Navidad en Frankfurt: vino caliente, jengibre y bretzels

Los primeros puestos del mercadillo de Navidad de Frankfurt en Hauptwache (Foto: PIlar Mesquida)
Los primeros puestos del mercadillo de Navidad de Frankfurt en Hauptwache (Foto: PIlar Mesquida)

El olor a glühwein, a castañas asadas y a bratwursts a la parrilla inunda el aire. Desde el final de Zeil Strasse hasta la plaza del Röermberg casetas de madera, carruseles y puestos de coronas de Adviento y abetos toman las calles de la ciudad. La luz es diferente, la nieve empieza a convertirse en un acontecimiento diario y el otoño toca a su fin rodeado de adornos y decoraciones. No hay un solo metro de Frankfurt que no celebre la Navidad.

Salchichas, mazapán y madera tallada

Frankfurt, la ciudad financiera por excelencia, cambia de piel desde el inicio del Adviento hasta el 22 de diciembre y cientos de puestos se erigen en sus calles para presentar los más típicos adornos navideños bávaros. Las pequeñas figuras de madera tallada, luces de colores, belenes y adornos para el árbol son acompañados por los villancicos que suenan en todos los puestos y que también interpretan los artistas callejeros.

El Weihnachtsmarkt de Frankfurt está considerado el mercado de Navidad más grande de Alemania

Los clásicos vinos calientes como el apfelwein y las tradicionales comidas germanas, entre las que las salchichas o wursts son las reinas, llenan los estómagos de todos aquellos turistas y paseantes que recorren el Weihnachtsmarkt de Frankfurt, el mercado de Navidad más grande de Alemania. Además de las comidas saladas, el mercado se llena de los dulces más típicos en estas fechas: las galletas de jengibre, los bethmännchen (pequeños bollos hechos de mazapán) y los bretzels de chocolate, los preferidos por los más golosos.

La ciudad se rinde ante la Navidad

La plaza del Ayuntamiento o Röermberg acoge los puestos principales y el característico carrusel de madera de dos pisos. En la plaza central además de las casetas encontramos un gran abeto, situado al lado del Ayuntamiento.  A su derecha, enfrente de las tradicionales casas bávaras, se erige también un belén a escala humana en un escenario donde, a determinadas horas, un coro ameniza las visitas con sus villancicos.

Pero aunque el centro del mercado está en el Ayuntamiento, las casetas se extienden también por la calle Zeil, la Iglesia de St. Paul, el Mainkai y la Paulsplatz. Incluso alejados de estos puestos, en los centros comerciales, librerías y restaurantes de la ciudad la Navidad está más que presente. El hotel principal de la ciudad, el Steigenberger Frankfurt Hof, la Universidad de Johann Wolfgang Goethe o la Frankfurt School of Finance and Management decoran sus espacios y preparan actividades especiales para celebrar la Navidad.

El Adviento se celebra con tremenda ilusión a cada paso por esta ciudad y en las caras de los niños se vislumbra la emoción por los días que llegan. Además de los clásicos adornos alemanes los puestos están inundados de figuras de chocolate como las que el Nikolaus, el Papá Noel nórdico, lleva a los más pequeños la noche del 5 al 6 de diciembre.

El Weihnachstmarkt, una tradición  con siglos de historia

Aunque las celebraciones de Navidad parecen algo de la era moderna, ya había constancia de la existencia de este mercadillo en el siglo XIV. [Vea las mejores imágenes del Weihnachstmarkt de Frankfurt en esta galería]. La venta de dulces, decoraciones en madera y comida se realizó hasta la llegada de la Segunda Guerra Mundial, en la que Frankfurt no sólo cesó la celebración de estas tradiciones, sino que además perdió, por culpa de los bombardeos, gran parte de su casco histórico.

Cuentan que en sus inicios el mercadillo solamente podía ser visitado y disfrutado por los habitantes de Frankfurt, pero por suerte recorrerlo está ahora al alcance de todos los que se encuentran en la ciudad atravesada por el río Meno. Pese a los desastres que dejó la guerra, la ciudad, ahora reconstruida con la mayor fidelidad posible, sigue la tradición al pie de la letra y no ha perdido ninguna de las costumbres que los alemanes guardan desde hace siglos.

Pero el mercado de Navidad no es exclusivo de Frankfurt, de hecho prácticamente todas las ciudades alemanas tienen uno en su casco histórico en el que dan la bienvenida a la Navidad. Uno de los más importantes es el de Heidelberg, a menos de dos horas en tren desde la estación central de Frankfurt Hauptbahnhof. Rodeado por las montañas cubiertas casi por completo de niebla, este mercadillo que ocupa casi todo el centro de la ciudad recuerda más aún a los mercados bávaros del sur de Alemania como el de Múnich o el de Colonia.

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Estudiante de Periodismo

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