Ucrania: dos caras de una guerra

Corta, peina y moldea. Alejandra Makhnytkina nació en Uzhgorod, Ucrania, hace 24 años y actualmente reside en Madrid, donde trabaja como peluquera. Llegó a España en 2005 para ayudar a su madre tras dejar en su país a sus hermanas. Desde que desembarcó por primera vez en Madrid ha regresado cada verano a su casa, pero este año decidió no volver. Ha pasado año y medio desde el comienzo del conflicto en Ucrania y todavía sigue preocupada por lo ocurre en su tierra.“Sufro mucho por la gente que ha muerto, obligan a ir a la guerra a jóvenes que todavía no han cumplido 18 años”, aseguró esta ucraniana.

Para Alejandra, parte de la culpa de la situación es de los ciudadanos. “Cuando la situación iba mejorando ellos siguieron manifestándose y, claro, la policía tenía que hacer algo -afirma-. Entonces empezó a morir la gente, cada vez más y más”. Ella cree que el cambio de presidente es lo mejor que podía ocurrir pero, llegado a ese momento, debieron frenar las protestas. “Tenían que parar y esperar a las medidas que incorporaba el nuevo gobierno -asegura entristecida-. Se hace todo lo posible para frenar la situación”.

Ante la posibilidad de que los ciudadanos pro rusos y el gobierno de Kiev pudieran convivir, Alejandra tiene claro que sería imposible debido a la cantidad de muertes a manos del ejército ruso: “Los ucranianos protestan y echan a los rusos”. Esto se debe a los problemas que ha supuesto Rusia en Ucrania, al aprovechar las dificultades internas de los ciudadanos con el gobierno.

“Se hace todo lo posible para frenar la situación”

Ella relata cómo el país vecino se llevó a los niños a internados rusos sin el consentimiento de los padres ni del propio gobierno de Ucrania. “Para los ucranianos, los rusos han tomado parte de su país y piensan que se trata de la tercera guerra mundial”, dice Alejandra. Esta peluquera asegura que sigue con regularidad los medios para poder conocer el estado en el que se encuentra su casa y el resto de su familia que sigue allí. Además, ha decidido quedarse en España por el momento, pero si las cosas se volvieran muy complicadas en su país y su familia tuviera algún problema regresaría.

Mientras tanto, una dependienta rusa, Saratov, que estudia y trabaja en la capital española, tiene una idea muy distinta de la situación. Llegó de su país en el 2000 y vuelve cada año de visita a ver sus familiares y amigos. A sus 20 años asegura que, en su caso, el conflicto entre los países vecinos no le afecta en absoluto. “No sigo mucho la actualidad en los medios porque no es un tema que repercuta en mi día a día”, dice. A pesar de la poca información que obtiene del tema cree que puede ser posible que los pro rusos y los ucranianos convieran bajo la misma legislación en Ucrania. Ambas versiones reflejan las dos visiones sobre un conflicto ya conocido en toda Europa. Dos caras que se encuentran enfrentadas por las acciones sus gobiernos.

Estudiantes divididos en Rusia

Helen Vi nació en Bielorrusia, pero junto a su familia se marchó a vivir a la capital de Rusia cuando tenía 15 años. Después de tanto tiempo ya se siente parte de su ciudad y ha vivido en primera persona los problemas que han surgido este año entre su país y el vecino. Viajó a Kiev, la capital de Ucrania, tan solo una vez cuando tenía tres años, por lo que no recuerda de forma exacta su fugaz visita. Aun así, tiene las ideas muy claras respecto al conflicto y afirma que se está proyectando una imagen de la guerra que no es en realidad. “Muchos medios de comunicación europeos aseguran que Rusia ha intervenido en Ucrania, pero eso no es cierto- asegura ella-, nosotros no participamos en su guerra civil, solamente nos preocupamos por aquellos que son originarios de Rusia”.

Helen Vi sufre esto cada día pues muchos de sus amigos tienen familiares que viven en Ucrania, por lo que asegura que “es horrible que gente inocente esté muriendo en el centro de Europa. Todo el mundo quiere que acabe”. Además, asegura que su gobierno está actuando de forma adecuada y envía ayuda para la libertad de los ucranianos: “No nos afectará pues nuestra economía se hace cada vez más fuerte y sólo consumimos productos propios”.

Para esta adolescente supone un respiro no sufrir directamente esta guerra, aunque sabe que muchos de sus compañeros viven preocupados por su familiares más cercanos. “No sé muy bien como podría solucionarse porque no entiendo mucho de política. Es bastante dificil de solucionar, aunque también me gustaría subrayar que esto es una guerra civil de Ucrania, no de Rusia. Pero ahora mismo no puedo ver una alternativa a la situación”, señala.

“Quizá los gobiernos deberían preocuparse más de lo que opinan los ciudadanos”

Pero Helen no es la única preocupada en su país.“Los jóvenes hablan de ello cada día porque tenemos mucha información de lo que pasa con las noticias que se publican en los periódicos y en la televisión”, afirma. Además, según su punto de vista no se ven muy afectados por las sanciones que se están dirigiendo a los ciudadanos rusos por parte de Europa. Esto se debe a que solamente afectan a gente con alto nivel adquisitivo. Por otro lado, ella está convencida de que este recorte no supone ningún problema para el país: “No nos afectará pues nuestra economía se hace cada vez más fuerte y sólo consumimos productos propios”.

A lo largo de la geografía rusa hay una gran diversidad de opiniones: unos apoyan las decisiones del gobierno, otros no. Anna Erganova reside en Krasnodar, una zona de Rusia cercana a Crimea. Esta estudiante asegura que el conflicto que se está produciendo es demasiado dificil de entender como para asegurar cuál de los dos países lo está haciendo mejor. “Ambos están actuando de forma errónea, pero quizá Rusia no debía haber intervenido en la guerra ucraniana – asegura Anna-. Quizá los gobiernos deberían preocuparse más de lo que opinan los ciudadanos que del gas y del dinero”.

No sigue las noticias del país tanto como antes pues está estudiando en Francia, pero afirma que no le afecta directamente nada de lo que está ocurriendo y podría solucionarse si dejaran de enfrentarse y matar gente. “Algunas personas como yo no están de acuerdo con el gobierno, mientras que una gran mayoría si lo está – dice Anna-. Esto es algo más que una guerra civil en Ucrania”.

[Vea éste y otros reportajes en el número 34 de La Correspondencia de Villanueva]

About Cristina Pita da Veiga

Estudiante 4º de Periodismo en Villanueva CU

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