Un héroe español en el Capitolio

Teresa Valcarce es una mujer que está a punto de saldar una deuda de 231 años de Estados Unidos con España. Cuando llegó, en 1999, a Washington, nunca pensó que 15 años después conseguiría que se colgara un retrato en las paredes del Congreso de un héroe de la revolución americana, y menos aun, que este sería de una pequeña población de Málaga.

La aventura de esta española nacida en Ferrol y nacionalizada americana en 2008, comenzó cuando hace dos años recibió, por parte de su madre, un recorte de prensa del periódico malagueño Diario Sur sobre la Asociación Bernardo de Gálvez. Al final de la pieza se comentaba que se habían descubierto unos documentos por los cuales Estados Unidos tenía una deuda incumplida con el militar y político español del siglo XVIII Bernardo de Gálvez. Gálvez  fue gobernador de Luisiana y Virrey de Nueva España, y sus victorias contra los británicos en  Pensacola y la recuperación de la Florida para España fueron fundamentales para la victoria de los rebeldes en la guerra de la independencia americana, pero es, sin embargo, un personaje poco conocido.

Manuel Olmedo, vicepresidente de la Asociación Bernardo de Gálvez, ahora “con 70 tacos”, como él mismo confiesa, es, además, miembro de la Academia Malagueña de Ciencias y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. Un compañero y él iniciaron una investigación en el año 2000 sobre la biografía de Gálvez, del que dice “no se ha escrito mucho, pero en gran parte se ha escrito sin fundamento científico ni rigor”.

Por ejemplo, se dice que estuvo a la derecha de Washington en el desfile que se celebró por el nombramiento de éste como presidente en 1789, algo bastante complicado, ya que Gálvez murió dos años antes. Durante su investigación, Olmedo encontró una carta de Oliver Pollock, un patriota americano, dirigida a Gálvez, en la que se le pedía que se le hiciera un retrato para colgarlo en la sede del Parlamento, como homenaje a su contribución a la libertad de Estados Unidos.

El 9 de mayo de 1783 el Congreso aprueba la petición de Pollock para que el cuadro se cuelgue, el día después del segundo aniversario de la victoria de Gálvez en Penascola. Pero ese cuadro nunca se colgó. Casi 230 años después Teresa Valcarce se pone en contacto con Olmedo al leer el artículo. “Si hay algo que saben hacer los americanos es honrar a sus héroes”, comentó Valcarce, que en seguida se puso manos a la obra y buscó el cuadro en todas sus posible ubicaciones: Nueva York, ya que el Congreso continental estuvo un tiempo allí, buscó en Filadelfia y finalmente en Washington, pero sin éxito.

“Si hay algo que saben hacer los americanos es honrar a sus héroes”

La suerte cambió para Teresa cuando recibió la visita del programa ‘Españoles por el Mundo’ que, justo detrás de grabarle a ella, iban a acompañar a un periodista español durante su entrevista al Congresista por Maryland, Chris Van-Hollen, así que Valcarce acompañó al equipo de rodaje para hablar con el congresista. Resulta que Van-Hollen es el congresista que le corresponde a Valcarce, así que le atiende tras la entrevista y empieza a colaborar con ella. Desde entonces ella y el congresista por Maryland trabajan codo con codo y en navidades el capitolio recomienda el cuadro para una exposición temporal, algo con lo que Teresa no se iba a conformar.

Encuentro con Rajoy

Gracias a su trabajo continuo también con la embajada española en Washington, el embajador, que ya a esas alturas conocía a Teresa y su proyecto, la invita a una recepción en su casa a nada más y nada menos que Mariano Rajoy, que andaba de visita por la capital de Estados Unidos. Mucha gente hizo presión en España para que se conociera el caso, así que el presidente ya conocía los detalles de la aventura de Valcarce. “El presidente me dijo que había que ir ‘a muerte’ con eso” comenta Teresa. Al día siguiente Rajoy comenta el caso con Obama en el Despacho Oval de la Casa Blanca.

Por sus lazos con España, el Presidente impone al día siguiente la Encomienda de Isabel la Católica a un senador, Roberto Menéndez, por sus estrechos lazos con España. Valcarce ya había hablado con Menéndez sobre el ya conocido como ‘caso Gálvez’. Rajoy decidió mentar al militar español en su discurso ante el Senado. Y Menéndez también. Este último por sorpresa.

En otro golpe de suerte para Teresa resulta que Roberto Menéndez era, nada más y nada menos, y lo sigue siendo hasta el 1 de enero, ‘chairman’ del Comité de Relaciones Exteriores del Senado. Y, otro golpe de suerte, por su cargo puede admitir cuadros en nombre de los Estados Unidos. Así que Valcarce, con su cuidadoso trabajo, había conseguido que el cuadro pasara de una posible exposición temporal, a ser definitivo gracias a la colaboración de Menéndez. Había conseguido que, por fin, 231 años después la Diputación de Málaga redactara una carta con la petición al Senado de que se colgara el cuadro, y este, ya sí, lo aceptara de manera definitiva.

Aquí no acaba la historia, porque Teresa admite haberse “metido en un lío”. “Le prometí al congresista Van-Hollen que el cuadro no les costaría ni un dólar, y al salir me di cuenta de dónde me había metido”, porque no había cuadro. Teresa llamó a la Asociación Bernardo de Gálvez que le dijo que ellos conseguirían un retrato. El retrato de Gálvez deseado es de propiedad privada, así que se le pidió al pintor Carlos Monserrate que hiciera una copia del mismo, original del artista Mariano Salvador Maella, pintor de la corte de Carlos III.

Cuenta atrás

Ahora el cuadro descansa a la espera de que se cuelgue el martes 9 de diciembre. “Tengo que buscar una plataforma en la que agradecer a toda la gente, fundamental, que ha hecho posible esto”, comenta Teresa Valcarce.

En cualquier caso el cuadro debía colgarse antes del día 1 de enero, cuando se hacen efectivos los cambios producto de las elecciones legislativas del pasado 4 de noviembre y lo que significará que el demócrata Menéndez, uno de los grandes artífices de este hito, deje de ser jefe del Comité de Relaciones Exteriores, para que ocupe su puesto un republicano, lo que habría complicado el proceso.

Además, el Estado de Florida ha pedido la ciudadanía honorífica para Bernardo de Gálvez, algo con lo que solo cuentan siete personas en toda la historia, entre los que se encuentran Lafayette o Churchill entre otros. Teresa Valcarce dice que este proceso está “en muy buen camino”, pero que hay que esperar a que las sillas se asienten en el Senado y se adjudiquen los distintos comités. Los senadores y congresistas intentan convencer a todos de la necesidad de aprobar la ciudadanía honorífica, algo que ya ha hecho la Cámara de Representantes, y que ahora está en un comité del Senado. Este hecho sería un hito importantísimo en las relaciones EEUU-España

[Vea éste y otros reportajes en La Correspondencia de Villanueva]

About Ignacio Alarcón

Estudiante de 4º de Periodismo en CUV. Información política, económica e internacional.

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