Independizarse, el reto de cuadrar las cuentas

Independizarse o no es una decisión a la que cualquier persona debe hacer frente en un determinado momento de su vida. La crisis económica, la tasa de paro juvenil, el precio de la vivienda y la falta de ayudas públicas son los motivos por los que poca gente, hoy en día, da el paso y se aleja del núcleo familiar.

Este cambio es todo un desafío. Supone un adiós a las comodidades y el cariño del hogar. Una nueva etapa ligada a tener que asumir grandes responsabilidades económicas. Estas responsabilidades conforman el motivo principal  por el que España presenta una edad media de emancipación de 29 años, siendo una de las más altas de Europa, según los datos de Eurostat.

España presenta una edad media de emancipación de 29 años, según datos de Eurostat

cuv3 se ha colado en diferentes casas para poder conocer las historias de los jóvenes que viven en ellas y abordar este asunto desde sus historias personales.

Adiós a la calefacción

Nagore Bebia, de 20 años, decidió independizarse hace un año con su pareja. Desde hace pocos meses solo cuentan con un sueldo, por lo que tienen que hacer malabares para poder llegar a fin de mes. “Nos hemos visto obligados a comprar una estufa de gas y quitar la calefacción, no nos lo podemos permitir”, asegura.

Por el contrario, Raúl Timón, soltero de 25 años, llega con comodidad a final de mes ya que al vivir solo no tiene grandes gastos. Tanto Timón como Bebia, a pesar de vivir situaciones muy diferentes, no se arrepienten de haber tomado la decisión de independizarse.

“Empecé a trabajar, a ganar dinero, y tomé la decisión de irme de casa”, asegura Luis González Santiso, que se independizó con 21 años. Santiso tiene una hipoteca hasta los 65 años y aunque vive solo, compañía no le falta ya que tiene dos perros, un conejo, peces, pájaros y tritones.

Para evitar tener que llamar a los padres a final de mes, existen algunos consejos que pueden ayudar:

  1. Manejo propio de las cuentas, hay que ordenar los gastos.
  2. Ahorrar dinero para posibles emergencias.
  3. Adquirir solo los muebles y electrodomésticos necesarios.
  4. Hacer la compra con cautela, solo lo que se va a comer y productos no perecederos.
  5. La chimenea y la estufa de gas son más económicas que la calefacción convencional.

(Con información de Marina Victoria Pellicer)

About Cloe Garcia Lacroix

Alumna de 4º de Periodismo

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