Un ejército de heroínas

María José Hilla lleva 26 años viuda. Con 42 años y cuatro hijas, perdió a su marido.  El que por aquel entonces era teniente coronel, piloto de Mirage F1 y jefe de fuerzas aéreas del ala 14 en Albacete, falleció en un accidente aéreo mientras volvía de una misión en  Zaragoza. “Nunca hemos puesto tierra de por medio con el mundo de la aviación, era la vida de mi marido y siempre será la nuestra”, afirma María José, quien se reúne por lo menos una vez al mes con todos los compañeros y amigos de la XIV promoción, a la que pertenecía el teniente coronel Vargas de la Rúa.

Mucho se conoce del ejército español,  pero muy pocos conocen las miles de historias que, ocultas en la sombra, personifican el valor y la fortaleza propia de los militares caídos en acto de servicio. Tristeza, sacrificio y dificultades son los obstáculos a los que día a día, y desde hace años, se enfrentan las viudas de militares.

[Vea éste y otros reportajes en La Correspondencia de Villanueva]

El ejército del aire, al menos con 100 fallecidos en accidentes aéreos desde 1967, tiene una gran responsabilidad con las viudas y huérfanos militares, a las que ayudan tanto económica como moralmente. Las viudas y huérfanos de los militares fallecidos encuentran tras este incidente una situación desesperada por la dureza de la pérdida así como por la falta de medios y dinero para sacar a su familia adelante. A pesar de las dificultades, estas mujeres y sus hijos son, a día de hoy, un verdadero ejemplo de superación. Estas viudas han sabido salir adelante con apenas recursos y han servido de motor de despegue para sus hijos quienes siempre valorarán el esfuerzo realizado por sus madres.

María José asegura que hay muchas viudas que desgraciadamente en un momento tan delicado se ven en situaciones económicas muy difíciles a las que siempre se debe intentar ayudar desde las asociaciones.

“Durante todo un año no entró dinero en casa”

Ella aún recuerda la ayuda recibida por una de estas asociaciones, el Patronato de Huérfanos; “Pagaron los estudios de mis cuatro hijas en un momento muy difícil”. A pesar del duro golpe que supuso para ella, sabe que nunca le faltó la ayuda y apoyo de los compañeros. No ha habido un solo día en el que María José haya dejado de enseñar a sus cuatro hijas, una lección de valor y entrega total a la familia. “Durante un año no entró nada de dinero a casa, fue un momento muy difícil y sacrificado para mi madre. Cada día los compañeros de mi padre venían a casa y pasaban las tardes con nosotras cinco”, recuerda la hija mayor de María José.

No sé si en otros sitios te sientes igual de apoyada que aquí; yo me siento más unida que nunca al Ejército

Hace 39 años, Pepa Ros y sus cinco hijos, el más pequeño con apenas meses de edad, también pasaban por algo parecido. Un brutal accidente durante un ensayo de la patrulla acrobática de la Academia del Aire causó el fallecimiento de los cinco pilotos que la componían tras caer accidentalmente en las agua del Mar Menor. “La situación económica era muy difícil, el Ejército me dio un trabajo y poco a poco conseguí ganar dinero que luego devolví a la asociación y que sirvió para ayudar a otras personas que pasaban por lo mismo”.

Así recuerda Pepa la ayuda recibida por parte de las asociaciones del Ejército del Aire y de los propios compañeros de su marido, el Capitán Dionisio Carricondo.  Pepa sigue muy unida a la vida militar y a los compañeros de su marido y recuerda la entrega y devoción que tenía éste y que siempre transmitió a toda la familia.

Estrella Mazeres perdió a su marido en  un accidente aéreo, mientras instruía una clase a uno de sus alumnos en la Academia General del Aire. Tan solo tenía 22 años y un hijo de un año de edad. Como todas, recuerda lo difícil que fueron esos años y alaba la ayuda que las asociaciones han prestado siempre: “Las asociaciones están haciendo una labor extraordinaria y es un dinero que no puede estar mejor aprovechado, ayudan a gente que realmente lo necesita”.

Estrella también recuerda el apoyo moral recibido por todos los compañeros de su marido. “Cuando ocurren estas cosas, te das cuenta lo que valen los compañeros”, señala. Todas ellas han luchado contra viento y marea por sacar a su familia adelante. Afortunadamente no están solas, ya que el ejército cuenta con asociaciones de ayuda que llevan años funcionando.

Asociaciones de ayuda

Entre los apoyos que desde el Ejército del Aire se brinda a las viudas destaca la labor realizada por distintas asociaciones cuyo objetivo es apoyar a las familias. Una de las asociaciones que cumple actualmente con un papel vital de ayuda a familias dentro del ejército es la asociación Las Damas de Nuestra Señora de Loreto, una asociación católica  que ayuda a gente necesitada dentro del ejército con la finalidad de promover la vocación a la Virgen del Loreto y a la vida aeronáutica.

Dentro del ámbito militar, esta asociación compuesta por las mujeres de militares de la aviación española representa un gran apoyo y ayuda fundamental para viudas y huérfanos. Entre la cuota aportada por los militares y una tienda dedicada en exclusiva a la venta de artículos relacionados con la aviación se cubren las mensualidades que reciben las viudas del aire. En Navidad y con el fin de conseguir una paga extra para las familias, las Damas de Nuestra Señora de Loreto organizan un rastrillo y venden lotería para contribuir con 60 euros más a las pensiones mensuales de cada una de ellas.

Isabel Fernández Güell, presidenta de esta asociación, afirma que “nadie cobra nada, no tenemos subvenciones, solo los ingresos que conseguimos a través de nuestros rastrillos benéficos, la lotería que se vende en Navidad y todos los artículos que se venden en la tienda”. Las mujeres de militares que cooperan en esta asociación lo hacen siempre de manera voluntaria.

Cáritas Diocesana

Otras asociaciones como Cáritas Castrense o el Patronato de Huérfanos tienen la misma misión, la de ofrecer una ayuda a compañeros que se encuentran en situaciones en las que cualquiera dentro del ejército podría verse un día. “Aunque es un trabajo enorme, es realmente gratificante saber para qué y para quien va a ir dirigido todo tu esfuerzo”, recalca. Esta y otras asociaciones militares de ayuda a viudas y huérfanos de todos los ejércitos son convocadas cada diciembre en la Zarzuela, donde todas las mujeres que contribuyen a esta causa tienen una audiencia con la Reina para explicar y mostrar los proyectos de ayuda a todo el cuerpo militar en el próximo año.

“Si tienes la posibilidad de ayudar en algo así no te puedes quedar de brazos cruzados”, reconoce Isabel Fernández Güell, quien lleva ya dos años como presidenta de la Asociación de Las Damas de Nuestra Señora de Loreto. “Lo que más ilusión hace a las voluntarias es ver la cara de felicidad de la gente a la que ayudan”, reconoce esta esposa de militar, en concreto del Jefe del Estado Mayor del Aire. Todas las asociaciones que dentro del ejército se dedican a ayudar, voluntariamente trabajan duro para conseguir recaudar suficiente dinero para cubrir las necesidades básicas de las familias de militares, en especial las de aquellos fallecidos.

Para poder entrar en esta asociación voluntaria hay ciertos requisitos. Las Damas de Loreto deben ser mujeres, familiares (mujer, hija o madre) de un militar y que estén dispuestas a entregar su tiempo y esfuerzo de forma totalmente altruista y sin esperar ningún tipo de remuneración a cambio. La única finalidad es tender la mano a aquellos que más lo necesitan.

About Fátima Gracia

Estudiante de 4º de periodismo

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