¿Por qué se me seca la piel?

La dermatóloga Cayetana Maldonado en su consulta
La dermatóloga Cayetana Maldonado en su consulta

¿Por qué se me reseca la piel? ¿Significa eso que tengo alguna enfermedad? ¿Cómo puedo acabar con ella? ¿La calefacción reseca la piel? Las respuestas a estas preguntas pueden ser la clave para acabar con la incómoda sequedad de tu piel.

¡Sigue leyendo y prepárate para lucir una piel de escándalo!

¿Por qué tengo la piel seca?

Llega el invierno y muchas personas sienten que la piel se les seca más por el frío. Entonces, deciden quedarse en casa para evitarle ese mal trago a su piel. Pero hay una cosa que no saben: las calefacciones y estufas también secan la piel, ya que el aire caliente reduce la humedad.

Y de esto no se salva nadie. Según la dermatóloga del Hospital Universitario Central de Asturias (Oviedo) Cayetana Maldonado Seral “el uso de calentadores o aires aumenta la probabilidad de que se presente sequedad en cualquier parte del cuerpo, aunque normalmente no tengamos la piel seca. Es la denominada ‘xerosis del invierno’”, asegura.

Las calefacciones y estufas también secan la piel, ya que el aire caliente reduce la humedad

Pero, a pesar de ello, la piel se seca mucho más en invierno, pues “el clima frío y la disminución de la humedad se relacionan con una reducción de la hidratación cutánea”.

Los factores ambientales contribuyen a la sequedad, pero ¿sabías que el contacto del agua con la piel también reseca tu piel? Así es. Bañarse en exceso reseca la piel, así como el uso de determinados jabones y detergentes. “Cualquiera puede experimentar episodios de xerosis o piel seca si coincide alguno de los factores etiológicos, por ejemplo el excesivo lavado de las manos”, afirma Maldonado.

¿Si tengo la piel seca significa que tengo alguna enfermedad?

No necesariamente. La piel seca es un trastorno muy frecuente en la población general. Es un síntoma muy común, especialmente en personas a partir de cierta edad. “Se estima que la piel seca generalizada o difusa afecta al 75 por ciento de las personas mayores de 75 años y que es la causa más frecuente de prurito”, asegura la dermatóloga.

A pesar de que sea común, a veces la piel se seca debido a otras enfermedades “como la diabetes, el déficit de vitamina A, la deshidratación y los efectos secundarios de ciertos medicamentos”, afirma Maldonado.

La piel reseca también puede tener causas genéticas u hormonales, como el hipotiroidismo. O dermatológicas. De éstas, las más habituales son la dermatitis (eczema), la psoriasis, o el prurito. “Se trata de uno de los motivos de consulta más frecuentes”, asegura.

¿Puede enfermar mi piel por la sequedad?

¿La sequedad puede hacer que enferme mi piel? La dermatóloga Cayetana Maldonado confirma que así es. “Las enfermedades cutáneas más relacionadas con la sequedad de la piel -asegura- son las dermatitis de contacto y las dermatitis atópicas -un trastorno inflamatorio, crónico, que cursa con brotes de eccema y que se da sobre todo en niños-“.

La sequedad también puede derivar en enfermedades más comunes, como la ictiosis -en las que se produce un defecto en la función barrera- y la psoriasis vulgar, que se manifiesta por placas rojizas con abundante descamación. “En estas patologías la correcta hidratación es una de las medidas básicas de cuidado corporal”, aconseja la dermatóloga.

Los casos más graves de sequedad –asegura Maldonado- ocasionan la aparición de un eczema denominado xerótico o craquelé, en el cual observamos agrietamiento y fisuración de la piel, que aparece seca y cuarteada, acompañada de intenso prurito. Aparece sobre todo en las piernas.

¿Qué puedo hacer para evitar que mi piel se seque?

Es importante cuidar nuestra piel. Y ya no sólo por estética, sino también por salud. Por ello, Cayetana Maldonado nos da unos fantásticos consejos:

Recomendaciones generales:

  • Beber agua en cantidad suficiente
  • Realizar ejercicio físico de manera regular, “ya que estimula la circulación sanguínea y aumenta el aporte de nutrientes y oxígeno a las células de la piel”, asegura Maldonado.
  • Evitar el tabaco, alcohol y exposición solar, pues son agentes que aceleran el envejecimiento cutáneo.

En cuanto a la higiene:

  • Se recomiendan baños templados de corta duración, evitando la fricción con esponjas y utilizando jabones sin detergentes (“syndets”) de ph ácido.
  • Tras el aseo es útil la aplicación inmediata de un aceite o crema hidratante que impida la evaporación de agua. “Las cremas más recomendables son la que contienen lípidos fisiológicos (ceramidas, colesterol), humectantes (glicerol, urea, ácido láctico) y antipruriginosos”, aconseja Maldonado.
  • No se recomiendan colonias o lociones que contengan alcohol porque resecan el estrato córneo (la capa más externa de la piel).
  • Además recomendamos utilizar tejidos naturales (como el algodón) y evitar la lana y algunas fibras sintéticas. Es conveniente también evitar ropa muy ajustada ya que la fricción y el roce agravan la sequedad.
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About María Palmero

Alumna de 4º de Periodismo del CU.V. (Universidad Complutense de Madrid)

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