“‘Encarcelados’ demuestra que el periodismo también sirve para ayudar”

El programa “Encarcelados está de moda. Es una de las ofertas más atractivas de televisión actualmente y ha triunfado entre los espectadores, como lo reflejan sus datos, con una audiencia media del 9,7% de share.

A modo de reportaje-documental el programa refleja la vida de los presos españoles en cárceles sudamericanas.  Presentado y producido por  Alejandra Andrade y Jalis de la Serna, muestra las deplorables condiciones en las que viven los presos de las cárceles más inhumanas de Sudamérica. cuv3 tuvo la oportunidad de estar con la periodista y reportera Alejandra Andrade.

La vida de los españoles en cárceles extranjeras

Pregunta: ¿Cuáles fueron los motivos para formar parte del equipo de “Encarcelados”?

Respuesta: Yo llevaba trabajando mucho tiempo en otro programa de reportajes sociales de calle llamado Callejeros Viajeros. La Sexta decide llamarnos a Jalis de la Serna y a mí para ofrecernos este proyecto que era ir a conocer las historias de los españoles en las cárceles. Como periodista me pareció una idea apasionante. Es verdad que al principio asustaba un poco pero rápidamente tomé la decisión y les dije que sí.

P: ¿Qué opinaban su familia y sus amigos de la decisión que había tomado?

R: Con mi familia lo valoramos bastante porque tengo dos niños y a pesar de que mi marido se asustó un poco al principio terminó por apoyarme como el resto de mis familiares.

P: ¿Cómo se planificó la entrada a las cárceles?

R: Fuimos con la productora de contenidos Marcela Morales, que se encargó de contactar con las cárceles. Ella contactó con ONGs, pastorales religiosas y con los propios presos, que son los que suelen mandar en las cárceles.

P: ¿Cuántas personas conforman el equipo de “Encarcelados”?

R: Somos un equipo muy pequeño. Somos Jalis y yo quienes hacemos los reportajes,y  la productora de contenidos que es Marcela Morales. Por otro lado se encuentra Elena Pérez, que es la redactora y el resto son editores y realizadores. No seremos más de 15 de personas.

P: ¿Cuáles eran los objetivos que perseguía el programa?

R: Nos dimos cuenta que se había incrementado en un 30% el número de “mulas” que viajaba a América Latina por droga. Esto nos pareció una pasada porque era un incremento de un 30% en solo un año. Es gente que ha sido víctima de la crisis y por ello tanto empresarios como ingenieros caen en las redes del narcotráfico. Se han llegado a tragar hasta 450 gramos de cocaína por solo 3.000 euros. La idea era ver como estaban los españoles en esas cárceles. En ningún momento nos planteamos en hacer un reportaje de denuncia social ya que simplemente íbamos a conocer las historias de los españoles. Al llegar allí vimos la situación en la que se encontraban pues se violaban los derechos humanos y estaban en unos lugares espantosos. A partir de esto el programa evolucionó para poder también denunciar la situación en la que viven todos los presos y no solo los españoles.

P: ¿Qué fue lo más impactante que vivió al entrar en las cárceles?

R: Para mí la primera grabación fue la más impactante. Fue en República Dominicana donde entramos a una cárcel que era para 800 personas pero vivían 8.000 presos. Cuando pusimos el pie en patio ver todo lleno de basura y ver a los presos en el suelo era impactante. Los reclusos prácticamente se mataban por un plato de comida. Allí nos pusieron a un grupo de presos que eran los encargados de nuestra seguridad porque los policías prácticamente no entraban en la cárcel. La primera hora fue un poco de nervios pero luego se me pasó.

“En República Dominicana un grupo de presos se encargó de nuestra seguridad”

P: ¿Cómo se encuentran los españoles en las cárceles de América Latina?

R: Los españoles están bastante mal. Depende del país y de la cárcel donde se encuentren. En República Dominicana, por ejemplo,  los presos tienen que pagar por todo. La imagen que se tiene de entrar a una cárcel y tener tu propia celda no existe. Allí hay que pagar por un trozo de suelo al delegado de los presos para que te den un hueco para dormir. Un trocito de suelo cuesta dinero, un colchón cuesta dinero y un plato de comida cuesta dinero.

P: ¿Cómo se les trata a los españoles en las cárceles?

R: En algunos casos se les trata bien porque los ven como personas que tienen dinero. Las embajadas suelen ayudar a los presos españoles aunque no en todos los países. Les dan una asignación mensual a los españoles pero sufren extorsiones  por parte del resto de los presos.

P: ¿Hay algún tipo de rechazo o racismo por parte de los presos locales hacia los españoles?

R: Sí existe racismo. Algunos presos locales les dicen a los españoles que ‘’primero vinieron a por el oro amarillo y ahora vuelven a por el oro blanco’’. Por otro lado, en otras cárceles hemos visto que sí se llevan muy bien entre los presos locales y españoles. Incluso los españoles suelen llevarse mejor con los presos locales que entre españoles. Depende mucho de cada cárcel.

El periodismo sirve para ayudar

P: ¿Qué es lo mejor que le ha sucedido al programa de “Encarcelados”?

R: El hito de Encarcelados fue poder ayudar a María Dolores Sánchez ‘’Lola’’ que se encontraba presa en Bolivia y que tenía un cáncer de mama terminal. Gracias al programa el gobierno boliviano la ha indultado y le han trasladado a España. La hemos podido ver ya en España y hemos estado con ella. Esto es lo mejor que nos ha podido pasar. Por otro lado, Encarcelados ha conseguido que a muchos otros presos les cambien a otras cárceles mejores y a otros les han llevado medicación. Al final el periodismo sirve para ayudar.

P: ¿Qué momento tenso recuerda al estar en aquellas cárceles?

R: En Costa Rica, por ejemplo, no nos dejaron entrar en un módulo porque llegamos en un momento muy tenso en donde había enfrentamientos entre policías y los funcionarios.  Justo en ese módulo donde vivía un español era muy peligroso. El director de la cárcel quería que firmáramos  un papel en donde si nos pasaba algo adentro ellos no se hacían responsables. Él nos decía que nos podía poner a 40 o a 50 policías para protegernos pero te enfrentabas a 6.000 presos. Esto lo valoramos mucho con Marcela y con el cámara y decidimos no entrar ya que tampoco nos queríamos jugar la vida. Al final sacaron al preso español del módulo.

P: ¿Realizaron algún tipo de clasificación previa de las cárceles visitadas?

R: Hay dos tipos de cárceles que hemos grabado. Unas parecen barrios en los que entras y los presos andan tranquilamente, hay tiendas donde puedes comprar de todo como drogas, armas, películas, televisores o ventiladores. Son parecidas a un pueblo. En este tipo de cárceles suele haber extorsiones y tienes que pagar absolutamente por todo. Por otro lado, están las cárceles como las de Brasil que son las de máxima seguridad. Son lo más parecido a Guantánamo. Las diferencias son que no tienes que pagar por nada y que tienes seguridad, pero son tan exigentes que humillan a los presos. Los presos pasan 23 horas dentro de la cárcel y solo tienen derecho a salir 1 hora al día, se tienen que desnudar cada vez que salen de las celdas, van esposados a todas partes y se duchan con agua fría.

(Con información de Luis Rodríguez Barbé)

About Daniel Velasco Calero

Alumno de 4º de Periodismo en Villanueva CU. Sígueme en Twitter @danielvelasco01

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