Pedro Calvo: “Gowex ha dejado en evidencia a un sistema que parecía sólido”

Wifi gratis para todo el mundo. Este era el objetivo de la empresa española Gowex presidida por Jenaro García y que durante quince años estuvo deslumbrando a inversores y analistas. Empresa y presidente acaparaban premios y elogios por parte de políticos que le ponían como ejemplo de emprendedor. Todo esto saltó por los aires cuando el 1 de julio de 2014 la firma americana Gotham City Research emitió un informe que afirmaba que todo en Gowex era un engaño y situaba el valor de la acción a cero euros. Jenaro García negó la veracidad del documento, pero finalmente se rindió y reconoció que había estado falseando las cuentas de su empresa desde su fundación.

Pedro Calvo (La Rioja, 1976), profesor de Periodismo especializado en Economía y Medioambiente y de Economía Aplicada al Periodismo en el Centro Universitario Villanueva, ha estado siguiendo el caso Gowex desde El Confidencial antes incluso del informe de Gotham. Ahora acaba de sacar un libro, Gowex: La Gran Estafa, que presenta este jueves, en el que hace un repaso a la historia de la empresa y de “cómo su fundador consiguió engañar a todo el mundo durante tanto tiempo”.

Pregunta: ¿Cómo surgió la idea de lanzar el libro?

Respuesta: Por una serie de cosas finalmente me tocó encargarme del caso Gowex desde el primer momento. Poco a poco me fui metiendo cada vez más, empecé a hablar con más gente y tuve la fortuna de que me pasaran información muy buena que me pusieron sobre la pista de cosas que iban a ocurrir. Una de esas pistas fue que Gowex iba a comunicar al mercado algo muy serio en la madrugada del 5 al 6 de julio. Durante toda esa noche estuve haciendo guardia. Cada cinco minutos refrescaba la página del Mercado Alternativo Bursátil (MAB), pero no salía nada. A partir de las cuatro de la madrugada ya pensé que no iba a salir nada. Pero a las cinco menos cinco me dio por mirar otra vez la web, le di a refrescar y allí estaba el hecho relevante. Me habían comentado que iba a ser serio, pero no tanto. En él se recogía la dimisión de Jenaro García al reconocer que había falseado las cuentas y que Gowex solicitaba concurso de acreedores. Tuvimos la fortuna de dar una cobertura correcta desde El Confidencial. Por eso la Editorial se puso en contacto conmigo y me propuso hacer el libro. Lo reflexionamos un poco desde el medio porque esto tiene sus riesgos, en el sentido de que había que escribirlo muy rápido y que es un tema que sigue vivo.

“Jenaro García se ha dedicado a destruir y engañar más que a construir”

P: ¿Cuál es la principal aportación de Gowex: la Gran Estafa?

R: Lo que pretende no es tanto juzgar a Jenaro García, que de eso se encargará el juez y la Fiscalía, como de presentar su historia y la de la empresa y exponer cómo ha sido posible que haya hecho lo que ha hecho durante tantos años. También pretende mostrar que hay que tener cuidado cuando se invierte. No podemos bajar la guardia. Los medios tenemos que ser más vigilantes, los bancos de inversión también, los analistas, los auditores, los reguladores, los supervisores…. Se intenta dejar constancia de que todos ellos han fallado en algo.

P: La moraleja de esta historia entonces es lo de siempre: prudencia y no dejarse llevar por las expectativas. 

R: Sí, pero también es lo frágil que puede ser un sistema que parece que es sólido. Sales a bolsa en el MAB, hay unos supervisores, unos auditores, medios de comunicación… Y todo eso no impide que Jenaro pueda montar lo que ha montado. Esto pone de manifiesto lo vulnerable que puede llegar a ser todo. También demuestra hasta qué punto el ser humano puede ser fácil de manipular. Es decir, Gowex ha hecho ganar mucho dinero a mucha gente, lo que ha permitido que muchos tuvieran una fe ciega en Jenaro García. Y esa fe ciega ha llevado a ir incrementando la pirámide que estaba poniendo en marcha. Hay que tener prudencia y rigor, ser vigilantes y poner en duda todo.

P: ¿Qué ha sido lo que más le ha llamado la atención de este caso?

R: La credibilidad que podemos dar a ciertas personas que no la merecen y hasta qué punto alguien que conoce bien al ser humano y que tiene talento, como es el caso de Jenaro García, puede llegar a malgastarlo utilizándolo para engañar y explotar los puntos débiles de la persona. Aunque resulte paradójico, Jenaro García sabía perfectamente lo que tenía que hacer para engañarnos. Sabía qué teclas tenía que pulsar, y durante mucho tiempo le ha valido. Las estafas se suceden a lo largo de la historia y seguirán ocurriendo. Siempre habrá alguien dispuesto a engañar, y Jenaro García ha puesto de manifiesto que ningún mercado está libre de esto. Por eso tenemos que tener la guardia alta para intentar que no sea tan sencillo.

P: ¿Qué impresión le produjo Jenaro García cuando estuvo con él?

R: En el libro detallo más esas impresiones, pero básicamente Jenaro García es un auténtico vendedor, una persona lista, con capacidad, que posiblemente su pecado está en una excesiva ambición. Teniendo cualidades las ha destinado a destruir más que a construir, a engañar más que a generar una empresa viable y solvente.

P: ¿Esta estafa puede sembrar más desconfianza en otras empresas o en el mercado español?

R: Sin duda ha mermado la confianza en el MAB, y es una pena, porque es un mercado que surge como una alternativa para que las empresas en expansión tengan la oportunidad de financiarse. Antes de la crisis en España solo había un carril para financiarse: el de los bancos. Ahora tenemos más carriles. El MAB es uno de ellos, y es una desgracia haya tenido gente como los que han montado Gowex que han estado engañando, pues pone en duda algo que es muy necesario. Por eso, a la credibilidad del MAB le ha afectado en primera persona.

P: ¿Qué va a pasar ahora con todas las personas afectadas y los contratos firmados?

R: Ahora está todo en una fase judicial. Pero la clave ahora de Gowex es ver qué era verdad y qué era mentira, aunque por desgracia había mucha parte que era mentira. A partir de ahí intentar ver lo que hay. Hay ayuntamientos que están dando de baja el servicio, que por cierto no funcionaba del todo porque Gowex decía que tenía una serie de puntos de acceso a internet y en realidad no tenían tantos. Hay cosas que todavía quedan por depurar. De algún modo el libro sigue vivo y espero que vaya bien para poder seguir contando más cosas

About José María Álvarez de Toledo

Estudiante de 4º de Periodismo y EBS

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