La vida de un campeón del mundo de fútbol sala

El fútbol sala no tiene en España el mismo reconocimiento que el fútbol 11. Esto es un hecho a pesar de que tenemos una de las mejores, si no la mejor, selección del mundo. El nivel que presenta el fútbol sala español es impresionante y así se ha demostrado durante muchos años en los que hemos conseguido dos campeonatos del mundo y 3 subcampeonatos. En Europa los números también asustan a cualquier rival, hasta 6 veces se ha coronado el conjunto español. Hay que tener en cuenta que en los campeonatos europeos nunca el puesto ha sido peor que tercero.

“El título más bonito que hemos ganado ha sido el mundial”

Vida de profesional

Alberto Riquer y Javier Limones saben bien qué significa esto, ambos campeones del Mundo con la selección en Guatemala 2000 y China Taipei 2004 respectivamente. Los dos forman parte de la historia de la mejor generación que ha tenido España en este deporte. Actualmente sus vidas han tomado caminos diferentes pero tienen algo en común: sus ganas de triunfar en los banquillos y por supuesto y como ellos admiten: “El título más bonito que hemos ganado ha sido el mundial”.

Sus vidas como profesionales se basaban principalmente en trabajar para los entrenamientos y partidos. Como bien apunta Javier Limones “ hay que darle mucha importancia al trabajo invisible, muchas sesiones de recuperación para poder estar a tope para el próximo entrenamiento o partido”. Los estiramientos son fundamentales para que la carrera deportiva sea muy duradera.

Retirados del fútbol

Una vez retirados del fútbol sala la vida no es todo lo fácil que parece. Riquer confiesa que “han vivido unos años muy buenos del fútbol sala español. Esto te permite tener un colchón para crear un negocio o cualquier proyecto. No tienes esa ansiedad. Sin embargo es muy difícil vivir de las rentas”. Algo que secunda Limones, que habla sobre el hecho de que ambos han jugado en equipos importantes y que por ello tienen mayor facilidad que otros compañeros de profesión.

Un paso para llegar a los banquillos

En la actualidad ambos coinciden en un aspecto, la figura del entrenador. Tanto Riquer como Limones están haciendo el curso de Nivel 2 de la Federación Madrileña de Fútbol Sala. Solo un paso les separa de poder convertirse en grandes entrenadores de clubes importantes del panorama deportivo.

“El nivel de los entrenadores españoles es muy alto”

Ven lejos la comparación con vivir el fútbol dentro de la cancha. Ambos coinciden en que “el fútbol no se vive de la misma forma. Cuando eres jugador piensas en cuidar tu forma,tus dietas…, mientras que siendo entrenador ya tienes que pensar en doce”. Por supuesto hacen referencia a la dificultad que requiere llevar a doce personas de la mano hacia una misma dirección.

No se ponen ningún techo pero ambos opinan que no les importaría entrenar a ningún club mientras puedan llegar arriba y conseguir hacer un buen trabajo. “De momento es algo muy lejano, pero todo lo que sea llegar lo más alto posible será un éxito” comenta Riquer. Javier Limones también da un punto más de dificultad a esta tarea explicando la gran preparación que tienen hoy en día los entrenadores españoles.

Seguro que con su experiencia y su trabajo, podrán conseguir reconquistar como entrenadores lo que un día hicieron con el balón en los pies.

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