Martín Vega: un cuerpo, una escultura

Podríamos pensar que es una puerilidad, que es superficial dedicar tiempo a tallar tu físico como si fueras un Miguel Ángel del siglo XXI e hicieras de tu cuerpo una escultura. Podríamos pensar que es casi una obsesión que una persona tenga como meta ser culturista. Podríamos pensarlo si no conociéramos a Martín Vega. La paradoja de una persona que trabaja su cuerpo para lucirlo a la vez que defiende que el interior es lo más importante. Un chico ilusionado y que ilusiona, uno de los ejemplos claros de aquel dicho: “El que la sigue, la consigue”.

“Solamente tu mente puede hacerte parar”

Pregunta: ¿Qué importa más, el físico o el interior?

Respuesta: Soy de los que piensan que el interior es lo importante, lo bonito, lo que define tus valores, quién eres y dónde llegarás. Un cuerpo lo puede conseguir cualquiera que se lo proponga. Sin embargo, es mucho más difícil ser “bonito por dentro”, es lo que permanece con el tiempo.

P: ¿A qué se dedica en su día a día?

R: Trabajo en la construcción, son muchas horas de carretera –muchas fuera de casa–, que se suma al esfuerzo físico. Después, termino de cumplir con mi trabajo yendo al gimnasio a entrenar, porque es parte de él, de mi vida y le pongo la mayor seriedad del mundo.

P: ¿Cómo nace la idea en usted?

R: Sé que es algo que estaba ahí desde hace mucho tiempo, he practicado muchísimos deportes, y ninguno me llenó tanto como para querer continuar. Todo lo contrario que con el culturismo. No me imagino mi vida sin entrenar.

P: ¿Cómo se lo tomó su círculo cercano cuando comenzó?, ¿tuvo apoyo?

P: Nunca me ha importado cómo se tome la gente lo que hago, me hace feliz y no le hago daño a nadie, aun así, tengo la gran suerte de haber contado con el apoyo incondicional de mis amigos desde el momento cero. A mis padres les ha costado más, y aunque hoy por hoy me respetan, ha sido un largo camino.

“No se puede considerar un deporte porque el culturista lleva al extremo el entrenamiento”

P: Habrá quien que no entienda por qué hay gente que se dedica a esto, ¿qué le diría a esas personas?

R. No malgastaría mi tiempo en intentar explicarlo porque el razonamiento es largo y complejo. Sin embargo a un atleta de cualquier otro deporte podría explicárselo con pelos y señales, porque sólo lo podría entender alguien que tiene su mente capacitada y entrenada para saber que solamente tu ella (tu mente) puede hacerte parar.

“La obsesión juega un papel importante”

P: ¿Qué tipo de alimentación lleva?

R: Anualmente tenemos 2 fases de alimentación. La primera fase, de volumen, en la que cargas mayor cantidad de alimentos, de hidratos, de proteínas y de grasas. Y la de definición, que es más restringida y la dieta está basada en más proteínas.

P: Qué opina de los complementos nutritivos, ya sea batidos, pastillas etc.

R: Este tema crea mucha confusión en la gente, porque generalmente se cree que con el consumo de batidos y pastillas te terminas poniendo fuerte. No deja de ser un suplemento alimenticio, por lo que si no llevas una dieta enfocada a un objetivo claro, no vas a conseguir nada.

P: ¿Se puede llegar a convertir en una obsesión, un problema?

R: La obsesión juega un papel importante, porque si no te obsesionas con algo no consigues nada. Aunque está claro que se debe controlar la obsesión y usarla a tu favor, porque puede ser tu mejor ayuda o tu peor enemigo. No debes dejar que ella te controle, ni te use. Porque entonces tienes un problema.

P: ¿Dónde entrena?

Entreno en Alcalá de Henares en el gimnasio “Wellness Center” donde hay mucha gente que piensa como yo y se mueve en los mismos círculos.

P:¿Ha participado ya en campeonatos?

R: Este año 2014 he competido por primera vez, el camino ha sido largo y duro. Yo veo la competición como la recompensa de tu trabajo, tu último tirón.

P: ¿Se puede considerar un deporte o una profesión?

R: Al extremo que lleva un culturista el entrenamiento, no se puede llamar deporte. Trabajas las 24 horas de los 365 días del año. Para considerarte un culturista, tienes que ser disciplinado porque es tu trabajo. No tienes que darle importancia al tamaño que tengas, porque es nuestra disciplina la que nos define, no nuestro tamaño.

“No hay final en esto, buscas el equilibrio”

P: ¿Hasta qué edad se puede aguantar en este ámbito?

R: Con respecto a los años, no tiene fecha de caducidad. Ésta la aparece cuando se presenta el momento y tu mente te dice basta.

” La palabra “descuido” no está en mi vocabulario”

P: ¿Qué obstáculos se ha encontrado?

R: Me he encontrado mil críticas, pero las he utilizado de una forma productiva,  también he vivido las etiquetas y los estereotipos, ya que mucha gente no me conoce, porque no soy de abrirme.

P: ¿Qué es lo más duro que tiene?

R: Saber que si te descuidas un poco tu trabajo se va al carajo. “Descuido” no debe estar en nuestro vocabulario.

P: ¿Qué es lo que siente una persona cuando va formando su cuerpo de esta manera?

R: Hay que vivirlo, es como ese estudiante que saca un 10 en el examen, siento algo parecido al ver que mi esfuerzo merece la pena.

P:¿Cuál es el fin último de este “deporte”, se van pasando “etapas”?

R: No hay fin en esto. Buscas el equilibrio perfecto y cuando lo tienes te planteas otro. Las etapas empiezan al mismo tiempo que el proyecto que tienes en mente. Llegaré hasta donde mi mente me deje.

About Andrea Peña

Estudiante de cuarto de Periodismo en el C.U.Villanueva. Actualmente becaria en La Razón.

Deja una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.