¿Dedicas más tiempo a los amigos virtuales que a los reales?

El 4 de febrero de 2004 nacía en Cambridge la red social más popular del mundo: Facebook. Desde entonces, la red creada por Mark Zuckerberg no ha hecho más que crecer y cuenta ahora con más de 1.100 millones de usuarios.

Y como Facebook otras redes sociales han hecho que millones de jóvenes no puedan concebir su vida sin ellas ni sin su smartphone. De hecho, son 10 las horas que los adolescentes dedican a la semana de media a las redes sociales. Y tal es esta adicción que para muchos se ha convertido en una enfermedad mental.

A las tradicionales enfermedades mentales como depresión, ansiedad o esquizofrenia, desde los últimos años se han añadido dos como consecuencia de esa adicción a las nuevas tecnologías: el trastorno del sueño y la falta de socialización.

Un estudio demuestra que las personas que más usan Facebook tienen mayor tendencia a padecer depresión

Jesús Poveda es psiquiatra y trata sobre todo a jóvenes con problemas psicológicos. También es profesor de Neuropsiquiatría en la Universidad Autónoma de Madrid y vive de primera mano ese trastorno del sueño en muchos de sus estudiantes: “Antes podía ser frecuente que el lunes algún alumno se durmiera en clase. Ahora lo normal es dormirse cuatro veces a la semana por haber estado toda la noche chateando con amigos. Esto tiene consecuencias muy graves: problemas de memoria, de aprendizaje, de conducta, accidentes de tráfico…”.

Pero lo que más preocupa al doctor Poveda es la falta de socialización, “pues aquí falla la Antropología. Ahora resulta que hay adolescentes que dedican el doble de tiempo a sus amigos virtuales que a sus amigos reales. Y esto trae consigo un problema de socialización, lo que resulta un obstáculo a la hora de montar una empresa, trabajar o mantener una familia”.

Las redes sociales no solo han hecho que apareciesen estas enfermedades nuevas, sino que también potencian las clásicas. Un estudio de la Universidad de Utah demuestra que las personas que pasan más tiempo en Facebook tienen mayor tendencia a padecer depresión.

La investigación se realizó con 425 estudiantes y se llegó a la conclusión de que los usuarios, al ver fotos de otras personas pasándolo bien y con muchos amigos, pueden caer en la envidia e infelicidad. Y si se trata de un joven con baja autoestima, es más proclive a sufrir una profunda depresión.

Redescubrir la rueda

Para superar la adicción a las nuevas tecnologías no hace falta acudir a la vía del abandono total, que consiste en dejar de utilizarlas totalmente. Basta con volver a los orígenes, es decir, a la educación. “Es el redescubrimiento de la rueda –afirma Poveda-. Dentro de la educación es importante el deporte. Si el chaval hace deporte se alimentará bien y estará sano y por tanto podrá pensar, reír y disfrutar”.

Y en esta tarea cobra especial relevancia la figura del profesor. Explica el doctor Poveda que el maestro “tiene la ventaja de conocer en su clase 50 niños de la misma edad, mientras que los padres solo tienen al suyo, y se creen que es normal todo lo que hace, incluso estar 24 horas con el ordenador”. Por eso el profesor tiene gran importancia, pues debe hacer ver a los padres que muchas conductas de su hijo no son normales.

Lo mismo pasa con el resto de enfermedades mentales. Los padres deben asumir la responsabilidad de sacar adelante a su hijo. Pueden recibir un pequeño empujón, como el del psiquiatra o el profesor, pero no pueden dejar de lado nunca esa tarea. “Yo les digo a todos mis pacientes que yo voy a ser su médico temporalmente, pero que su madre va a seguir siendo su madre siempre”, sentencia Poveda.

About José María Álvarez de Toledo

Estudiante de 4º de Periodismo y EBS

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