“El juego online me ha hecho perder doce años de mi vida”

“Cuando llegó el juego online se me abrió el cielo. Para mí era una maravilla, si no estaba trabajando estaba con el ordenador jugando en mi cuarto, y al final se convirtió en un infierno. No veía a mis amigos, a mi familia… Perdí doce años de mi vida. El dinero puedes recuperarlo y, al fin y al cabo, sólo es dinero, pero los momentos con mis sobrinos, mi mujer, mis amigos… eso lo he perdido”.

Ricardo Barreira tiene 31 años y dedicó su vida al juego desde los 17 hasta los 29 cuando, por fin, siguió los consejos de su madre y decidió acudir a un centro de rehabilitación para la ludopatía. “Desde hace dos años he vuelto a tener vida”, asegura una vez recuperado de su adicción.

El cambio en el perfil del ludópata

En esa asociación conoció a Juan Lamas, director técnico de FEJAR, Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados, quien resalta el cambio progresivo en el perfil del ludópata. “Hace quince años el perfil era de persona entre 25 y 38 años, de clase obrera y principalmente jugador de bingo o tragaperras, que tardaba en reconocer su problema unos 10 años, cuando ya había arrasado con el patrimonio familiar”. Este fue el caso de Ricardo que empezó jugando con 17 años al póker con sus amigos y perdió más de 60.000 euros por su adicción.

“En el juego online nadie te juzga, eres tú y la pantalla de tu ordenador”

“Al principio apostábamos con cantidades muy pequeñas, después con préstamos y finalmente con dinero que ya no teníamos. El problema fue cuando llegó el juego online”, cuenta Ricardo sobre sus primeras experiencias. La llegada de las apuestas por Internet, y en su caso las cartas, cambiaron las reglas: “Ya no existía sociabilidad en ello, nadie te juzgaba, no hacía falta ir a ningún lado. Eras tú y la pantalla de tu ordenador”. Esto favorece un apostante más joven acostumbrado a jugar con fichas sin valor y que luego son incapaces de notar el cambio a dinero real al ser la misma plataforma.

En opinión de Lamas, el perfil ha cambiado puesto que los que ahora acuden a la asociación son “jóvenes de entre 18 y 25, con estudios, que además no están allí por voluntad propia y que no se toman muy en serio el problema”. Preocupa especialmente que en el juego tradicional, el presencial, la ludopatía suele tardar en desarrollarse entre 6 y 8 años frente a los 1,5 y 2 del online.

El reparto del juego online

Según destaca el último informe del Ministerio de Hacienda, las personas con edades más altas tienden a apostar más presencialmente y a loterías mientras que son los jóvenes los que destacan en las apuestas en cualquier plataforma digital predominando las deportivas y el póker. En este sentido el informe es claro, el 40% de lo jugado por Internet va al póker mientras que el 35% se destina a apuestas y sólo el 20% a casinos.

El juego online es ya la segunda causa de ludopatía en nuestro país tal y como advierte FEJAR y es que, en los tres años que lleva legalizado, el botín que se reparten unas 50 empresas es de 5.680 millones de euros. A pesar de ello hay que recordar que este tipo de apuesta representa sólo el 20% frente al 80% del método tradicional.

En el caso de España la regulación de quién puede jugar se hace a través del dni, una medida que no complace demasiado a los expertos aunque agradecen que al menos tengan esa barrera. “A los ex ludópatas y a los menores se les restringe el acceso a estas páginas mediante la petición de documentación pero lo cierto es que si de verdad quieren les es muy fácil hacerse con otro”, asegura Juan Lamas respecto al tema.

About Alberto Muñoz

Estudiante de 4º de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva y actualmente becario en el diario EL MUNDO. Anteriormente en Informativos Telecinco y Cuatro.

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