Un Erasmus te puede cambiar la vida

Marcos Ciudad en Roma durante su Erasmus
Marcos Ciudad en Roma durante su Erasmus

Las becas Erasmus están en el ojo del huracán del panorama político de nuestros días. Desde que el ministro Wert anunció su decisión de retirar una parte de la cuantía de la beca que otorga el Ministerio de Educación, decisión que más tarde rectificaría, se ha abierto un debate en la opinión pública sobre la importancia que debería tener una ayuda económica que permita a los estudiantes poder estudiar en el extranjero.

cuv3 se ha puesto en contacto con profesores y alumnos universitarios y ha investigado acerca de la relevancia de las becas Erasmus tanto a nivel académico como humano.

“El Erasmus me cambió la vida”

Marcos Ciudad era estudiante de Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid cuando decidió irse de Erasmus a Roma durante doce meses. Esa experiencia cambió completamente su vida, como él mismo asegura: “Roma me abrió la mente, me reto económicamente y me alentó a ser fuerte y demostrar al mundo de todo lo que soy capaz.”

“Me dieron de beca 300 euros y sólo la habitación me costaba 350. Con la ayuda ni siquiera cubría eso”

Defiende, pese a las sonrisas escépticas con las que a veces se pueda encontrar, que un Erasmus no es sólo ir a clase y salir de fiesta. “Es una experiencia muy positiva. A mí me dio seguridad en mí mismo. Creo que debería ser parte del programa académico y no algo voluntario.”

Aunque también se pasa mal. Una nueva lengua, nuevas costumbres y sobre todo, tener que sacarte las castañas del fuego solo y con 300 euros de beca. “Me dieron de beca unos 300€”, explica Marcos, “y mi habitación costaba 350€ al mes por lo que con esta ayuda no podía ni tan siquiera costearme la habitación.”

“Me abrió muchas puertas laborales”

Ainhoa Uribe es secretaria académica en la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Cuando era estudiante estuvo de Erasmus en Suecia y Reino Unido y su experiencia fue tan positiva que hoy es una gran defensora de este tipo de becas. “Tengo que decir que esa experiencia fue determinante para conseguir mi primer empleo en prácticas en la Comisión Europea y,  posteriormente, como docente.”

Como profesora en el CEU ha podido comprobar en sus alumnos todo lo que aportan este tipo de becas. “Los alumnos, tanto los Erasmus que se reciben como los que salen, viven una experiencia muy positiva, que mejora su formación, su autonomía y su sentido de responsabilidad”, asegura.

“Tengo que decir que esa experiencia fue determinante para conseguir mi primer empleo”

Uribe es además experta en estrategia y políticas públicas. Desde su experiencia apuesta por políticas que premien la excelencia: “Ser Erasmus es muy caro y es un lujo que no todas las familias se pueden permitir. Por ello es fundamental apoyar a los estudiantes brillantes”. Cree que es necesario que aumente el nivel de exigencia en los requisitos para ser Erasmus para que la calidad no se sacrifique a la cantidad.

Visiones distintas pero que apelan a lo mismo: la importancia de este tipo de becas. Cuando pueden cambiar la vida de un estudiante o abrir horizontes laborales en una época de crisis, es como mínimo necesario plantearse si en vez de recortar su presupuesto no habría incluso que aumentarlo.

About Lola González Giraldós

Estudiante de 4º de Periodismo del Centro Universitario Villanueva.