Teatro de improvisación, aplausos bien meditados

Público disfrutando de las improvisaciones. Foto: Diana Saorín
Público disfrutando de las improvisaciones. Foto: Diana Saorín

Aplausos. Ése es el único reconocimiento que reciben los artistas que realizan improvisaciones todos los martes a las 21.30 horas en la Casa de los Jacintos. Y, sin embargo, para ellos es suficiente. “La única recompensa a nuestras actuaciones, las horas de trabajo y al dinero que invertimos en formarnos son los aplausos y las sonrisas del público”, afirma Daniel Sota, uno de los actores que forma parte del equipo.

La Casa de los Jacintos es, para aquellos que no lo conozcan, un local situado a cinco minutos de Puerta de Toledo, concretamente en el número 11 de la calle Arganzuela. Y es mucho más que un local donde se realizan actuaciones. “Es la casa de todo aquel que quiera venir a hacer cosas”, indica Sota. Además de las improvisaciones que realizan los martes, también se ofrecen ‘cursos de Clown’, de teatro, trabajo con cuero, creación de marionetas e improvisación en nivel de inicio y avanzado.

Entradas asequibles a cualquier bolsillo

En un principio, cuando surgió la idea por parte de un grupo de amigos en 2002, la intención era crear una asociación con distintas disciplinas del arte, en donde se hicieran actuaciones y el público pudiera disfrutar de ellas de forma gratuita. Sin embargo, al poco tiempo de poner en marcha la iniciativa, se dieron cuenta de que ellos solos no podían hacer frente al pago del local. Por este motivo, el precio de las entradas es de 5 euros, 4 euros si se tiene el carnet de socio que se da de forma gratuita en la primera visita a los Jacintos. Para Sota, “sigue siendo un precio asequible y barato comparado con lo que se paga actualmente en cualquier sala de Madrid para ver una actuación teatral”.

Del precio de las entradas, los actores se llevan cero euros. “Y no sólo actuamos, sino que una vez acaban las actuaciones, nos quedamos a limpiar y dejar la sala perfecta. Pero no nos importa -afirma Sota-. Nosotros lo hacemos con mucha ilusión y el público es muy agradecido. Ya les gustaría a muchas salas importantes de la capital contar con el calor del público que viene aquí”.

El grupo que gestiona la asociación son cinco personas, entre las que se encuentra el propio Jota. Pero los martes, día en el que se realizan las actuaciones improvisadas se rotan 12 participantes. Durante dos horas, el público ríe, y eso es lo que buscan. Que la gente vaya y se lo pase bien. Además, pueden meter comida y bebida para, al tiempo que disfrutan de la actuación se tomen algo con los amigos.

La sala se llena al completo todos los martes. Al realizarse en una planta baja, las personas llegan a colocarse en las escaleras para poder ver las improvisaciones. “Incluso,muy a nuestro pesar, siempre hay personas que se quedan sin poder entrar porque no hay más sitio“, añade el actor.

Un sitio cultural abierto a todo el mundo

Sota invita a que todo el que tenga una iniciativa vaya a contarla “porque la Casa de los Jacintos es un sitio cultural abierto para que todo el mundo colabore en la forma que pueda o venga a mostrar sus artes“, afirma. Además de la página web, se puede obtener información acerca de los cursos, los espectáculos y los horarios en su facebook.

“A largo plazo nos gustaría que el Ayuntamiento nos echara un cable en lugar de echar un cable encima. Quiere cerrarlo porque no recibe ningún dinero. A pesar de esto, esperamos que la sala se siga llenando y que el público disfrute de la misma forma que nosotros lo hacemos cuando les vemos sonreír y pasarlo bien”, manifiesta finalmente Sota.

About Diana Saorín

Graduada en Periodismo (Centro Universitario Villanueva)

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.