La ruleta del casino no se truca

Cuando vamos al casino y perdemos nuestro dinero es muy común quejarse de que el croupier hace trampas, bien mandando la bola a una zona deshabitada en la ruleta del casino o trucando las cartas en el blackjack, pero, ¿es esto cierto? Germán Martínez Perelli, que ha sido croupier durante más de un año en el Gran Casino de Madrid nos explica esto y varias cosas más de su trabajo en el casino.

Cursillo

Hace dos años su padre le mostró ofertas para trabajar en el Gran Casino de Madrid, y tras pasar unas pruebas comenzó un cursillo en el que le enseñaron el desarrollo de los juegos, el trato con los clientes, y cómo contar y recoger las fichas, sobre todo en los momentos que se juega mucha cantidad de dinero.

“Un cliente, después de perder una buena cantidad de dinero, sacó una pistola y se puso a disparar al aire”

Ruleta

Es uno de los juegos más complicados para el croupier, ya que se necesita una gran agilidad mental a la hora de hacer cálculos matemáticos para realizar los pagos, ya que cada apuesta es diferente, y hay que hacer diferentes reembolsos en función de lo que se haya querido apostar, si es un pleno (apostar a un solo número), un caballo (apostar dos números), un cuadro (apostar a cuatro números) y otras muchas variantes más de apuestas.

En este juego es imposible realizar trampas, o eso cuenta Martínez Perelli, ya que al haber muchos hierros es complicado calcular la zona en la que caerá la pelota, y eso dificulta lanzar a una zona específica.

Blackjack

Esta modalidad de juego es de las más habituales, y una de las que más dinero mueve, ya que se juega muy rápido y es muy adictivo, debido a eso mismo, a la opción de ganar dinero muy rápido, y que todos los jugadores juegan contra la banca en vez de entre ellos ayuda a que el juego sea más ameno.

“El juego del 21” siempre ha llamado la atención a los grandes jugadores ya que ha existido la posibilidad de que se pueda “contar” las cartas y así saber cuándo vas a ganar y cuándo vas a perder. Pero esto no es así al menos ahora con los barajadores automáticos, ya que mueven las cartas constantemente y no se puede calcular, anteriormente, cuando quien barajaba era el croupier era más “fácil” contar las cartas y ganar.

Anécdotas

Germán nos cuenta varias, y entre ellas una sucedida con un hombre de origen asiático que después de perder una buena cantidad de dinero sacó una pistola y se puso a disparar al aire, creando el caos y pánico dentro de la sala principal del casino.

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Redacción de cuv3.

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