La increíble sensación de conducir un Lamborghini

¿Alguna vez se ha preguntado qué se siente al subirse en un superdeportivo? cuv3 se ha desplazado a Sotogrande (Cádiz) para asistir a un evento privado del prestigioso club automovilístico SM Club Motor. Tuvimos la oportunidad de probar uno de los “toros” de la marca italiana Lamborghini. Su nombre: Gallardo.

Velocidad máxima de 315 km/h y de 0-100 en 4 segundos

Nada más subirse al coche, a estos redactores les invade una sensación de estar subido en un auténtico coche de carreras. La posición del conductor es baja y agresiva; el volante, justo enfrente del pecho. El emblema recuerda en todo momento dónde estamos subidos, y el motor, justo detrás de los asientos, parece estar conectado de alguna manera directamente al conductor.

[La concentración de coches deportivos, en imágenes]

Llega el momento de arrancarlo… el estruendo del motor nos avisa de que hemos despertado a una bestia que no dudará en embestir si no se la respeta.

El coche tiene una caja secuencial al más puro estilo de un Fórmula 1

Los dueños del club explican a cuv3 las características del coche: cuenta con una caja secuencial integrada en el volante al más puro estilo de un Fórmula 1, tienen una paleta en la derecha para subir marcha y en la izquierda para bajar; al accionar las dos paletas el coche se pone en punto muerto (se puede visualizar la letra “N”). Posee un botón situado a la izquierda de volante que es el encargado de poner la marcha atrás.

Llega el momento de ponerse en marcha. El rugido de los motores invade la calle y se siente un escalofrío que sube por la espalda. Las sensaciones al volante son increíbles; la dirección es dura y directa; el cambio de marcha es agresivo, incluso puede notarse un pequeño corte en el gas entre marcha y marcha debido a la transmisión robótica de monodisco  (más lenta que una transmisión de doble embrague).

Los 500 caballos del motor V10 pueden jugar una mala pasada si se juega con ellos

Al bajar marcha se produce un hecho curioso: el coche automáticamente eleva el número de vueltas en el tiempo entre una marcha y otra (dando un pequeño toque de gas) para mantener el número de revoluciones óptimo al bajar la marcha, y perder así la menor cantidad de potencia posible. Los anchos neumáticos dan una alta seguridad para adentrarte en los límites del coche pero siempre recordando que los 500 caballos del motor V10 que reposan bajo el pie derecho pueden jugar una mala pasada si se juega con ellos.

El conductor siente cómo el coche se pega a la carretera, ya que al tener un centro de gravedad bajo hace que el coche tenga una alta estabilidad, lo que aumenta considerablemente la velocidad en curva. Aunque parezca que un coche deportivo es incómodo, la verdad es que los asientos proporcionan una sujeción total del cuerpo ligeramente tumbado y bajo, muy distinta a la de los turismos estándar.

Una reunión de coches exóticos

Mientras estos redactores probaban la “máquina”, varios entusiastas del motor sacaban a la calle sus vehículos dentro de un evento organizado por el SM Club Motor. Los coches son custodiados y cuidados por el club, que organiza en fechas señaladas una “escapada” para sus clientes se reúnan con gente con su misma pasión y disfruten de sus coches en compañía.

El evento tuvo como protagonistas a modelos tan emblemáticos como Ferrari 430 scuderia, Ferrari 430, Porsche Gemballa , Lamborgini Gallardo, Ferrari 360 Módena o BMW I8, entre otros. El trayecto fue por carretera hasta llegar a un restaurante donde, después de una sesión fotográfica, los asistentes disfrutaron de una gran comida con coches como plato principal.

Tras el banquete, toca volver de nuevo al club. Antes de lo que pueda uno darse cuenta el día ya ha pasado, y es que el día parece correr más rápido que estos superdeportivos, donde las horas parecen minutos. En el camino de vuelta, es inevitable repasar mentalmente la historia de Lamborghini, de cómo una industria de maquinaria pesada puede convertirse en uno de los exponentes de coches exóticos más conocidos del planeta.

Quizás mucha gente se pregunte: ¿para qué quieres tantos caballos en un coche? Son coches al fin y al cabo, ¿verdad? La respuesta sería un “sí” con un “pero”, ya que estos coches están hechos para los amantes del motor. Estamos acostumbrados a conducir coches con una potencia media de unos 100cv y con unas prestaciones estándar a las que, desde nuestros inicios en la autoescuela, nos tienen acostumbrados. Pero estos coches… son de otro mundo. La aceleración, el agarre, el reparto de pesos, los frenos, la aerodinámica, la sensación tener a tu disposición una “cuadra” de caballos considerable hace que estos deportivos disten mucho de ser coche convencional.

Con información de Juan José López Prado

About Diana Fernández

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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