Andalucía tiene un color especial

foto-web“Comunicar no es tan solo una profesión; es una pasión, un compromiso personal. Embaucarse en un proyecto de imagen o reposicionamiento de una marca es un camino emocionante para cualquier profesional del sector de la comunicación”.

Con estas palabras Marta Salvat, directora de una de las agencias de comunicación del reconocido grupo internacional BBDO, dio comienzo al encuentro que mantuvo con los alumnos de 2º de Publicidad y RRPP del Villanueva C.U.

El tema protagonista de este encuentro fue el famoso cambio de estrategia y de imagen que llevó a cabo la marca “Andalucía”. Una marca que comenzó a ser notoria a partir de 2005. Es cierto, que no cuenta con una trayectoria muy larga, pero sin duda ha sabido cómo mover los hilos para generar un impacto de calidad. Su visión estratégica puede ser un ejemplo a seguir para muchas otras marcas, pero sobre todo cabe remarcar que ha sido uno de los principales puntos de mira en el sector turístico.

El punto de partida

Tal y como explicó María Salvat, todo plan de comunicación no es una tarea sencilla y requiere de una profunda investigación previa que encauzará la futura estrategia de la marca.

Ante el “Caso Andalucía”, debían comprender cómo era el sector turístico, cuáles eran sus variables, sus tendencias, a quién se enfrentaban…y numerosos parámetros que terminaron reflejando la suma importancia y peso que tiene el sector turístico en España. “España es la tercera potencia turística a nivel mundial”, dato que acrecentó aún más las ganas de enfrentarse a este trabajo.

Si se partía de un “buen producto”  como era Andalucía, la probabilidad de sacar partido y valor a este destino crecía exponencialmente.  Ahora bien, era necesario ser consciente de la situación que respiraba el sector turístico a nivel mundial. La enorme expansión de la “marca país” en los últimos años, ha estimulado que en este mercado se respire una atmósfera de gran competitividad por conseguir una posición reconocida.

Al final, casi todos los destinos prometen unas ofertas muy similares en las que no falta el sol, la playa, el descanso, la fiesta y una serie de experiencias que lo hacen “único”. El reto por tanto se encontraba en este terreno; en el hecho de conseguir acentuar al máximo la diferencia única y exclusiva que pudiera ofrecer Andalucía para salirse de la clásica oferta común a la mayoría de destinos, según explicó Marta Salvat.

Un cambio con vida

Hasta el momento, la marca Andalucía había mantenido una trayectoria con un corte muy racional y estático. Había estado planteada de un modo poco arriesgado, que no inspiraba una esencia clara e identificada con lo que verdaderamente se encuentra en las tierras andaluzas.

El logo anterior, tal y como resaltaba Salvat, podría asociarse perfectamente con Asturias por la mezcla de colores, la tipografía y la propia composición.

Antiguo logotipo de Andalucía

No se contemplaba en él el espíritu, la esencia y la gracia de esta tierra andaluza. Decidieron por ello darle un giro. Un giro emocional, humano, que fuera más allá del clásico sol y playa para enfatizar en lo que verdaderamente es Andalucía.  Un destino que acoge con una sonrisa a quien va. Un destino humano, con vitalidad y personalidad. Vestido de color, de luz, de vida, de tradición, de modernidad.  Eso era realmente Andalucía y fue por lo que apostaron.

Tras un profundo y exhaustivo estudio de los colores y de la forma concluyeron con esta propuesta:

actual logotipo

Un logotipo vivo, que incluso en ciertos formatos posee movimiento en los colores. Colores que además  pueden interpretarse según su significado (de izquierda a derecha) del siguiente modo: sueño, pasión, fiesta, frescor, brisa, rocío.

 

Todo en marcha

“La gestión del cambio fue un trabajo que afecto a todos y a cada uno de los departamentos”, explicó Marta Salvat. Si no se comprometen todas las partes que intervienen en la marca, de nada servirá el esfuerzo. Tiene que existir una conexión y una coherencia que ate de manera transversal toda la estrategia y su ejecución. El cambio de mentalidad de todos es fundamental para que ninguna pieza del puzle falte.

Poner en marcha la estrategia no solo requería una modificación a nivel de logotipo, sino que por medio de la ejecución de distintas campañas de marketing interno, quisieron concienciar al público andaluz de esta nueva imagen. La razón de este planteamiento es clara, pues si “el propio producto” no siente esos valores y no los hace suyos, ¿qué y cómo va a transmitir lo que quiere la marca?

Paralelamente, difundieron su marca a nivel nacional e internacional a través de presentaciones, merchandising, Galas de Tv, incluso por medio de acciones de marketing experiencial con las que buscaron hacer sentir al público partícipe de las sensaciones y emociones que vivirías si estuvieras en Andalucía.

Ideas para el futuro

Según remarcó Salvat, este último punto de “marketing experiencial” está abriendo el nuevo camino de la visión de la comunicación y el marketing. Puede ser un nuevo enfoque a plantear en el mundo de las marcas.

“Cada vez la comunicación está más viva, es más real y más directa.”

Por ello se abre un infinito universo de posibilidades que requiere pura innovación, pues es un ámbito tan reciente que no hay límites, no hay reglas establecidas, ni parámetros que puedan frenar la imaginación. El público busca ser sorprendido con algo que jamás haya visto antes.

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