El resurgir del cine Doré

Cine Doré. (Foto de: Daniel Velasco Calero)
Cine Doré. (Foto de: Daniel Velasco Calero)

‘’La función del cine Doré es la de divulgar cultura’’, asegura Antonio Santamarina, gerente de la Filmoteca Española.  Santamarina lleva 11 años al frente de la Filmoteca Española y el cine Doré, donde actualmente está la sede de la Filmoteca.

El cine Doré es reconocido como el más antiguo de Madrid, donde aún se conservan y restauran las proyecciones más antiguas e históricas de algunas de las mejores épocas cine español  e internacional.

Historia y anécdotas

A principios del siglo XX todas las películas se proyectaban en salones, barracones, teatros o salas de espectáculos. ‘’El cine Doré empezó siendo una especie de sala o barracón en 1912’’, explica Santamarina recordando las raíces y el nacimiento del cine en España.

Aquellas estructuras eran de madera pero a medida que fue avanzando el tiempo se añadieron paredes y adornos para atraer al público. El Doré nació como ‘’un local para diversas actividades sociales de ocio’’, asegura el gerente. Aquel salón inició las proyecciones en la calle Santa Isabel, 3, en el barrio de Antón Martín, el 19 de diciembre de 1912. Aquella sala por entonces tenía una capacidad para 1.250 espectadores y se componía de una planta baja y dos pisos.

Pero el actual cine Doré no llega a construirse hasta el año 1923. El arquitecto del cine, Críspulo Moro Cabeza, decidió darle un toque modernista ya que solía ser habitual en los cinematógrafos de principios de siglo. Los años posteriores convirtieron al Doré en un negocio próspero y famoso de la capital madrileña. Nuevamente los que estaban a cargo del cine decidieron construir palcos en la última planta y en los laterales. ‘’El empresario Arturo Carballo fue uno de los encargados de implementar estas mejoras’’, explica Santamarina.

“La función del cine Doré es la de divulgar cultura”

El cine tuvo unos años posteriores difíciles ya que en el barrio empezaron a abrir más cines y eso implicaba mayor competencia. En el año 1982 el edificio es catalogado de interés arquitectónico y ambiental y por lo tanto debería ser conservado, según la Corporación Municipal. Pero a pesar de tal reconocimiento y de tantos años de funcionamiento el llamado ‘’Palacio de las Pipas’’, como también se le conocía, fue abandonado.

Javier Cámara trabajó aquí

Aquel año en el que el Doré quedaba huérfano aparecía el Ayuntamiento de Madrid, que se convertiría en el nuevo comprador de la sala y que cedería el cine al Ministerio de Cultura con el fin de que la Filmoteca Española pudiese realizar sus proyecciones. ‘’El Ayuntamiento intentó conservar los elementos decorativos y arquitectónicos del antiguo edificio y se construyó otra sala dentro del edificio’’, asegura Antonio Santamarina.

Aquella restauración hizo que el Doré tuviese una cafetería, una biblioteca y un patio exterior que permitiese proyectar las películas en el verano. Las obras se prolongaron hasta febrero del año 1989, que es cuando se vuelve a reinaugurar el cine Doré. ‘’Aquí llegó a trabajar Javier Cámara como camarero cuando se buscaba la vida’’, asegura Santamarina tras recordar otra de las anécdotas que guarda el edificio.

Actualidad del Doré

En la actualidad la Filmoteca Española goza de un local propio para sus proyecciones públicas. Todos estos años han convertido al Doré en uno de los focos culturales de la capital, en el que se exhiben diariamente proyecciones cinematográficas. El cine, según Santamarina, ‘’tiene una media de 500 espectadores al día. El público es variopinto, ya que vienen personas mayores, estudiantes y niños’’.

La Filmoteca realiza ciclos todos los años de acuerdo a lo que se proyecta en el Festival de San Sebastián, en Los Goya o en el cine extranjero. Por otro lado en cuanto al horario y el precio de las entradas la oferta del Doré es realmente económica comparándola con los cines privados. ‘’Nosotros abrimos de martes a domingo y los precios no superan los 4 euros’’, explica Antonio Santamarina.

El modelo futurista del cine

El cine Doré y las demás salas de proyecciones de películas se convertirán en ‘’museos del cine en los que se podrá recuperar el clima de ver cine e integrar al público’’, explica Santamarina.

Por otra parte, cada día el consumo de cine es más personalizado debido al auge de las nuevas tecnologías y a la gratuidad que ofrecen algunas páginas online de series y películas. Según Santamarina, ‘’faltó pensar más en el modelo digital en el que se pudiese descargar películas y series de una manera legal y barata’’. Por otro lado, también que ‘’la función del cine cada vez será más a la carta pero a pesar de este auge digital la gente ve hoy en día más cine que nunca’’.

About Daniel Velasco Calero

Alumno de 4º de Periodismo en Villanueva CU. Sígueme en Twitter @danielvelasco01

Deja una respuesta