Pacientes 2.0, una nueva generación en Internet

Buscar información sanitaria a través de la red es una práctica que ha aumentado considerablemente durante los últimos años. Internet confiere grandes posibilidades a los usuarios pero también es un arma de doble filo para ellos.

El auge de la salud digital

Las principales búsquedas de los usuarios están relacionadas con enfermedades mentales, estética y dietética, y patologías comunes. Según un estudio del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y Sociedad de Información (ONTSI), hay más de 2,25 millones de personas que buscan información sanitaria en Internet que hace tres años, lo que supone un incremento del 15%.

Esto se debe a que la comunicación de los servicios sanitarios en este ámbito es escasa y por ello los usuarios recurren a portales digitales donde hay información más abundante, pero que no tiene porque ser más fiable. La doctora Magdalena Centeno, médico de familia del C.S.Goya, asegura que “en muchas ocasiones la información que se da es errónea, ya que ésta se basa en experiencias propias y pueden confundir a los pacientes más que facilitarles la tarea”. Por ello “los usuarios deben ser conscientes de si se trata de páginas web de profesionales o están diseñados por expertos sanitarios con perspectiva objetiva y conocimiento de causa”, explica Centeno.

“El 30% de los problemas que se plantean en una consulta física se podrían resolver informáticamente”

A pesar de las cifras que muestra el informe, la doctora expresa que gran parte de la comunidad médica es reacia al cambio. “La mayoría de los médicos que trabajamos en sanidad publica no tenemos blog de información profesional. Hemos estudiado en papel y pasar a un soporte digital nos cuesta mucho”, sostiene Centeno. Además la médico asegura que ”este avance genera resistencia porque supone tener una exposición pública que conlleva más riesgo personal”.

Un nuevo perfil de paciente

Los portales digitales otorga un sinfín de oportunidades para los usuarios: buscar cualquier tipo de enfermedad, utilizar herramientas como los foros o blogs de salud, reforzar la autonomía del paciente y un contacto constante entre el doctor y el paciente, entre otros. Pero no todo son ventajas en lo que se refiere a Internet y salud.

La red puede ser fuente de desinformación debido a la distinta calidad que hay en los contenidos de las páginas web. De hecho puede generar ansiedad y confusión en los usuarios por las diferencias de consejos y opiniones que hay, y provoca un aumento de las demandas de los pacientes sobre nuevos procedimientos. La doctora Magdalena Centeno nos cuenta uno de los casos que tuvo en su consulta.

Las páginas web puede ser una buena guía, pero no debe sustituir nunca al médico

“Un día uno de mis paciente me dijo que había leído en una web que el tratamiento de la hepatitis C valía para todos los pacientes de hepatitis C crónica”, relata Centeno. Dicho tratamiento estaba pendiente de financiación del Ministerio de Sanidad y estaba destinado a un tipo específico de hepatitis C poco común que no era viable para ella. “Tuve que convencerla de que esa medicación no era adecuada para su proceso, ya que el virus que le afecta pertenece al genotipo 1 y este fármaco solo es válido para el 3”, señala la médico. Un ejemplo de cómo Internet puede ser un gran riesgo cuando no se sabe interpretar tanta información que aparece en la web.

Por esta razón las páginas web puede ser una buena guía, pero no debe sustituir nunca al médico. Cuando se busca información sanitaria en la red es primordial tener en cuenta el origen de la misma. En caso de duda se debe recurrir a páginas oficiales como la del Ministerio de Sanidad o el portal de la Consejería de Sanidad en Madrid.org.

“Se trata de páginas web habilitadas tanto para los profesionales como los ciudadanos. Se pueden consultar aspectos de estilos de vida saludables, consejos para viajeros, tramitar citas con médicos y actualizaciones”, apunta Centeno.

Consultas virtuales

Cada vez son más los centros de salud que incorporan visitas virtuales entre los médicos de familia y los especialistas que permite reducir el número de citas presenciales de los pacientes. Con esta medida lo que se busca es una respuesta más veloz y eficaz. Para Magdalena Centeno la presencia física del paciente es cada vez menos necesaria. “El 30% de los problemas que se plantean en una consulta física se podrían resolver informáticamente”, garantiza la doctora.

El C.S.Goya es uno de los centros que han empezado a adaptar este modelo. “Nosotros contamos con una consulta virtual con dermatología, de manera que si acude a consulta un paciente con una lesión en la piel , puedo enviar un parte de interconsulta al dermatólogo junto con una foto de la propia lesión y me dice que procedimiento concreto aplicar”, concluye Magdalena Centeno.

About Álvaro Campos

Estudiante de Periodismo y EBS en C.U.Villanueva

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