El estilo Art Decó revive en París

DecóVestido de Jean Patou 1926 y perfumes (Foto: Cayetana Ariznavarreta)
Vestido de Jean Patou 1926 (Foto: Cayetana Ariznavarreta)

Entre 1919 y 1940 se vivió un período de revolución artística en campos como la arquitectura, la moda, la escultura o el urbanismo. Un nuevo movimiento cautivó al mundo: el Art Decó. Ahora, la Cité de l’architecture et du patrimoine, en la concurrida Plaza de Trocadero de París, acoge hasta el 17 de febrero una completísima exposición sobre un arte que más que tendencia fue un estilo de vida. cuv3 ha asistido para contar unas pinceladas sobre “1925, Quand l’art déco seduit le monde”.

El arte que se transformó en estilo de vida

La difusión del art decó fue verdaderamente rápida por todo el mundo. Partiendo de París se propagó por Europa, Estados Unidos e incluso Shanghái o Hong Kong, pero más sorprendente fue su implantación en el día a día ya que no fue una tendencia apreciada solamente por artistas gracias a sus múltiples y tan diferentes formas de expresión.

Su característica principal es la geometrización de los elementos para alejarse del realismo y de los fatales años vividos durante la Primera Guerra Mundial. A través del dominio de la elegancia, de la simplicidad de formas, del baile y de la belleza el Art Decó fue el camino hacia la evasión de los recuerdos bélicos.

La moda y la mujer difusoras del Art Decó

Si alguien tuvo un papel de vital importancia durante les années follies es la mujer, que en cierto modo fue el soporte que mostraba todas las referencias del arte en los vestidos y accesorios. La moda, vehículo de difusión, unió a creadores como Jean Patou o Jean Lanvin con grandes arquitectos como Louis Süe, para el diseño de los frascos de sus perfumes o con Jaques-Émile Ruhlmann, considerado “Papa del Art decó”

Al igual que en el resto de disciplinas en la moda también se trató de ser lo más transgresor posible. Paul Poiret creó la tendencia en el vestir femenino del momento liberando a la mujer de los corsés que imperaron en años anteriores. Su robe-fuseau se caracterizó por no marcar la silueta de la mujer y permitirle así realizar cualquier movimiento. Posiblemente esta liberación estuvo ligada a la incorporación de la mujer al trabajo. Por ejemplo, en 1925 Peugeot contrató mujeres para trabajar en las cadenas de montaje.

En cuanto a accesorios, un imprescindible en cualquier look fue sin duda el sombrero. Les chapeaux lucían en la cabeza con formas y decorados imposibles, y en cuanto al cabello, este siempre corto con el denominado estilo  garçon y ondulado.

La mujer era arte, un motivo de exhibición. Pero tal vez tanta liberación inicial condujo inevitablemente con el paso de los años a la mujer a vivir de nuevo “encorsetada”.

Presente hasta nuestros días

Los locos años 20 fueron años de prosperidad económica en los que el consumo se reanimó y para dar respuesta a este aumento de la demanda nacieron les grands magasins, siendo estos los primeros vectores del descubrimiento y difusión del Art Decó. La construcción de Printemps, de Le Grand Magasin du Louvre o de las galerías Lafayette en 1922, congregó a muchos talentos del diseño, de la arquitectura o de la decoración que trabajaron juntos de manera armoniosa.

Esta técnica especializada se aplicó en parques, en la distribución urbana, en fábricas o en viviendas, por lo que hoy en día en ciudades como Nueva York o París el estilo Art Decó sigue muy presente.

Signo de modernidad y con el sentido de la puesta en escena, de la iluminación y de la decoración, el Art Decó seduce de nuevo a los visitantes. Una retrospectiva digna de ver y de disfrutar si París es un destino durante los próximos meses.

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