¡Protege tu piel del frío!

La pérdida de hidratación es el principal problema de la piel en invierno.
La pérdida de hidratación es el principal problema de la piel en invierno.

A pesar de que nuestra piel tiene sus propios sistemas de autodefensa, con la bajada de temperaturas se resiente y se ve obligada a defenderse. El frío, el viento y la deshidratación originan o acentúan la sequedad, las rojeces, la tirantez o el aumento de cuperosis. Además, los cambios constantes de temperatura no benefician a la piel. Pero no te preocupes: cuv3 ha contactado con tres equipos de dermatólogos para que tu piel no sufra los estragos del invierno.

La hidratación es esencial

El invierno está ya aquí y si no quieres que a tu piel le pase factura es mejor que la hidrates bien, ya que “el principal problema de la piel en esta estación es la pérdida de hidratación”, asegura el doctor Fernando Ordás Izquierdo, dermatólogo de la Clínica Ordás. Y es que el frío provoca una “gran deshidratación por la vasoconstricción de los capilares y la piel queda seca y sensible”.

No obstante, si tu piel es grasa sufrirá menos el frío, ya que “posee una capa hidrolipídica” que la protege mejor, afirma Ordás. En pieles secas esta capa es más escasa por ello es más fácil el aumento de la sequedad producida por temperaturas bajas.

Las pieles grasas sufren menos los efectos del frío gracias a su capa hidrolipídica

No obstante, en ambos casos -pero sobre todo en pieles secas- hay que programar una hidratación adecuada que recomponga esa capa hidrolipídica responsable de proteger la piel de los factores externos. “Lo más indicado es la combinación de lociones que contengan ceramida, ácido lactónico y otras sustancias dermoprotectoras”, aconseja el doctor.

Controlar la sensibilidad

Las pieles sensibles pueden sufrir especialmente los efectos del frío por la aparición de capilares dilatados, pero no es motivo de alarma. El doctor asegura que esto puede tratarse con productos específicos. “Para prevenirlos se deben utilizar cosméticos con principios activos calmantes y descongestivos como la avena, la rosa mosqueta, la glicerina o el aloe vera”, detalla.

Las zonas de la piel más vulnerables al frío son las más expuestas, pero también aquellas donde la piel es más fina como el contorno de ojos y labios. “El hecho de que estas zonas se resequen más durante esta época es porque el tipo de piel que rodea los ojos y sobre todo la de los labios es de una especial sensibilidad. En concreto la piel de los labios al ser semimucosa y porosa se hace más sensible al frío, viento y calor”, reitera Ordás.

¿El frío puede enfermar mi piel?

Las bajas temperaturas pueden hacer que nuestra piel se enferme. El frío puede llegar a producir “desde necrosis de los tejidos, enfermedades inmunológicas y alergia al fío o “urticaria afrógore”- producida por el frío ambiente o por consumir alimentos fríos”, detalla el dermatólogo Ignacio Rodríguez, del Ambulatorio de Vallecas (Madrid).

¡El frío puede incluso quemar la piel! Sobre todo si vamos a la nieve sin la protección adecuada. Los alpinistas pueden dar buena cuenta de ello, pues “a veces hay que amputar dedos o partes de un miembro”, asegura el doctor Fernando Ordás. Pero esto solo ocurre en los casos más graves. “La quemadura por congelación se repara como cualquier otra quemadura, aplicando tratamientos específicos a la situación que habitualmente se resuelven en centros muy especializados”, detalla.

Un cuadro más común en esta época del año es la perniosis o los conocidos sabañones

Un cuadro más común es la perniosis o los conocidos sabañones. Se tratan con vasodilatadores periféricos, corticoides, cicatrizantes a lo largo de dos o tres semanas. “Los dermatólogos lo vemos con cierta frecuencia cuando las temperaturas se acercan a cero grados”, comenta Ordás. Otra enfermedad que en invierno se ve con frecuencia es la urticaria por frío. “Las bajas temperaturas liberan histamina en la piel, produciendo habones y picor”, detalla.

Aparte de los problemas antes mencionados, uno de los problemas más comunes es la cuperosis. Se trata de pequeños capilares dilatados “que forman como telas de araña especialmente en las mejillas y la nariz aunque pueden aparecer por todo el rostro”. No obstante, se pueden eliminar de forma “definitiva y sencilla” con láser en pocas sesiones, pero hay que mantener unos cuidados para evitar que vuelva a aparecer en otra zona, aconseja Ordás.

10 consejos para cuidar tu piel del frío

Cuidar la piel es clave, y en invierno más. Por ello los dermatólogos de la Academia Española de Dermatología (AEDV) aportan a cuv3 diez consejos esenciales para atajar el problema:

  1. Elegir una buena crema hidratante: ésta debe llevar componentes “humectantes”, que atraigan el agua dentro de la piel (como la glicerina, propilén-glicol, urea, lactato sódico, etc.) y componentes con efecto oclusivo, que impiden la pérdida de agua epidérmica (como son la lanolina, silicona y sus derivados).
  2. Disminuir las arrugas superficiales: emplear cosméticos que contengan hidroxiácidos, retinol y/o vitamina C.
  3. Si están algo más marcadas: añadir cosméticos con péptidos, que disminuyan el tono muscular.
  4. Protección solar: no olvidarnos que gran cantidad de sol lo recibimos mientras realizamos nuestras actividades diarias, también en invierno, por lo que debemos emplear el fotoprotector a diario, cuyo índice de protección será más elevado si se realizan deportes de invierno, sobre todo si se va a la nieve.
  5. Añadir complementos orales con vitaminas antioxidantes del grupo A, B, C y E, que, aunque no reviertan en el envejecimiento, sí mejoran su apariencia.
  6. Si han aparecido manchas, emplear alguna sustancia despigmentante, bien añadida a un cosmético si éstas son suaves o indicada por el dermatólogo.
  7. No olvidar una limpieza cuidadosa, mañana y noche, eligiendo una limpiadora suave, que no aumente la agresión diaria que el frío ocasiona.
  8. Evitar en lo posible los cambios bruscos de temperatura.
  9. Disminuir la ingesta de alcohol y el consumo de tabaco.
  10. Recordar que es la mejor época para someterse a tratamiento de rejuvenecimiento, tipo peeling o láser.
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About María Palmero

Alumna de 4º de Periodismo del CU.V. (Universidad Complutense de Madrid)

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