De Atenas a Estambul

Dos continentes, Europa y Asia, dos países, Grecia y Turquía. Dos territorios llenos de historia y que han sido cuna de la civilización occidental y que hoy en día están considerados Patrimonio de la Humanidad ya que a través de ellos se puede echar una mirada al pasado,son como un viaje en el tiempo para conocer la forma de vida de entonces.

Grecia

Esta odisea comienza en Atenas, una ciudad con más de 3000 años de historia y cuya riqueza monumental se puede apreciar en cada rincón de la metrópoli. La Acrópolis, el Partenón, el Ágora o los numerosos templos que se encuentran desperdigados por el centro histórico de la capital griega son solo algunas de las maravillas que esconde. Por sus calles pasearon filósofos como Aristóteles, Platón o Pericles y son, también, el origen de la democracia actual.

El país heleno se encuentra entre dos mares, el Jónico y el Egeo y a parte de la península del Peloponeso, situada al sur, lo conforman más de 2.000 pequeñas islas en las que casi siempre se puede tropezar con alguna leyenda perteneciente a la mitología griega. Mykonos es una de esas islas. Se cuenta que está formada por los trozos de unos gigantes que cayeron al mar después de que Zeus los derrotara pero, para quien desconoce la historia o no está interesado en la mitología, sin duda, lo que más llama la atención son los pueblos pintados de blanco con alguna pincelada de azul que se confunde con el color del mar que baña sus costas, los pequeños callejones y las flores que adornan las paredes de las casas.

La siguiente parada es Kos, una pequeña isla del Dodecaneso en la que nació el que está considerado como el “padre de la medicina moderna”, Hipócrates, en el año 460 a.C. Hoy en día se puede visitar el árbol bajo el cual se dice que impartía clases a sus discípulos. A su muerte se construyó el Asklepion, cuyas ruinas pertenecen a un templo dedicado al dios de la salud y al que algunos consideran el primer “hospital” de la historia aunque sería lo equivalente a un balneario hoy en día.

Son dos territorios llenos de historia y que han sido cuna de la civilización occidental

La isla de Patmos es un lugar de peregrinación para muchos cristianos de todo el mundo. Se puede visitar la cueva del Apocalipsis donde San Juan escribió el Libro de las Revelaciones y sobre la que hoy se alza un monasterio ortodoxo que domina la isla desde las alturas y es el hogar de unos 25 monjes aunque llegó a albergar a 1700.

Turquía

A mitad de camino entre Atenas y Estambul, ya en Asia menor, se encuentra Éfeso, un lugar de incalculable valor histórico y cultural siendo una de las ciudades clásicas mejor conservadas del Mediterráneo. Su biblioteca, la avenida principal y sus mosaicos perfectamente conservados la convierten en uno de los mejores reflejos de la época antigua. Así mismo Pérgamo y Troya son dos ciudades que brindan esa visión de armonía tan característica de la arquitectura y el arte clásico a pesar de que algunos edificios no se encuentren en perfecto estado de conservación.

“Asia a un lado, al otro Europa, y allá al frente Estambul”. Así describe el poeta Espronceda la llegada a la ciudad turca por mar, el destino final de este viaje. No solo está situada entre dos mares, el Negro y el de Mármara o entre dos continentes sino que es la conexión entre dos mundos en los que se combinan la tradición y la modernidad. Es una mezcla de culturas y gentes, un viaje a la antigua Constantinopla, un paseo para admirar la belleza de Santa Sofía, la Mezquita Azul, el Bósforo o la sensación de que el caos y el ruido de la ciudad parecen calmarse cuando se llama desde los minaretes de los templos a la oración la convierten en una ciudad mágica.

(Visited 310 time, 1 visit today)

About Victoria Bernar de Oriol

Estudiante de 4º de Periodismo y Comunicación y Gestión de Moda

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.