La vida no tan contemplativa de Holden Caulfield

Dice no ser un experto en gintonics, aunque en su cuenta de twitter le declara su amor a la Sipsmith (lo siento chicas). Su religión es el guacamole, aunque su ritual más fidedigno es acudir los domingos al Santiago Bernabéu. Se hace pasar por Holden Caulfield, aunque ni siquiera se considera un buen vividor. Huele tan bien como os imagináis mientras leéis sus posts y tú, si eres chico, esta entrevista también es para ti, que seguro que no es la primera vez que suplantas su identidad para ir de heartbreaker un Saturday night. Así es en realidad el Guardián entre el Centeno.

Pregunta: ¿Por qué es Holden Caulfield y por qué eligió El guardián entre el centeno?

Respuesta: Cuando me surgió la posibilidad de empezar el blog con la revista ELLE estaba trabajando como consultor en una empresa y me dio por un lado entre vergüenza y un poco de vértigo publicar con mi nombre, aunque tampoco es que me hiciera especial ilusión, así que sugerí usar un seudónimo. Me parece bastante interesante porque permite que tus lectores se centren mucho más en lo que dices que en quién eres o cómo te llamas. Surgió así y la verdad es que funcionó muy bien la idea. El guardián entre el centeno es mi libro favorito desde que tengo 11 o 12 años, y es curioso porque la primera vez que lo leí me horrorizó. Era muy pequeño y me lo compré porque lo vi en una película o porque lo mencionaron por el tema de John Lennon en algún periódico. En algún momento la historia me llamó la atención y me lo compré aunque no lo entendí porque era muy pequeño y no alcanzaba a entender las dudas o las cosas que le pasaban a Holden Caulfield. De repente al cabo de un año o dos lo retomé y cambió toda mi perspectiva y la forma de ver las cosas.

“Tengo mucha suerte de poder elegir y escribir en los sitios que yo leo”

P: ¿Qué es lo que más le gusta del libro?

R: Me encanta que no es un libro fácil en el sentido de que por ejemplo cuando yo lo leí de pequeño no lo entendí, no es un libro amable, es un libro duro y para mí bastante precoz y me parece que el autor se la jugó bastante. De hecho estuvo censurado en muchos sitios y me parece que tiene mucho mérito. Luego está el personaje. Como decía Delibes: “Un buen libro tiene que tener un buen personaje, un buen paisaje y una pasión”. Me parece que Holden es un personaje muy potente y para mí espectacular, me produce mucha ternura el personaje en sí. La historia me encanta. La imagen de Holden, que quiere ser el chico que salva a los niños que se caen al precipicio. Esa metáfora de abandonar la infancia y entrar en la madurez, en el mundo de los adultos que a él le horroriza y le parece que está lleno de mentirosos. Me gusta la fuerza de su personaje que se aferra a ese mundo peterpanesco suyo.

P: El nombre del blog, Manual de un buen vividor, ¿cómo surge?

R: La verdad es que eso no fue cosa mía. Había un blog anterior al mío que iba más o menos en esa dirección y se llama “Cuaderno secreto de bon vivant” que lo escribía un buen amigo, David Moralejo, y querían continuar un poco en esa línea. A mí, si te soy sincero, no me entusiasma la idea porque parece que me dedico a la vida contemplativa y que estoy de fiesta en fiesta y refleja una vida o puede dar una imagen que no es tan afín a lo que luego escribo.

“Estaba cansado de leer a otra gente sobre cosas que me pueden pasar a mí”

P: ¿Quién hay detrás del seudónimo?

R: Yo no estudié periodismo pero siempre me quedé con la espina clavada porque ha sido algo que me ha apasionado siempre, de hecho mi bisabuelo dirigió periódicos y siempre he creído que es algo que llevo en la sangre y en los genes. Desde pequeño he tenido la necesidad de escribir cosas, de leer mucho, de contar historias. Siempre me dedicaba a contar lo que me pasaba y siempre he tenido esa obsesión. A lo mejor me iba de viaje con mis amigos y luego escribía una crónica del viaje, o cuando veo un gol del Real Madrid siempre contaba lo que había pasado en el partido, desde pequeño. Hubo un momento en el que ya no podía aguantar más y necesitaba ver lo que escribía publicado en algún lado. Quería reclamar esa voz, estaba cansado de leer a otra gente sobre cosas que me pueden pasar a mí, a mi generación, a mis amigos o a mi equipo de fútbol. Yo quiero contar eso y reclamo esa voz.

P: También colabora en Jot Down, GQ, Revista Líbero…

R: Me han surgido muchas oportunidades para colaborar con otros medios y estoy muy contento porque para empezar ELLE siempre se ha portado muy bien conmigo y me ha dado facilidades para poder trabajar con otros medios.

También colaboraba con un periódico en México pero a partir del blog, que tiene muchísima visibilidad, me han ido surgiendo otras oportunidades y la verdad es que tengo mucha suerte de poder elegir y escribir en los sitios que yo leo y que me gustaban antes de yo colaborar en ellos. Escribir en Jot Down, en GQ o en Líbero, que son revistas que siempre he comprado y que siempre me han gustado, y formar parte de ellas para mí hace años era algo impensable. Además son todas muy diferentes entre sí. Son diferentes enfoques y formatos y a la vez eso te hace mantenerte muy en forma. Es como una clase de crossfit que en la que no descansas, esto es un poco lo mismo. Vas cambiando de un lado a otro y eso hace que no te acomodes en ningún tipo de formato y que estés muy en forma, muy fit.

P: ¿Qué opina del periodismo actual?

R: Creo que está en un momento precioso. Es un momento de incertidumbre y un paso en falso puede ser peligroso, pero a la vez me parece precioso. El negocio va a cambiar, ahora todo es experimentar y probar cosas nuevas. Te exige también un cambio brutal a la hora de estar puesto en tecnología y es una profesión que yo adoro. Todo el mundo que estudie periodismo debería dignificar la profesión porque para mí es algo súper puro. De hecho tuve miedo de estudiarlo por eso, porque es algo que me gusta tanto, que le tengo tanto respeto y tan buena estima, que no quería cogerle manía porque no tenga buenos medios, buenos profesores o buen ambiente. En este momento hay un descorche generacional, una expresión que puso de moda Antonio Lucas y gente de El Mundo que me parece muy gráfica. Esto ha hecho pop y ahora sale todo a chorro. No hay que tener miedo, hay que apostar fuerte, tener ilusión y ganas. Es un salto al vacío pero si estás bien preparado puede salir muy bien. Es como una ola, si la coges bien vas como un tiro y llegas a la orilla e incluso te encuentras con una chica en la playa. Pero si no la coges bien te hundes, viene un tiburón y te come. Hay que tener cuidado y andar con pies de plomo. Yo soy muy optimista con el periodismo, puedo pecar de ello pero es que me gusta mucho e incluso más ahora que estamos en esta posición de incertidumbre.Ahora el aburguesado y los dinosaurios que no se han renovado se quedan atrás. Esto se está purificando y creo que si se siembra con sentido común, va a  dar buenos frutos.

(La entrevista completa, en el blog Ego-Tu-Ille)

About Magda Corno García

Estudiante de 4º de Periodismo y EBS en el C.U.Villanueva. @MagdaCorno

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