Irene Villa: “La única derrota es sentirse abatido”

Irene Villa presentó el lunes en Ciudad de la Raqueta su libro “Nunca es demasiado tarde, princesa”. Minutos antes de la conferencia concedió una entrevista a cuv3 para hablar acerca de su nueva publicación literaria. A continuación ofreció una charla a los asistentes, en la cual comenzó hablando del día que marcaría un cambio en su vida. El 17 de octubre de 1991, Irene Villa y su madre sufrieron un atentado de ETA cuando iban camino al colegio al estallar el coche por una bomba colocada bajo el vehículo. La madre perdió el brazo y la pierna derecha y su hija perdió las dos piernas y tres dedos de la mano izquierda. Actualmente han sido sustituidas con prótesis, que tras varias operaciones quirúrgicas y varias infecciones han sido un éxito.

Irene Villa se ha convertido en un ejemplo de superación para muchas personas. Pero ella misma es la que no se pone límites sino que disfruta de la vida cada día, porque sólo se vive una vez. Perder sus dos piernas no le ha impedido viajar y practicar submarinismo, ser subcampeona de España en esgrima, probar a jugar al pádel, e incluso llegar a formar parte del primer equipo femenino de esquí adaptado. “El fracaso enseña lo que el éxito oculta”, añade Villa.

Siendo niña le preocupaba no encontrar al amor de su vida pero hoy en día está felizmente casada y esperando a su segundo hijo, y siempre rodeada de su familia y amigos. En ningún caso ha dejado que la ira irrumpa en su vida, que como señala es el peor veneno del alma y por eso para vivir hay que saber perdonar.

“La vida me ha enseñado a sonreír siempre”

Pregunta: ¿A quién va dirigido el libro?

Respuesta: La novela “Nunca es demasiado tarde, princesa” va dirigida a todo el mundo, para que la gente tenga autoestima, ganas de vivir y fuerza para afrontar cualquier cosa que la vida te propone.

P: ¿En qué se inspiró para escribir “Nunca es demasiado tarde, princesa”?

R: Son varias historias y cada una está inspirada en una historia que me ha pasado a mí o  me han contado. Todo el mundo conoce a alguien que tiene una discapacidad, que es la primera historia. Incluso se conoce a alguien que ha caído en la droga, que es otra de las historias. También hay otra historia de una ejecutiva agresiva que va pisando las cabezas de la gente y desgraciadamente todos tenemos cerca a alguien así. Pero bueno, un día todos se dan cuenta de que nunca es demasiado tarde para perdonar, para pedir perdón, para rehacer tu vida y para enmendar el daño que se ha hecho.

P: ¿Qué parte del libro es su favorita? ¿Por qué?

R: Me encanta la historia de amor, pero no la puedo desvelar. Es un intriga que no se puede saber. Pero me encantan la primera historia y la última.

Las metas de la vida

P: ¿Cree que hay luz al final del túnel?

R: Sí, por supuesto que sí. De hecho para eso es este libro. Sirve para dar esperanza, para que la gente vea más luces que sombras, para que la gente tenga mucha más motivación, ganas de vivir y para contagiar optimismo.

P: ¿Qué se siente al ser un punto de referencia como ejemplo de superación para personas que hayan vivido circunstancias parecidas y que se encuentren en una situación como la suya o peor?

R: Es mucha responsabilidad, pero no me cuesta porque mi vida es así. Yo no tengo que interpretar ningún papel.

P: Tras sufrir el atentado siendo tan pequeña, ¿tuvo algún referente en quien fijarse para darse cuenta de que su vida había cambiado por completo, pero qué aún había una vida por delante que vivir y disfrutar?

R: Sí, mi madre. Ella ha sido mi gran bastón en todos los sentidos, emocional, físico…, porque ella también está amputada y ha sido un ejemplo para mí.

Sonreír siempre a la vida

P: ¿Tiene algún reto diario? ¿Cuál es?

R: Pues… el reto es el deporte, mi familia, ahora mi nuevo hijo que estoy esperando y mirar hacia delante.

P: Siendo periodista, habiendo estudiado psicología, comunicación audiovisual y ser esquiadora, ¿cree que le queda algún sueño por cumplir?

R: Sí, muchísimos. Ahora estamos creando la Fundación Irene Villa que va a ser otro foco de sueños de ayudar a la gente igual que me han ayudado a mí y de encontrar más motivaciones para levantarte cada mañana. La verdad que estoy muy contenta, siempre con un montón de proyectos.

P: Habiendo sufrido una situación tan difícil como la suya y haber conseguido salir adelante, ¿qué podría decir que le ha enseñado la vida?

R: La vida me ha enseñado a sonreír siempre. Eso es lo más importante. Sonreír ante la adversidad y a no perder jamás la ilusión y la esperanza porque la única derrota es precisamente sentirse abatido.

P: Siendo periodista y colaboradora en La Linterna de la COPE, ¿qué consejos daría a los estudiantes de periodismo de cara al futuro?

R: Sobre todo la honestidad, la integridad y los valores que uno no puede saltarse.

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About Laura Correa Alonso

Estudiante de 4º de Periodismo (Centro Universitario Villanueva)

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