Juegaterapia o cómo hacer la vida más feliz a un niño

Juegaterapia-feature buena
Juegaterapia se ha convertido en la esperanza de muchos niños

Quizás en muchas ocasiones pensamos que realizar actos solidarios queda muy lejos de nosotros. Lo que ocurre es que no nos damos cuenta de lo cerca que tenemos el poder ayudar a los demás y lo poco que a veces nos fijamos en quienes lo están pasando peor. Con este punto de partida nació en la primavera de 2010 la idea de Juegaterapia, un proyecto que pretende ayudar a los niños enfermos de cáncer que se encuentran en el hospital recibiendo quimioterapia.

Valle Sallés, directora general de Juegaterapia, explica a cuv3 cómo Mónica Esteban decidió fundar Juegaterapia cuando le regaló una Play Station que no usaba al hijo de una amiga suya que estaba recibiendo quimioterapia en el hospital. A partir de ahí vio cómo el niño afrontaba sus días con otro estado de ánimo y con una sonrisa en la cara.

Por este motivo el objetivo de esta fundación es recaudar el mayor número de consolas fijas o portátiles que la gente ya no usa y donarlas a las zonas de los hospitales que cuentan con área de oncología infantil. “Con esto muchos niños se olvidan del lugar en el que se encuentran y afrontan con otro ánimo las sesiones que les quedan”, explica Sallés.

Cada consola que se dona lleva una etiqueta con los datos del donante para que el niño que la reciba pueda contestarle con un dibujo o unas bonitas palabras. También se encargan de donar ordenadores o tabletas procedentes de particulares, empresas, universidades para que a los pequeños no les falte de nada.

 ¿Cómo puedo donar mi consola?

Play Station y Envialia colaboran desde el principio con Juegaterapia apoyando a la Fundación y todos los proyectos que se ponen en marcha. “Desde su fundación en la primavera de 2010 ha repartido unas 1.000 consolas en cerca de 50 hospitales de toda España”, comenta Sallés. También colaboran con hospitales internacionales de Portugal, Marruecos o Ecuador.

La forma de donar la consola es a través de cualquier delegación de Envialia. El material irá directo a un almacén donde se encargarán de comprobar el estado del objeto y entregárselo al peque. En el caso de que nos encontremos en casa con alguna consola muy antigua que queramos donar también podemos hacerlo. La única diferencia es que Juegoterapia manda las consolas más antiguas a un mercadillo para que con los beneficios que se obtengan puedan seguir comprando nuevas consolas y repartiéndolas entre los niños.

“Los principales donantes con  los que nos encontramos suelen ser madres que llevan  las consolas de sus hijos, que ya tienen otras nuevas, y niños que se enteran de que hay otros niños iguales que ellos que están ingresados en el hospital”, cuenta Sallés.

El Jardín de mi hospi

Se trata de uno de los proyectos más ambiciosos que lleva a cabo Juegaterapia. Muchos niños no pueden salir a la calle ni disfrutar del aire libre debido a su enfermedad. Pues bien, “El jardín de mi hospi”  se basa en la construcción de jardines artificiales en las azoteas de los hospitales para que los niños puedan disfrutar, aunque sea por periodos cortos, del aire libre y de la luz del sol.

El Hospital de la Paz en Madrid fue el pionero en este proyecto y el resultado fue más que favorable. El Hospital Doce de Octubre también se ha sumado y en este momento se encuentra en obras por la construcción del jardín.

Un arquitecto solidario

Joaquín Torres, director de A-cero, es el arquitecto que se encarga de este maravilloso proyecto del jardín en el Hospital de La Paz. En él hay setas gigantes, mariquitas, caracoles y un camino de colores para que los niños interactúen con su entorno son algunos de los juegos. Además hay árboles, bancos, zonas de columpios y juegos para que los niños disfruten.

Por su parte, Belén Moneo ha sido la que ha puesto la “primera semilla” en el proyecto del jardín del Hospital Doce de Octubre de forma totalmente voluntaria y desinteresada. De esta manera los niños ingresados y sus familias disfrutan también de un número considerable de actividades de entretenimiento y diversión que se desarrollan tanto en las horas no escolares, como en fines de semana, festivos y vacaciones.

“Juegaterapia apoya los beneficios que los juegos les trasmiten a los niños hospitalizados por largas etapas”, explica Sallés. El encontrarse fuera de casa, alejados de su familia y de sus juguetes les genera ansiedad y estrés y ésta es una buena forma de hacerles pasar ese mal momento de hospitalización.

Llamamiento televisivo por una buena causa

Hace un años, el seleccionador nacional de fútbol, Vicente del Bosque, hizo en el programa El Hormiguero un llamamiento a los espectadores para que enviasen mensajes de móvil. Se consiguieron 187.000 sms a través de la plataforma que Faunia y la Fundación Parques Reunidos pusieron a disposición de Juegaterapia como parte de su campaña solidaria Penguin Madrid.

La ansiedad, la tristeza y el estrés de los niños con cáncer disminuye cuando juegan con la consola

Pablo Ibáñez, más conocido por “El hombre de negro”, es presidente de Honor de Juegaterapia y colabora en la difusión de la labor de la Fundación y en distintos proyectos para la recaudación de fondos. Otros como Fernando Tejero, Álvaro Arbeloa, Thais Villas, El Gran Wyoming, Dani Mateo o Fran Perea son socios y colaboran aportando su pequeño grano de arena a este proyecto.

“La quimio jugando se pasa volando”, un lema esperanzador

Juegaterapia defiende el uso de videojuegos por parte de los niños hospitalizados porque asegura que su nivel de ansiedad, de tristeza y de estrés disminuye de manera considerable. “De esta manera surge el llamado efecto de “anestesia virtual”, explica Sallés. La llamada “anestesia virtual” se da cuando, por el uso de videojuegos, los niños se olvidan de todo lo que tienen alrededor por un periodo de tiempo. “La sonrisa de un niño no tiene precio”, comenta.

Según Sallés la mayoría de los niños ingresados sufren pánico con la llegada de la quimioterapia. “Uno de los casos que más me impacto fue el de un niño ingresado en un hospital de Valencia. Se encontraba jugando en su habitación con una Nintendo. Cuando la enfermera entró el niño se pensó que era para ponerle la quimioterapia pero lo que él no sabía es que ya se la habían puesto y venían a quitársela”, dice Sallés.

De esta forma los niños se olvidan de su enfermedad y se convierten en superhéroes o princesas. Aún así, Sallés afirma que ellos no son los únicos beneficiados. Los padres también están encantados con este proyecto porque aseguran que es una forma alegre y diferente de pasar por la enfermedad de sus hijos en un hospital.

(Visited 357 time, 1 visit today)

About Lorena López Trujillo

Alumno de 4º de Periodismo en CUV

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.