Fernando Rueda: “La vida familiar de un espía es muy difícil”

Fernando Rueda nos cita en Diego de León, en el restaurante Barra de Pintxos, donde finalmente se sienta con este redactor para hablar de su último libro, “El regreso de El Lobo” (Editorial Roca). El interés se centra en conocer a Mikel Lejarza, “El Lobo”, quien fue infiltrado en ETA tras la muerte de Carrero Blanco, asesinado paradójicamente a escasos metros de donde nos encontramos.

P: ¿Cómo ha sido recibido “El regreso de El Lobo” entre los lectores?

R: El 30 de septiembre sale la segunda edición, lo que quiere decir que el libro ha sido muy bien recibido. Importa lo que piensa la gente y este ha sido el libro que mejores críticas ha recibido, empezando por los profesionales. Carlos Herrera ha dicho que el libro le ha imantado, Jaume Segalés dijo que el libro “mola” y Pepe Apezarena ha dicho que no lo puede dejar de leer. Me hace mucha ilusión. Por otro lado, que la gente ponga en redes sociales buenos comentarios es la gran satisfacción del escritor.

P: ¿Cree que son importantes las redes sociales para difundir una novela?

R: Es una herramienta básica porque la gente se entera de las cosas en gran medida por Internet. Se pueden leer periódicos o escuchar la radio, pero a lo que se dedica un rato siempre es a las redes sociales. Por lo tanto, hay que estar continuamente comentando y colocando enlances en Twitter y Facebook. En redes sociales no hago comentarios de política, sí soy crítico en temas de espionaje. En Twitter me preguntaron desde Méjico dónde podía comprar el libro en papel y otro usuario contestó mandándole el enlace de Amazon-Méjico donde podía comprar el libro. Otro desde Méjico, que era independentista vasco, dijo que al “Lobo” habría que haberlo fusilado hace 50 años. Esto es Twitter.

P: ¿Cuál ha sido el principal problema a la hora de escribir el libro?

R: Una de las críticas que han hecho a mi libro es que es verosímil. Para mí la verosimilitud es muy importante, la credibilidad, que la gente cuando lo lea pueda pensar que es real y viva en ese mundo que tú has creado.

P: ¿Qué es lo más gratificante de ser escritor? ¿Y lo más desagradable?

R: Poder crear un universo que es tuyo. Estoy en un nivel en el que quiero que me lea mucha gente y que recomiende el libro.

Lo más duro de escribir es tenerlo que hacer todos los días durante muchas horas porque hay días que te apetece pero hay días que no te apetece o que tienes menos inspiración. Es fantástico tanto escribir como que te la publiquen.

P: ¿Qué se necesita para ser experto en espionaje

R: Es complicado. Primero hay que ser periodista, luego hay que aprender a utilizar las técnicas del periodismo de investigación y después buscar fuentes dentro de los servicios de inteligencia. Es costoso, pero se puede conseguir. El periodista vale tanto como vale su agenda de teléfono. Eso es lo que te da acceso a información.

P: ¿Cuál es el mayor sacrificio de un espía?

R: Se refleja en la novela, son los sacrificios personales. El espía tiene que llevar una doble vida, su mujer solo sabe que es espía cuando van a casarse y sus hijos no lo saben hasta que son mayores de edad. El espía cuando llega a casa cada día no pueda comentar absolutamente nada de su trabajo. Es muy difícil llevar una vida familiar cuando eres espía.

P: ¿Qué tienen en común un periodista y un espía?

R: Periodistas y espías queremos enterarnos de todo, la diferencia es que el espía quiere enterarse para contárselo a sus jefes y que nadie más se entere de eso y, sin embargo, los periodistas queremos enterarnos de todo para la sociedad. Yo, como periodista de investigación, de especialización en los servicios de inteligencia, tengo el problema de que mi labor es sacar a la luz lo que alguien trata de ocultar. Eso, cuando lo intentas con un servicio de inteligencia, es un trabajo más complicado pero sabes que lo haces como un servicio a la sociedad.

“Mi labor es sacar a la luz lo que alguien trata de ocultar”

P: En la Feria del Libro, ¿qué le parece que las casetas con mayor solicitud sean de gente que no son escritores? Casos como el de Belén Esteban…

R: Todo el mundo tiene derecho a escribir libros, incluso tienen derecho a que le escriban libros, aunque yo creo que eso se debería contar. Es decir, hay que decir si tú no has escrito un libro sino que has hablado con un periodista para que lo escriba, eso es una honestidad que todo el mundo debería tener. Si la gente lee porque le interesa la vida de Belén Esteban, me parece bien. Yo no estoy en contra de que Belén Esteban u otros famosos que salen en televisión saquen libros porque yo también me beneficio como periodista o como escritor de estar en la radio y en la televisión. Yo intento hacer literatura y ellos cuenta su vida, pero no me parece mal. Aunque yo mi vida no la contaría. Siempre he pretendido ser un contador de historias porque la gente busca que le cuenten historias. En redes sociales no hago comentarios de política, sí soy crítico en temas de espionaje.

[Vea éste y otros reportajes en el número 34 de La Correspondencia de Villanueva]

About Sergio Ortiz

Estudiante de 4º Periodismo.

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