“El IVA cultural hace casi imposible la supervivencia del teatro”

Coincidiendo con el estreno de su versión de la obra “El Zoo de Cristal”, de Tennesse Williams, aprovechamos la ocasión para entrevistar a Eduardo Galán, director de teatro, dramaturgo, ensayista y profesor de Lengua y Literatura. También es el fundador de la empresa Secuencia3, dedicada a la producción de obras teatrales. Entre sus mayores logros teatrales destacan “La curva de la felicidad” y “Hombres de 40”. Ha sido galardonado con los Premios Calderón de Teatro por “La sombra del poder”, Premio Lazarillo de Tormes de Teatro por “La silla voladora”, Premio de Teatro, Enrique Llovet por “La amiga del rey” y Premio Nacional de Teatro Infantil y Juvenil de AETIJ.

Pregunta: ¿Cómo empezó en el mundo del teatro?

Respuesta: A mi madre le gustaba mucho el teatro y desde los trece o catorce años comenzó a llevarme a ver obras de gran calidad como “Luces de bohemia”, de Valle Inclán o “Misericordia”, de Galdós. Luego, al inicio de mi actividad docente, en un instituto madrileño empecé a dirigir un grupo de teatro con los alumnos. En aquella época, muy joven, no llegaba a los 25 años, estaba escribiendo novela, pero me ganó el teatro. Obtuve mi primer premio, el Calderón de la Barca, y ya empecé a dedicarme con más profesionalidad al teatro.

Escribir en teatro es pensar en la interpretación de los actores

P: ¿Es un mundo complicado o no?

R: El teatro es complicado en la medida en que el texto requiere de un complejo sistema de producción e inversión económica, mucho más grande que el de la edición de una novela. Escribir teatro es pensar en la interpretación de los actores en un espacio y en un tiempo limitados. Sin embargo, la posibilidad de contemplar en directo la reacción del público es algo mágico. En cualquier caso, escribir teatro es aceptar la humildad de ser uno más en el producto artístico que el público acude a ver.

P: Viendo su amplia producción artística, ¿qué obra considera la más importante?

R: Para un escritor, todas sus obras son importantes, en la medida que ha nacido de un conflicto interior, sin embargo, la que ha tenido mayor resonancia internacional ha sido “La curva de la felicidad”. Lo que no quiere decir que sea mi obra favorita. Si tuviera que elegir una sería “Hombres de 40”, pues se fundían el humor con la ternura y la profundidad de la vida.

P: ¿Que estrenos tiene actualmente y cuáles son los próximos en cartelera?

R: En estos momentos tengo dos obras mías representándose: “Última edición”, en gira por España, y una versión de “la Cenicienta” (para niños) en el teatro San Pol. En noviembre se estrena mi versión de “El zoo de cristal”, de Tennessee Williams en el Teatro Fernán Gómez de Madrid. Y allí mismo, en campaña escolar, se representará mi adaptación teatral de “El Lazarillo”. Fuera de España se están representando “Felices 30” en Brasil y “La curva de la felicidad” en Portugal.

P: ¿Que considera más importante, llenar la taquilla y ser comercial o hacer una obra con contenido, aunque sea menos rentable?

R: Lo deseable es conciliar a la vez rentabilidad económica para todos y rozar la piel del alma de los espectadores. Es realmente difícil, pero deseable.

Situación actual

P: En estos momentos, ¿es rentable el teatro?

R: La crisis económica y, sobre todo, el enorme impacto negativo del IVA cultural (al 21%) están haciendo casi imposible la supervivencia de las empresas teatrales. Estamos atravesando una crisis de difícil recuperación. Es una lástima que el ministro Montoro siga empecinado en no modificar el IVA de la cultura. Pasará a la historia como uno de los grandes depredadores del teatro, la música, el cine…

P: ¿Cuáles son los mayores impedimentos de estrenar en grandes ciudades como Madrid?

R: ¿Impedimentos? La falta de confianza de todos en los autores españoles. ¿Quién son todos? Productores, administraciones, teatros públicos, medios de comunicación, actores, etc. Siempre hay generosas y estupendas excepciones.

P: ¿Cree que el teatro se debe adaptar a las nuevas tecnologías y hacer un teatro 3.0?

R: El teatro debe incorporar no solo las nuevas tecnologías sino todas las artes contemporáneas para atraer también a un público joven y diferente. Pero no siempre se acierta cuando se intenta.

P: ¿Cuál considera que ha sido el mejor autor teatral que ha tenido nuestro país, antes y ahora?

R: Mejor decir los mejores, porque han sido muchos… Sin duda, Lope, Calderón, Tirso, Zorrilla (con su “don Juan”) deben estar siempre en esa lista. Valle Inclán, Lorca, Nieva, Arrabal, comediógrafos como Alonso de Santos… Es difícil elegir. Señalar a algunos significa olvidarse de grandes autores de hoy y de siempre. Y entre los mejores, también los maestros del humor como Mihura y Jardiel Poncela.

About Borja Galán Pascual

Estudiante de 4º Periodismo

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