Cáritas transmite esperanza y solidaridad a los graduados

El presidente de Cáritas España, durante su intervención en la graduación de Gobierno de Instituciones
Rafael del Río, durante el acto de graduación de Gobierno de Instituciones.

Hay que tener fe en la humanidad y tomarse la vida con optimismo. Es la recomendación que hizo Rafael del Río, presidente de Cáritas España, durante la graduación de los alumnos de la segunda promoción del Título Propio Relaciones Internacionales y Gobierno de Instituciones, impartido por Villanueva C.U.

Tal y como afirmaba en la misma ceremonia el director de este título propio, no había nada más oportuno que la decisión de invitar al presidente de Cáritas, ya que en un momento como el que vivimos, y en una materia como es el gobierno de las instituciones, era pertinente escuchar la voz de una persona modélica en lo que se refiere a la ayuda de los que viven en condiciones precarias.

Es importante la responsabilidad que tendrán los alumnos de este título, que han sido instruidos en materias de liderazgo de los gobiernos y de otras instituciones públicas e internacionales, y que por tanto serán los encargados de mantener los valores y principios de solidaridad en la sociedad. Entre otras cosas, estos jóvenes han sido educados para el gobierno de las ONGs, para lo cual la presencia del presidente de una de estas organizaciones con ámbito global más importantes es acertada y precisa.

“Jóvenes por un mundo mejor en el que prevalezcan los derechos humanos”

Rafael del Río insistió a los alumnos recién graduados en tomarse el futuro de la forma más positiva y sobre todo con esperanza. Y es que, tal y como afirma el conferenciante, hay que tener fe en la humanidad. Precisamente en épocas de crisis como las que vivimos, se han observado mayores inversiones en recursos, han aumentado los voluntarios y también los donantes. “Cuando la situación es grave las personas dan un paso adelante y ofrecen su ayuda”. Las personas son solidarias, y es esta solidaridad la que Del Río trata de inculcar en los graduados.

Por ello, aconsejó no obcecarse en las dificultades pasadas e incluso tampoco en las presentes, sino servirse de esperanza para ser conscientes de que un mundo mejor se puede conseguir. Todos aquellos que se están incorporando en el mercado laboral deben hacerlo de forma positiva, con esperanza y con pasión.

“No hay que perder la esperanza y el convencimiento de que un mundo mejor no es una utopía”

Tampoco dejó escapar la ocasión para hacer sentirse a los universitarios unos afortunados, e insistió en todos los “jóvenes que les gustaría ser universitarios, pero que no tienen la suerte de estudiar, ni la tendrán”. Algunos de ellos, ni siquiera pueden comer a diario, y eso hay que tenerlo siempre presente.

El presidente de Cáritas cerró su intervención con un consejo de vida: compartir con los abandonados, y obrar con actitud de amor y solidaridad ante la idea del sufrimiento de los demás. “Es importante ofrecerles motivos para luchar y empezar de nuevo, motivos para vivir y para tener esperanza”.

Esta responsabilidad pertenece exclusivamente a los jóvenes, que son quienes “llevan la generosidad por bandera, por un mundo mejor, en el que prevalezcan los derechos humanos.” Porque cambiar el mundo es una tarea que deben realizar los jóvenes, y no es algo irrealizable, si no que es algo cercano, posible, y para lo que hay que tener esperanza.

About Manuel León

Alumno de 4º de periodismo de C.U.V. y Derecho en U.N.E.D.

Deja una respuesta