Super Expocómic 2013, el evento de acero

Cosplayer vestido del Joker, momentos después del cierre del Pabellón de Cristal. (Fotografía de: Sergio Gutiérrez Manjón)
Cosplayer vestido del Joker, momentos después del cierre del Pabellón de Cristal.
(Fotografía de: Sergio Gutiérrez Manjón)

Superman, Batman, Watchmen, Goku, Ryuzaki… Todos estos personajes tan populares entre tantísimas personas tienen algo en común: se dieron a conocer en el noveno arte del cómic. Con miles de fans en España dedicados cada semana a la lectura de los clásicos tebeos, era obvio que el gran Expocómic volvería a la capital madrileña para celebrar su edición del 2013, regida por el éxito de las películas de superhéroes (tan populares estos últimos años) y su repercusión en muchos curiosos, que vieron en esta edición, del 12 al 15 de diciembre, una gran oportunidad para tener un primer acercamiento al mundo de las historietas.

El Pabellón de Cristal del Recinto Ferial de Casa de Campo fue el lugar elegido este año para albergar todos los distintos puestos de exposición, sesiones de firmas y actividades diversas. Cabe recordar que en la edición de 2012 la catástrofe del Madrid Arena obligó al evento a trasladarse al Matadero de Madrid. Con mucho más espacio en un recinto como este, diversos pisos, cafetería y mucha gente joven, el espíritu fue este año mucho más animado que en ocasiones anteriores.

En esta edición, Paco Roca, Pop Mahn o Arthur de Pins fueron los artistas invitados a las sesiones de firmas

Cosplays y geeks

Aunque todos con un punto friki en sí, entre la gente que acudía se podía ver todo tipo de culturas urbanas. Emos, skaters, o fans de metal y el hardcore demostraban que su interés cultural va más allá de la moda o la música, y se dedicaban a jugar a juegos de mesa en los distintos stands preparados para ello, así como de practicar batallas ficticias con armas medievales de madera y plástico. Sin embargo, la estrella de esta edición fue el clásico cosplay, es decir, los disfraces de personajes de cómic con que los asistentes deleitaban al visitante.

Tanto personajes de cómics americanos como el Joker, o personajes de animes como Asuka de Evangelion, fueron los favoritos de jóvenes, y no tan jóvenes, llegando a ver a adultos de ya casi 50 años con algunos de los disfraces más atractivos del pabellón. Destacó la masiva asistencia al evento de más de 28.000 personas, superando a la anterior edición por unos 1500 asistentes más.

Stands y actividades

Por si fuera poco con adquirir cómics, los juegos de mesa forman una parte importantísima en el ocio del friki. Camisetas temáticas, muñecos y peluches copaban cada puesto de venta, e incluso una zona fue habilitada para que la gente echase unas partidas a la recién salida a la venta Xbox One, consola de cuarta generación en plena batalla con la Play Station 4.

No acaban ahí los videojuegos. La cultura japonesa de los Pokemon hizo aparición con el gran torneo de los videojuegos Pokemon X e Y para Nintendo 3DS. Y para aquel que no gustase de nuevas tecnologías, un torneo de lucha con armas de juguete o un buen taller para aprender diversas técnicas en el dibujo de un cómic.

La hora de las firmas

Y como en cada Expocómic, el veterano lector podía compartir algunos momentos con varios de sus dibujantes favoritos, en las famosas sesiones de firmas tan populares en las distintas ferias mundiales de tebeos. En esta edición, Paco Roca, Pop Mahn o Arthur de Pins fueron algunos de los más populares, dedicando dibujos firmados a cada uno de los fans que se acercaron a verlos. A destacar Roca, autor español (y uno de los muchísimos dibujantes españoles que triunfan internacionalmente) famoso por su gran trabajo “Arrugas”.

Y tras cuatro días de actividad imparable, se acabó otra edición del Expocómic, a la espera de la siguiente. ¿Se tendrá que esperar un año para repetir la experiencia? Afortunadamente no, ya que todo aquel fan del cómic, manga, o por lo menos de la cultura japonesa encontrará eventos similares en Madrid como la Japan Weeken el 8 y 9 de febrero, o el Expomanga ya en mayo. Mientras dure la espera, el impaciente siempre podrá dejar pasar el tiempo con una de sus actividades favoritas: la lectura de las viñetas.

About Diego Magaña Ibáñez

Alumno de 4º de Periodismo en Villanueva CU

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