ¡SALIMOS!

El crono empieza a contar mientras mi piloto escucha por su casco mi voz firme describiéndole la primera nota. Derecha 3 para rasante en izquierda 2 redonda, con izquierda 6… Todo pasa tan deprisa que ni me doy cuenta de que terminamos hasta que no veo la pancarta roja de fin de tramo.

Clic’, suena el botón del crono. Hemos marcado 9’ 16’’.

No está mal para empezar el rallye. Me sobran endorfinas cuando me bajo del coche para quitarme el casco. En ese momento se me pasa por la cabeza que aún queda por delante el resto del día. 10 tramos más, a cada cual más rápido. “No quiero que esto acabe nunca” es la primera frase que pasa por mi mente. Vamos a disfrutar, pero sobre todo, a correr.

Soy Marcos De la Morena, redactor de cuv3 y copiloto (también llamado navegante) del Lancia Fulvia Coupe, con dorsal 116 en este XXX Rallye Norte de Extremadura. Estamos en la primera gran cita de esta temporada, en la que estrenamos coche. Nueva montura, mismas sensaciones. Misma adrenalina, o incluso más.

El secreto radica en frenar 1” después de lo que indica el sentido común y acelerar 1” antes de lo que impera la lógica

La labor del navegante

El trabajo de un copiloto no es sencillo, ni mucho menos, aunque se tiende a pensar lo contrario. Mi tarea principal consiste en guiar al piloto por el tramo, como si este llevara una venda en los ojos. Para ello es necesaria la confianza más absoluta del uno en el otro.

Antes de ver la curva siguiente, yo ya estoy cantándola a través del interfono. Para esto se usan las notas. Pueden parecer ilegibles, pero son la fiel reproducción de la carretera. Están basadas en un sencillo método. Dirección de la curva (I o D) y grado apertura de esta. 1 muy cerrada, 6 muy abierta. Van enlazadas entre ellas con las palabras “con” o “para”, dependiendo de si una está más cerca o más lejos de la siguiente, respectivamente. Después, se les añaden complementos, como los rasantes (representados con /\), la distancia entre curvas (de 50 m en adelante), etc.

Los útiles

Algunos de mis mejores amigos en un rallye son la calculadora y el portaminas. Siempre es conveniente calcular tiempos, tanto los tuyos como los de los rivales a batir. Tiempo necesario para realizar el tramo, tiempos intermedios dentro de este, para controlar el ritmo del coche… Aunque, sin embargo, quien siempre me acompaña es mi fiel cronómetro. Sin él, estamos perdidos. Lo fundamental en un tramo de rallye es saber el tiempo a realizar y compararlo con el que realmente marcas.

¿Que hace el asiento derecho?

El trabajo del copiloto es capital. Él es quien calcula los tiempos, quien que se encarga de tener preparados los aparatos de medición, quien que guía al piloto por el trazado, quien que debe estar pendiente en todo momento de la hora exacta a la que entrar al tramo y quien que debe aguantar los gritos del piloto cuando hay algún error.

Muchas veces se infravalora nuestro trabajo, y eso es algo que debe cambiar. El navegante es una parte fundamental del equipo, igual de importante o incluso más que la persona que se sienta a su izquierda y sujeta el volante del bólido. La labor que realizamos suele estar oculta, o no se ve a simple vista, pero, ¿Que sería de un coche sin el asiento del miedo?

About Marcos H. de la Morena

Estudiante 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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