Las mejores fotos de las carreras de Ascot

Ni caballos purasangre, ni vestidos entallados, ni tacones de vértigo. El objetivo para acaparar miradas durante la celebración del Royal Ascot se centra en llamativos tocados y sombreros. De todos los tamaños, colores y formas, estos complementos tienen la oportunidad una vez al año de ser contemplados, pues “pasar desapercibida en Ascot, es lo peor que puede pasar”, comenta a cuv3 una de las asistentes al evento.

En esta competición de sofisticación poco importan las normas de vestimenta y reglamentos exigidos. Y no es la primera vez ni tampoco será la última que alguna de las asistentes ha tenido que ser “invitada” a cambiar su atuendo o complemento.

Dependiendo de las áreas del hipódromo en las que queda dividido,  Royal Enclosure, Boxes, Grandstand y Silver Ring, las normativas varían. Eso sí, hay una que se cumple por excelencia, la dimensión y superficie de los “millinery” y “fascinators”. Cuanto más grande sea más sofisticación cabe. Es por eso que la mayoría de ellos exceden los 4 inch (10,16 cm).

En cuanto a la sofisticación de la vestimenta, pocas conocen las normas básicas del  Style Guide donde la longitud de las faldas y vestidos debe ajustarse a la altura de la rodilla o bien ser más larga. Las chaquetas y pashminas pueden ser utilizadas en el caso de que el ancho de los tirantes no exceda lo permitido 1 inch (2,54 cm). Si se opta por un traje chaqueta, el largo del pantalón será hasta el tobillo como mínimo, combinando pantalón y chaqueta tanto en color como en material.

Es por ello que en el recinto de Ascot, cualquier excusa es buena si se trata de llamar la atención.

[Puede consultar también la crónica de las carreras de Ascot]

About Laura Jiménez

Licenciada en Periodismo y Comunicación y Gestión de Moda en el Centro Universitario Villanueva @Laurissima_JR

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