El arte de torcer un puro

“En un platillo de café había un par de cigarros puros que desprendían un perfume delicioso. Macanudos. Tomé uno y lo encendí. Tenía un sabor intenso que dejaba intuir que en su aliento tibio se encontraban todos los aromas y venenos que un hombre podía desear para morir en paz”. Así es como Carlos Ruiz Zafón hace referencia al mundo de los cigarros en su libro “El juego del ángel”, que para muchos es un placer en su vida cotidiana.

La fuerza, la combustión, el sabor y el aroma perfecto para un consumo con buenos humos

La empresa Scandinavian Tobacco Group, que produce la marca Macanudo, ha sido la responsable de traer durante varios días a la capital española, con motivo de la presentación del nuevo Macanudo Inspirado, a Arismendy Antonio Céspedes de Martínez, torcedor de puros profesional.

Este experto tabaquero ha realizado exhibiciones a las que cuv3 ha tenido acceso en una de las cavas de puros más importantes de España, Cava Bejarano, situada en el barrio de Ciudad Lineal de Madrid.

De generación en generación

La elaboración de un cigarro o como se conoce en la cultura española un puro, no es tan fácil como parece, se necesitan unos conocimientos básicos que requieren una práctica constante para adquirir la habilidad necesaria y así, finalmente poder trabajar en una fábrica de tabacos. Por tanto, para esta profesión no vale cualquiera.

Muchos de estos maestros torcedores se dedican a esta profesión porque desde niños han crecido y han vivido dentro de este ambiente tabaquero. Una tradición que ha pasado de padres a hijos y así poder seguir manteniendo a sus familias. Por tanto, muchos de ellos que viven situaciones similares tienen que apartar sus sueños y sustituirlos por trabajos que les aporten una economía estable.

Paso a paso

Los puros, aunque procedan de países diferentes como Cuba, República Dominicana, Honduras o Nicaragua, tienen similares fases de elaboración. En primer lugar se lleva a cabo una siembra y una recolección. Posteriormente se pasa a las fases de secado y fermentación, así como el despalillado, es decir, quitar el nervio interno de la hoja. Para finalizar este proceso, se produce la selección de las hojas y su posterior curado. Estos procesos deben cumplir sus tiempos, ya que calidad y consistencia son valores importantes en las hojas del tabaco a la hora de torcer un cigarro.

Al final del proceso, es importante que estéticamente tenga una buena presencia para el consumidor, es decir, que cada una de las partes que lo conforman, la capa, el capote y la tripa estén perfectamente colocadas. La capa es la parte más vistosa del cigarro, el capote tiene como finalidad envolver a la tripa, compuesta por cuatro hojas.

Pero no sólo es importante la estética, sino que es de vital importancia para el consumidor que el puro tenga la fuerza, la combustión, el sabor y el aroma perfecto para estar a la altura de un consumo con buenos humos.

(Con información de Laura Correa Alonso)

About Ana Barrio

Alumna de 4º de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva

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