“Los ortodoxos de Madrid necesitábamos un templo”

El párroco Andrey Kordochkin en su despacho (Fotografía: Mario Sánchez)
El párroco Andrey Kordochkin en su despacho
(Fotografía: Mario Sánchez)

Resulta imposible atravesar la Gran vía de Hortaleza sin fijarse en la nueva iglesia ortodoxa que se ha levantado en esta madrileña. En el número 48 destaca el nuevo templo entre los bloques de pisos de la zona norte de la capital. Las cinco cúpulas doradas de la parroquia se ven desde lo lejos de la avenida.

Andrey Kordochkin es el párroco de este templo, la iglesia ortodoxa Santa María Magdalena, y analiza para cuv3 la situación actual de la comunidad ortodoxa que habita en España.

Pregunta: ¿Por qué decidió escoger la profesión de párroco?

Respuesta: Lo decidí cuando estaba en los últimos años del colegio. Cuando empecé mis estudios universitarios, inicié una inmersión más profunda de la tradición ortodoxa. Y saber tu propia tradición, fuera de tu país y tu propia cultura, es siempre muy enriquecedor porque te hace pensar más y ser más responsable sobre tu fe y tu creencia. Creo que la belleza de la tradición litúrgica que hemos conservado me atrajo tanto que lo vi como lo más noble que puede hacer un hombre.

P: La gente del barrio de Hortaleza se queda impresionada cuando observan la Iglesia. ¿Por qué los templos ortodoxos se construyen de esta manera tan grandilocuente?

R: La arquitectura eclesiástica tiene que ser un arte. Para nosotros construir una basílica no es solamente construir unas paredes alrededor de las personas que están dentro, sino también tiene que ser un mensaje hacia afuera, por lo que cada uno es un reflejo del alma y del corazón de la cultura de esa época. Y por supuesto el templo tiene que ser un mensaje. Tiene que ser más que un edificio. Es una imagen del cielo en la Tierra.

“El templo tiene que ser un mensaje. Es una imagen del cielo en la Tierra”

P: ¿Qué llevó a construir esta Iglesia ortodoxa?

R: Cuando vine a Madrid hace diez años, vi una comunidad grande que no tenía casa. Hemos pasado varios años en unos lugares inapropiados. Nada más llegar a España, tenía la parroquia en un bajo de un edificio de viviendas. Después hemos pasado ocho años en una nave industrial cerca del metro Laguna. Necesitábamos una casa no solo para rezar, sino también para el catecismo, ya que durante varios años lo impartíamos en mi casa, que tampoco es lugar. Y cuando una persona ve que ya tiene su templo y su lugar es algo que también cambia su estimación en el país en el que están.

P: ¿Cómo se ha llevado a cabo la financiación de la basílica?

R: Casi todo el dinero que hemos recibido para la construcción ha venido desde Rusia. La única excepción notable ha sido la de la compañía española Talgo, que ya tiene sus conexiones y enlaces con Rusia. Pero todavía tenemos deudas con los constructores. Todavía tengo alguna responsabilidad respecto a este sentido.

P: ¿En qué situación se encuentra actualmente la comunidad ortodoxa en España?

R: Hemos notado mucho la situación económica. Hay muchas personas paradas, especialmente los hombres, ya que las mujeres están en servicios de limpieza o cuidando ancianos. Muchos vuelven a sus países. Es algo más que una situación económica, porque pierden la seguridad del futuro y no saben qué va a pasar con ellos el día de mañana.

P: ¿En qué se diferencia la ortodoxia del resto de religiones?

R: Para nosotros la comunidad católica es la más parecida. Compartimos la fe en la Trinidad, en Jesucristo, en la Madre de Dios. Tenemos los mismos sacramentos que en la Iglesia Católica. Sin embargo, hay varias tradiciones cristianas que tienen unas posiciones muy diferentes. Por ejemplo con matrimonios homosexuales o temas así. Aunque tenemos algunas diferencias doctrinales con la iglesia católica, estamos en el mismo lado de la Iglesia católica.

P: ¿Cómo convive la comunidad ortodoxa con la comunidad católica?

R: En principio convive bien. Siempre nos presentamos ante los obispos españoles explicando qué somos, quiénes somos y qué estamos haciendo. Una de las primeras cosas que hice después de estar en esta nueva iglesia fue invitar al párroco de la zona para que visitara nuestra casa. También, el secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, estuvo aquí por la ceremonia de la primera piedra. Históricamente cada una sigue sus caminos pero esto no significa que no podamos tener diálogo.

P: ¿Qué retos afronta la comunidad ortodoxa en España?

R: Es muy difícil explicarlo. Por un lado, el futuro no está previsto. No podemos decir cómo estará España respecto a la situación política y económica. No sé lo que va a pasar pero lo importante es que tenemos que hacer lo que debemos hacer. La tarea de preservar la fe, el idioma y la cultura es una prioridad. Y creo que perder el idioma no significa perder el futuro de la Iglesia, pero cuando se pierde el idioma se cierran las puertas a la cultura ortodoxa.

About Mario Sánchez López

Alumno de 4 de Periodismo en Centro Universitario Villanueva

Deja una respuesta