Magnum’s first: el tesoro del fotoperiodismo

Visitantes de la exposición Magnum's first (Fotografía: Pilar Mesquida)
Visitantes de la exposición Magnum’s first (Fotografía: Pilar Mesquida)

En el rostro de un niño húngaro que llora con cara de incomprensión, o mientras observamos a otro infante bebiendo tranquilamente una jarra de cerveza a la vez que contempla curiosamente su alrededor, descubrimos “el rostro del tiempo” (“Der geischt der zeit”), la exposición sobre la primera muestra de la Agencia Magnum que acoge la Fundación Canal en Madrid.

Al entrar, 83 fotografías divididas en distintas salas dan la bienvenida a los visitantes al mundo de los primeros años del fotoperiodismo. A modo de cortés anfitrión, unos baúles abiertos en el centro de la primera estancia saludan a los que llegan y les reciben con una nota que reza: “Magnum Photos es una agencia de fotos y de prensa gestionada por sus propios fotógrafos. La agencia tiene oficina en París y en Nueva York. Magnum Photos trabaja con las mejores revistas ilustradas de Europa y Estados Unidos, pero no cuenta con revista propia ni supervisa los contratos con los editores en Francia y en el extranjero”.

Estas palabras constituyen la primera declaración de intenciones de la agencia fotográfica Magnum, considerada como la agencia de fotos más importante de la historia y que contaría desde su fundación con los genios de algunos de los mejores fotógrafos que ha conocido el mundo.

Con el húngaro Robert Cappa como fundador, Magnum contaba con el francés Henri Cartier-Bresson, el polaco David Seymour, el suizo, Werner Bischof, el británico George Rodger y el norteamericano William Vandivert. A los que más tarde se unirían Inge Morath, Ernst Haas y Erich Lessing. Todos ellos recorrieron el mundo y retrataron con sus cámaras las situaciones más diversas ya la vez impactantes que encontraron a su paso. 

“El rostro del tiempo” es el mayor exponente de fotoperiodismo de la historia

Una colección desaparecida

Pero Robert Cappa y Bischof murieron y la agencia se dio cuenta de la necesidad de crear una exposición que enseñase el trabajo que todos ellos habían llevado a cabo en los últimos años y rindiera homenaje a quienes ya no estaban con ellos. Así unieron como muestra de este trabajo algunas de sus obras más representativas y formaron la exposición “El rostro del tiempo”, que tuvo como resultado la demostración de que esta agencia no era una escuela de fotógrafos, sino una unión de genios diferentes pero con unos valores comunes como son el respeto por el fiel reflejo de la realidad, o tratar de impactar con cada una de sus fotos.

Desgraciadamente esta exposición desapareció en 1955 y no fue hasta 2006 cuando por fin se encontraron las fotografías, aún guardadas en sus embalajes originales en los sótanos del Institut Français de Innsbrück. Desde entonces estas obras de arte del fotoperiodismo han recorrido medio mundo hasta llegar a España.

Un fiel retrato del mundo

Las fotografías de la “Magnum’s first” comprenden desde el conservadurismo inglés de las fotografías de la única mujer de la exposición, Inge Morath, hasta las fotografías de una de las pocas muestras de Robert Capa en las que al contrario de los duros escenarios de guerra a los que tiene acostumbrado, muestra una danza provincial en el País Vasco después de la desolación tras la Guerra Civil española. Al igual que Capa sorprende con su temática, Lessing también enseña unas atípicas imágenes de Viena durante la ocupación soviética muy distintas a sus conocidos reportajes bélicos.

Probablemente la parte estrella de la exposición sea el portfolio de Cartier-Bresson en el que recoge las instantáneas de los últimos días de la vida de Gandhi y los funerales y homenajes que recibió del pueblo indio tras su asesinato. Resulta impactante la fotografía de cientos de personas tratando de subir al tren en el que viajaban los restos mortales del Premio Nobel de la Paz. Estas fotografías constituyen,no en vano, el mayor exponente de fotoperiodismo conocido hasta la fecha.

Las imágenes del niño llorando de Werner Bischof constituyen quizás la escena que más sobrecoge de la exposición, y como contrapunto recorremos las instantáneas del rodaje de “Tierra de faraones” que nos trasladan al antiguo Egipto visto desde la perspectiva de las dificultades de la filmación de una película. Figurantes descansando a la sombra, tormentas de arena o actores agotados por el Ramadán fueron sólo algunas de las principales trabas que encontró Howard Hawks en 1955.

Con todos estos componentes, la exposición, que continuará en la Fundación Canal hasta el 14 de enero de 2014, supone la mayor muestra de fotoperiodismo que se ha enseñado en las salas de exposiciones mundiales hasta hoy.

About Pilar Mesquida

Estudiante de Periodismo

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