Las actividades extraescolares ponen a prueba a los niños

Cuántas veces se escucha la frase “qué bien vivía cuando era pequeño”, pero también son muchas las veces que se nos olvida que los niños son los que más ocupados están. Tienen sus tardes repletas de deberes y actividades extraescolares. “Hago tenis, saxofón, inglés y solfeo”, explica David Perucho Conde, un niño de tan solo 11 años.

Cada vez son más los niños que ocupan su tiempo de ocio con diversos tipos de clases. Uno de los motivos del incremento que se ha ido produciendo, desde años atrás, en actividades extraescolares es  la mejora que presenta en el rendimiento escolar y en la educación de valores. Según un análisis realizado por el Observatorio de Estudios del Comportamiento (OEC)  ESADE, el 72% de los niños de entre 10 y 16 años practica algún deporte en su tiempo libre y cerca del 40% de estos reflejan esta mejoría, por no mencionar lo que supone una sesión complementaria de una asignatura para aumentar el rendimiento académico.

El 72% de los niños de entre 10 y 16 años practica algún deporte en su tiempo libre

Aunque bajo los ojos de los adultos pueden parecer numerosas las tareas que tiene que asumir un infante, ellos niegan sentirse sobrecargados, no tienen demasiados deberes y pueden ocupar sus tardes con sus aficiones o necesidades de refuerzo escolar.

“No tengo muchos deberes, pero de lo que más tengo es de Lengua, Mate e Inglés y tardo en hacerlos más o menos media hora. Pero tengo deberes todos los días”, afirma Pablo Ramos, estudiante de primaria de 10 años.

El fin de semana es para disfrutarlo

Todos tienen clara una cosa: el fin de semana es para disfrutar y los deberes solo se hacen un día.  Y así de tajante es María Ramos, una niña de 7 años, cuando se le pregunta si hace los deberes sábado y domingo: “¡No, solo el domingo, pero bueno, el sábado no se hacen los deberes!

David es otro de los que defiende que la tarea hay que dejarla para el domingo. “Los sábados me planteo si tengo que hacer los deberes pero llega el domingo y se me han acumulado todos”, explica.

Es mucha la actividad la que tienen a lo largo del día y es normal que cuando cae la noche estén agotados, pero María Ramos tiene un pequeño secreto para sobrellevar su ritmo diario: “¡Hay que coger energías con el Cola Cao, escuchar sin dormirme y estar tranquilita!”

About Cloe Garcia Lacroix

Alumna de 4º de Periodismo

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