La polémica del “tupper” en el colegio

La crisis económica que vive el país repercute tanto en negocios como en particulares. Sin embargo, también se están viendo afectados los niños que cada día van a sus colegios para recibir la mejor educación posible. Y no solo en el ámbito académico, sino también en su alimentación. Los centros educativos de la Comunidad de Madrid han visto cómo el número de comensales disminuye cada año. La crisis está haciendo que muchas familias españolas no puedan permitirse pagar el precio del comedor. La ley fija el precio en 4´8 € por menú y se publica al inicio de cada curso en el Boletín Oficial del Estado. El importe total a pagar durante el año es de 859,20 € y la mensualidad de 107,40 €.

“Se dan alimentos más asequibles económicamente, pero el valor nutricional no se puede cambiar”

La vida en el colegio

Esther Pozo es la secretaria y encargada del área de comedor en el colegio de educación pública Ciudad de Nejapa. El centro debe su nombre a la política de hermanamiento que tiene el Ayuntamiento de Tres Cantos  con el Municipio de Nejapa, situado en El Salvador. Ella asegura que el número de comensales en el colegio ha bajado de 300 a 260 en este año. El centro, a su vez, ofrece un servicio de desayuno para aquellos pequeños que, por algún motivo, tengan que llegar al centro educativo a una hora más temprana. De este servicio se encarga AMPLICOLE. Este proyecto está dirigido a las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de los colegios públicos y privados con el fin de que pueda ser presentado para ofertar actividades extraescolares o lúdicas en los centros, asociaciones, o entidades de la Comunidad de Madrid. Tratan de dar solución al problema de incompatibilidad entre los horarios laborales y escolares.

Polémica por el tupper

Respecto a la propuesta de que cada alumno pueda llevar un “tupper” para comer, los centros se encuentran ante un gran problema: no se dispone de la infraestructura necesaria para poder guardar todos los alimentos que traigan los alumnos de fuera del centro. La renovación de los centros para poder llevar a cabo esta idea supondría un desembolso que, con la situación actual , no se pueden permitir los ayuntamientos.

Otro problema sería que, a pesar de traer la comida de fuera, los padres continuarían pagando un precio de 3’8 € en concepto de cuidados. El centro se vería obligado a contratar más encargados en el comedor. A esto hay que sumarle el riesgo que tienen los alumnos con alergias de que su comida se vea contaminada por la de algún compañero.

Una empresa de catering es la encargada de llevar la comida al centro de enseñanza pública Ciudad de Nejapa. Es ahí mismo donde preparan los alimentos para el alumnado. Esther asegura que la calidad de la comida se ha visto afectada debido a la crisis, ya que como dice: “ se suministra más patata, arroz o alimentos que son más asequibles económicamente, pero el valor nutricional no se puede cambiar”. El menú de los colegios públicos lo hace un nutricionista por ley, y por ello no se puede cambiar ni un parámetro que afecte al desarrollo y la buena alimentación de los pequeños.

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.