Perrotón: el maratón perruno contra el abandono

“Un minuto de silencio por Excálibur y todos los perros maltratados. Y que Teresa sepa que estamos con ella”. Con esta reivindicación comenzaba la tercera edición del Perrotón, la carrera solidaria para promover la adopción y tenencia responsable de mascotas que recorre cada año lugares tan emblemáticos como la calle Serrano o la Puerta de Alcalá.

“Esta carrera va por Excálibur y por todos los perros que son abandonados y vejados por este sistema”

En esta ocasión, más de 2.500 perros y sus dueños partieron desde los Jardines del Descubrimiento, en la Plaza de Colón, ataviados con la camiseta, gorra y mochila del evento a juego con el pañuelo morado que lucían sus mascotas. Nadie quería perderse esta peculiar jornada. Desde bulldogs a chihuahuas pasando por cockers, dálmatas y hasta un imponente gran danés, propiedad de una familia con tres niños pequeños, que con dificultades alcanzaban la altura del animal. “Es su Scooby Doo particular, el protector de nuestra casa”, contaba orgulloso el padre de familia.

“Va por ti Excalibur”, era el mensaje que podía leerse en las camisetas de Almudena y su hijo Juan junto con una fotografía del perro sacrificado. También en el lomo de su beagel. La familia posee tres gatos y dos perros, todos adoptados. “Esta carrera va por Excálibur y por todos los perros que son abandonados, maltratados y vejados por este sistema. Por una lucha contra esa lacra”, reivindicaba esta amante de los animales.

Sin vacaciones por el perro

A lo largo de los tres kilómetros de la carrera se pudo ver también a perros guías de la Guardia Real y del Samur, así como familias enteras: “He venido con mis nietos, mi señora, mi nuera, mi hijo… Siete hemos venido en total”, explicaba Antonio.

“Hace 44 años que tengo perro, creo que es un animal espléndido. Yo no sé vivir sin perro. Ya tengo 71 años y me dicen ‘¿cómo te echas ese peso encima? No te puedes ir de vacaciones’, y les digo que a mí me gusta, que soy feliz así”, explica este dueño mientras mira orgulloso a Brutus, el San Bernardo que convive en su hogar desde el pasado mes de mayo y que ha sido el causante de que el matrimonio se haya quedado sin vacaciones este verano. “Pero no me importa, lo merece”, añade. Además, Brutus ha conseguido también que su dueño dejé alguno de sus vicios: “Yo era gran bebedor de vino y lo dejé, porque no puedo costearme el vino y los 500 euros mensuales que me está costando el perro”. Lo que está claro es que Brutus ha sido un regalo para sus dueños.

Entre los asistentes se encontraban rostros conocidos como Frank Cuesta, el presentador del programa televisivo ‘Frank de la Jungla’, que ejerció como maestro de ceremonia de la carrera, el atleta Chema Martínez y el nadador David Meca con su perrito Bruno, que se unía al mensaje de la organización: “Hay que ayudar y sobre todo a nuestros mejores amigos que son los animales”. Meca animaba a la adopción de perros: “Si a nosotros nos pasara nos gustaría también estar con una familia. ¿Verdad, Bruno, que hay que adoptar?, le preguntaba entre risas a su mascota.

Suite de lujo canina

Quienes también aprovecharon esta jornada fueron las clínicas veterinarias, las peluquerías caninas y las protectoras, que no dejaron de distribuir folletos publicitarios a lo largo de todo el recorrido. Detalles no faltaron, como los pequeños cuencos con agua que la organización colocó en puntos estratégicos del encuentro para todos los perros participantes pudieran calmar la sed.

Después del multitudinario y peculiar paseo, la fiesta continuó en el parque del Retiro con un musical dirigido a los más pequeños en el que las reivindicaciones por la muerte de Excálibur continuaron. “Todavía no tenemos ni las cenizas -refiriéndose a las del animal-. ¡Viva España!”, gritaba desde el escenario con ironía un veterinario.

Asimismo, la organizadora del evento, Alejandra Botto, recordó que la recaudación se destinaría a Mascoteros Solidarios, una asociación sin ánimo de lucro que ofrece recursos sanitarios a protectoras que no pueden afrontar los gastos de las intervenciones de sus animales.

Sin embargo, el despliegue de la fiesta canina fue tan llamativo que no dejó indiferentes a los transeúntes madrileños que se acercaban curiosos a mirar el desfile, como si de la cabalgata de Reyes se tratara. Eso sí, algunos volvieron a su casa con regalos, como el ganador del primer premio “a la mascota más perrotona” que disfrutará de dos noches en una suite de lujo en un hotel canino.

(Con información de Cristina Lanzarote)

About Almudena Calvo

Estudiante de 4º de Periodismo y EBS en el Centro Universitario Villanueva

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